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revista Estampas
 

¨La saudade es la clave y la razón
por la que hacemos música¨
-Pedro Ayres Magalhães



Fotos: Cortesía Only Ticket Eventos



El nuevo sonido de la música portuguesa le pertenece a un quinteto electroacústico que ha vendido más de ocho millones de discos y ha sido ovacionado en 50 países por su original propuesta musical. Los acordes melancólicos de esta famosa agrupación se dejarán escuchar en el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela los próximos 7 y 8 de octubre. Idalia De León

Surgieron hace 21 años, y a la calladita, conformaron un fenómeno musical sin precedentes en Portugal que hoy constituye la principal carta de presentación de la cultura lusitana. La música de Madredeus no se escucha incesantemente en la radio, pero quienes tuvieron oportunidad de conocerlos desde sus inicios, se ocuparon —seducidos por el sonido de las guitarras acompañadas de la vocalista Teresa Salgueiro— de, literalmente, regar la voz para que actualmente este quinteto, que suma 14 CD’s, siga colmando los teatros del mundo donde ofrecen su intimista propuesta musical, que el público venezolano tendrá la oportunidad de apreciar los días 7 y 8 de octubre en  el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela.

Quienes asistan a estas presentaciones podrán constatar de cerca lo que los propios integrantes del grupo afirman, y que el público seguidor de su trabajo aprecia en las producciones discográficas: que se trata de una experiencia musical de claras raíces lusitanas, que encuentra su discurso en el lenguaje poético, y su estructura en la música de cámara europea. También, que su melodía nostálgica y serena no se ubica en el impreciso terreno de lo underground ni recibe bien el calificativo de elitesco. Cómo decirlo: es la música Madredeus, concebida como en la antigüedad, para ser escuchada en vivo y, en el caso del quinteto portugués, para llevarla por el mundo. Ellos lo explican mejor: “Somos gente que se une para tocar”. Los integrantes de la agrupación, Pedro Ayres Magalhães (guitarra clásica), José Peixoto (guitarra clásica), Carlos Maria Trindade (sintetizadores), Fernando Júdice (guitarra bajo acústica) y Teresa Salgueiro (voz), consistentes con la idea de los conciertos itinerantes, se muestran, en las fotos promocionales, posando en aeropuertos y estaciones de trenes.

El nombre de la agrupación lo tomaron del antiguo Convento de Madre de Deus —ubicado en la zona oriental de Lisboa— en cuyos espacios funcionaba el Teatro Ibérico, lugar donde ensayaban durante sus inicios y cuando todavía no habían sido descubiertos para dar el gran salto a los escenarios del resto de Europa y a los estudios de grabación. Su propuesta llena de saudade, que busca inspiración en las vivencias humanas, en la poesía portuguesa y en el paisaje de Lisboa, motivó al cineasta alemán Wim Wenders a realizar la cinta Historia de Lisboa (1994), una película donde la banda sonora contenida en el disco Ainda (Todavía) cuenta lo que el guión de Wenders no dice ni en palabras ni en imágenes. El actor y director estadounidense John Malkovich también cayó rendido ante el sonido electroacústico de Madredeus y no perdió la oportunidad de utilizar uno de sus temas, Viagens Interditas (1995), en su película Pasos de baile (2002).

El primer disco Os dias de Madredeus (1987) fue grabado en vivo en el Teatro Ibérico, luego le siguieron numerosas producciones, entre las que destacan O espíritu da paz (1994), O Paraíso (1997) y Movimento (2001).  En dos trabajos recientes la agrupación rompe con su discurso musical caracterizado por la economía en la instrumentación para trabajar con otros sonidos. En Electrónico se atreven a poner su música al servicio de reconocidos Dj’s, y en Euforia (2002), se dejan acompañar por la Flemish Radio Orchestra de Bélgica. Para el concierto que ofrecerán en su primera visita a Venezuela, Madredeus interpretará los temas incluidos en sus dos más recientes álbumes: Um amor infinito (2004), disco de oro en Portugal, y Faluas do Tejo (2005). El primero, un tributo al público que los ha acompañado durante toda su trayectoria, el segundo, un homenaje a la ciudad de Lisboa y a las antiguas embarcaciones que cruzaban el río Tejo.

La voz cantante






Madredeus funciona como un grupo portátil concebido para
ser presentado en giras









En 1986, Rodrigo Leão y Gabriel Gomes, dos de los músicos que integraban la formación inicial del quinteto, ingresaron en un bar donde escucharon a una joven que, sentada alrededor de una mesa con un grupo de amigos, interpretaba informalmente un fado, el tradicional género musical de Portugal. Hipnotizados por la voz de aquella muchacha de apenas 17 años, Leão y Gomes llegaron a la conclusión de que ella era la persona que necesitaban para darle vida a las canciones escritas por el guitarrista Pedro Ayres Magalhães, director artístico y musical del grupo. Teresa Salgueiro, que así se llamaba la muchacha discreta y modesta que para entonces era la vocalista de una banda de rock, se unió al grupo que hoy la considera “imprescindible” debido a su “imagen fantástica” y a su suave y original voz de soprano. Con ella conversó Estampas.

¿Qué circunstancia especial piensa que se dio para que un grupo de personas
se reuniera alrededor de un proyecto de características tan particulares como Madredeus?


“No es una pregunta que se pueda contestar en poco tiempo. Muchas cosas han hecho posible que por tantos años un grupo de gente siga trabajando unido, persiguiendo una idea, la cual es, fundamentalmente, tener un grupo musical que se dedicara a hacer una música original cantada en portugués, que funcionara como un atelier de composición y que regularmente concibiera un concierto nuevo para ser presentado en giras. La idea era también tener un grupo portátil, que no estuviera formado por muchos músicos para que fuera posible viajar. Para que Madredeus sea posible hace falta mucha disciplina, mucha voluntad, mucho amor por la música y también es necesario que haya la gente adecuada para conducir este proceso. Este es un grupo que siempre ha sido liderado por Pedro Ayres Magalhães, compositor de la mayoría de las canciones y quien ha contado con la colaboración preciosa del resto de los músicos. Esta formación ya tiene diez años, y el último en ingresar fue el bajo acústico, Fernando Júdice”.

¿Cómo define la música que ustedes hacen?  

“Es un estilo bastante original. Muchas veces decimos que hacemos una fantasía musical de raíz portuguesa. Pienso que la música de Madredeus es de fusión, de autor, es una música que tiene muchos elementos de la cultura portuguesa, pero interpretada, fundamentalmente, por la guitarra acústica, partiendo del hecho de que es el instrumento ideal para acompañar la voz humana. Con la guitarra clásica tenemos todas la influencias de este instrumento, y con el sintetizador, ejecutado por Carlos María, tenemos un lado muy experimental a nivel de sonido. De manera que cada músico tiene una faceta muy diversa. Madredeus es la reunión de un grupo de músicos, donde, cada uno, de acuerdo con su estilo, hace posible esta música”.

¿Cuál cree es el secreto para haber tenido éxito frente a la avalancha de música comercial que invade el mercado?


“Creo que no hay secreto porque lo que hacemos está a la vista (risas). Lo que ha sido necesario es que haya mucha voluntad, que creamos en nuestra música, en lo que hacemos, y la verdad es que desde siempre hemos tenido mucha suerte porque hemos tenido una gran acogida por parte del público de muchos países, lo cual es fundamental para nuestro trabajo. Ha sido una cuestión de dedicarnos, de querer construir esta idea, de no interpretar sólo las canciones del inicio del grupo y que a la gente les gusta mucho; se trata de trabajar como una pequeña oficina de composición, y tener la voluntad de viajar, de dedicarnos a este trabajo. Pienso que la mayor virtud de Madredeus es la capacidad que han tenido los músicos de recrear su idea, de no repetir jamás una idea en una canción. Si escuchamos una canción podemos fácilmente identificar el sonido como de Madredeus, pero después, ninguna canción repite ninguna idea ni poética ni rítmica ni armónica. Siempre hay una búsqueda para crear un lenguaje con los pocos instrumentos que utilizamos”.

¿No les han solicitado que canten o graben en otro idioma distinto al portugués?


“Creo que no soy la persona adecuada para responder esta pregunta, porque yo no soy quien compone ni escribe las canciones, pero la idea original del grupo era hacer una música para cantar en nuestro idioma, descubriendo su musicalidad, sobre todo porque en Portugal había muchos prejuicios en relación con el idioma portugués, pues se decía que si no era para cantar la música tradicional o el fado, el portugués no era un idioma bonito para cantar. Así que creamos el grupo para cantar la lengua portuguesa, pero pensando en que hay palabras muy claves de nuestra cultura, que son fundamentales e interesantes porque pueden mostrar al mundo una forma singular de ser en nuestros días. Es una cierta visión de Portugal que es nuestra, que es objetiva, que nos parece importante comunicar”.

¿Han pensado adaptar al estilo Madredeus algún repertorio internacional?


“Hasta hoy la idea del grupo es hacer nuestro propio repertorio musical. La idea de hacer un repertorio internacional sería interesante... puede ser. Quizás en el futuro lo podamos hacer pero hasta ahora no está planteado”.

¿El calificativo de minimalista les sienta bien? Me refiero a la economía de los instrumentos...

“No, no diría que la música de Madredeus es minimalista”.

¿Qué es lo más osado que han hecho en cuanto a experimentación?

“Creo que nuestro trabajo es una continua experimentación. Hemos tenido la posibilidad de participar con una orquesta sinfónica que ha interpretado nuestro repertorio, lo cual ha sido muy interesante; sin embargo, el tiempo que necesitamos para hacer experiencias distintas a la naturaleza del grupo es mucho y la verdad es que cuando estamos aquí en Lisboa, los músicos tienen otras actividades que no dejan tiempo para otras experiencias. Nos gustaría hacer más intercambios pero hasta ahora no ha sido posible”. l




Palabra de director

Madredeus en palabras de Pedro Ayres Magalhães, director musical y artístico del grupo:

“En nuestros conciertos tratamos de relajar la tensión que existe entre la audiencia y los músicos. Queremos darnos el tiempo de crear nuestra música en el escenario, de manera que la gente que nos escucha pueda acompañarnos en este acto de creación”.

“La saudade es la clave y la razón por la que hacemos música. La saudade es un estado en el que una persona se permite experimentar sentimientos contradictorios o cultivar pensamientos poco ortodoxos acerca del amor, la vida y el tiempo”.

“Bueno, siempre hay sugerencias, pero Madredeus tiene algo muy claro: sabemos que no queremos ceder en algunas cosas. No queremos decir: ahora vamos a hacer un éxito retumbante en todo el mundo. Es al contrario. Esperamos que la gente disfrute de nuestras experiencias y canciones, pero cuando hacemos música jamás pensamos que será un éxito”.

“En el mundo de hoy hay una necesidad de reflexionar, de contar con algunos valores neoclásicos, de cosas más serias. En nuestros días hay demasiada información, se vive demasiado rápido, y la gente se confunde cuando tiene que escoger entre tanta variedad. Sobre todo en Europa, entre la gente madura hay una necesidad muy grande de reflexionar, de escuchar música más seria”.

Discografía


1987 Os dias
da Madredeus

1990 Existir






1991/1992
Lisboa





1994
o espíritu da paz

1995 Ainda




1997 O paraíso





1998 O Porto








2000 Antología




2001 Palabras Cantadas








2001 Movimiento






2002
Electrónico






2002
Euforia







2004
Um amor infinito




2005
Fabulas do Tejo











Ver también en Encuentros:

- Me muero por hacer cine
- Especial moda Brasil

 
 
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