La pasión tras el primer bebé
Uno de los motivos más comunes por los cuales las parejas asisten a terapia es la desconexión sexual experimentada tras la llegada del primer bebé

ATENEA ANCA

07/05/2021 06:00 pm



En psicología, a este período de cambio absoluto, le llamamos crisis biológica, y si todo saliera bien y la pareja logrará readaptarse ante todos estos cambios, la crisis biológica se podría superar sola aunque de manera progresiva.

Sin embargo, a muchas parejas esta situación los marca de manera tan negativa que pasan de la crisis biológica, por la llegada del bebé, a tener una crisis psicológica. Es decir, la atención en torno a este pequeño indefenso que trastorna el sueño, la alimentación, los cuidados personales y el tiempo libre de los padres, impacta tanto, que ambos progenitores no procesan con facilidad porqué su pareja actúa así.

Esto genera interpretaciones subjetivas y negativas de esta situación, ocasionando mucho malestar en ambos. Las discusiones se hacen frecuentes y la pareja deja de ser un refugio al cual acudir.


 
Recuerden diferenciar los roles: pareja – padres

Muchas parejas que logran dormir la noche completa, tienen organizados sus horarios y aún así no pueden retornar a tener relaciones sexuales. Muchos reportan sentirse como unos extraños en la cama y es que reconectar la pasión después de tanto tiempo no es tarea fácil.

Hoy quiero dejarles diez ideas para evitar que tengan que asistir a terapia de pareja cuando se espera la llegada de un bebé. Si llegaron tarde a leerlo y creen que la situación se escapa de las manos, confíen en los procesos terapéuticos, puesto que hemos sido formados para apoyarlos a salir de las crisis de pareja que tantas rupturas traen.

1. La “crisis” significa que la forma en cómo se relacionaban antes, ya no sirve. Por lo tanto, deberán probar nuevas fórmulas para funcionar. Con esto quiero decir que los acuerdos que tenían tocará replantearlos de principio a fin, y evaluar, con flexibilidad y estrategia, qué deben cambiar y qué se podrá mantener.


La pasión no es sólo penetración

2. Diferencien los roles: pareja – padres. Aunque ambos tendrán mucho menos tiempo que antes, no desaparecerá si ustedes mantienen ese rol presente.
 
3. Desde el momento en el que nace el bebé es importante que reserven tiempo para ustedes, así sea pocos minutos al día y estén muy cansados, traten de hacer cosas de esas que hacían antes de que llegara el bebé. Si tienen que pedir ayuda a la familia y amigos para preservar ese espacio, háganlo.

4. Mantengan una comunicación fluida y crean en la palabra del otro para no tener que hacer interpretaciones negativas. Por ejemplo, si alguno dice “no tengo ganas de sexo hoy”, que signifique eso sin más. No le agreguen el pensamiento catastrófico “ya no me desea”, “ya no me ama”, “tiene a otra persona”, “volverá a pasar”, etc. 
 
Intenten agregar humor al día a día 

5. Durante el embarazo, es importante que ya tengan hablados los espacios individuales que van a tener así como también los espacios de pareja. Es importante que sepan cómo van a dividirse las tareas y con qué apoyos van a contar durante los primeros tres meses, que suelen ser los más desafiantes para los nuevos padres. De esta manera aseguran haber hablado de cuán importante será preservar esos espacios y se reducirá la percepción de injusticia. Por ejemplo, “quiero mantener mis viernes de juegos online por 2 horas”, “quiero ir a la peluquería 2 horas el sábado”, “tendremos una cita de pareja al menos una vez cada quince días”, “le pediremos a mi madre que cuide al bebé en la mañana de los domingos para entrenar juntos”.

6. Recuerden que la pasión no es sólo penetración, sino que va mucho más allá. Bésense y acaríciense sin buscar sexo. Sólo disfruten de la sensación corporal. Si cada acercamiento apasionado se intenta llevar al plano de la penetración, alguno de los dos podría bloquearse y asociar el beso a algo que quiere evitar. A veces, el cuerpo está agotado para la actividad sexual, pero no para un beso o para recibir caricias. Aprendan a disfrutar los diferentes acercamientos.

7. Intenten agregar humor al día a día. Es decir, intenten reírse de las cosas que les pasan en lugar de sufrirlas. Está demostrado que liberar endorfinas junto a tu pareja hace que el vínculo emocional sea más fuerte y, en tal sentido, desearán pasar más tiempo juntos.

8. No compitan con el bebé por llamar la atención de manera tal de evitar sentirse desplazados. Es mejor decir: “quiero más tiempo contigo” en lugar de “sólo prestas atención al bebé”. La primera opción nos lleva al “quiere estar conmigo” y la segunda al “me está reclamando”.
 

No compitan con el bebé por llamar la atención
 
9. Cuando conversen, procuren también hablar desde sus roles individuales y no sólo como padres. Generalmente, se cae en la costumbre de que toda la comunicación gira en torno al bebé, pero ustedes siguen existiendo como personas y deberán retarse para hablar de otros temas.

10. Finalmente, mantengan el erotismo encendido comunicando abiertamente sus deseos, se puedan o no ejecutar. Un mensaje de texto, una mirada pícara, un beso subido de tono, una mano que sugiere erotismo, provocaciones pequeñas, pero abundantes, todo eso mantendrá la chispa encendida y no llevará más de un minuto ejecutar estas ideas. Sin excusas: querer es poder.

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