La belleza también se mide por la salud de tus pies
Tal vez sea la parte del cuerpo a la que no le damos mucha importancia la mayoría de las veces, pero algunas prácticas que incorporemos a nuestra rutina diaria podrían mejorar su aspecto y también evitar dolencias

ESTAMPAS

01/10/2021 06:00 pm



Sjandra Rendón


Hace algunos años existía un programa de concursos y entretenimiento en el que consultaban ciertas cosas al público mediante encuestas. Una que llamó mucho la atención fue: “cuál es la parte del cuerpo a la que menos ponemos cuidado” y la respuesta ganadora por unanimidad fue “los pies”.
Sin darnos cuenta simplemente los relegamos atendiéndolos apenas con una cremita por la resequedad que muestran, y un esmalte en las uñas para lucir colores fenomenales cuando nos montamos en las sandalias compradas recientemente.
 
Pero nuestros pies requieren algo más que humectante y pintura para las uñas; en ellos recae el peso de nuestro cuerpo, nos llevan a donde necesitamos, aguantan apretones de zapatos con tallas más pequeñas, resisten largas caminatas sobre tacones o plataformas durante horas, sin entrar en detalle de los calorones y la transpiración.

Algunas dolencias deben ser atendidas con algo de agua tibia, una crema específica, un masaje oportuno y hasta elevar las piernas para que descansen realmente. Vamos a empezar con este recorrido por los consejos y recomendaciones imprescindibles para verlos saludables y mantenerlos consentidos por tanto trabajo que a diario ellos cumplen al acompañarnos.


Un baño de agua tibia relaja y activa la circulación. IStock
 
Baño para mimarlos

De seguro contamos que es suficiente con el agua que cae en ellos cuando nos duchamos; pero no es así. A diario necesitamos usar un jabón neutro para lavarlos y dedicarles algunos minutos con masajes y buenas estrujadas que garanticen una limpieza profunda entre los dedos, el talón, la planta y la zona del tobillo. Una vez a la semana es necesario preparar en un envase un tanto de agua tibia al que le agregaremos sales, esencias, bicarbonato o vinagre de manzana. Mantenlos en esa piscina de relax por una media hora al tiempo que le proporcionas suaves masajes y al retirarlos deben secarse muy bien para aplicarles una crema humectante que contenga preferiblemente algún tipo de mentol. Esto complementará la sensación relajante que disfrutaremos por largo rato.
 
Calzado adecuado

Tal vez vimos en la tienda unos zapatos increíblemente alucinantes que van perfectamente con el uniforme que llevamos a la oficina, pero no son la talla ni son para nuestro tipo de pie, pero nos enloqueció y así los compramos. Ahí comienza nuestro tormento; nos aprieta, son incómodos para caminar y nos impide darnos este tumbao que nos caracteriza, lo que luego se traduce en un dolor insoportable en una zona específica del pie. Debemos comprender la importancia de la comodidad que merecemos y necesitamos al caminar y para ello debe seleccionarse un calzado que sea la talla indicada, que podamos abrir los dedos de los pies y que aporte confort hasta el último momento.


Ellos merecen un mejor cuidado. IStock
 
No sólo es esmalte...

Colocar en las uñas el esmalte color neutro que vaya con todo tipo de vestimenta para la semana no es la única tarea para lucir los pies de esta manera. Debemos regalarnos un espacio en la agenda y acercarnos a la estética para que nos hagan la pedicura como Dios manda. Los profesionales en la materia se encargarán de eliminar durezas, carnosidades, y harán los cortes en forma cuadrada para evitar que se claven en la piel.
 
Fuera las durezas

Si en nuestro estuche de cosméticos y productos de belleza o cuidado personal tenemos una piedra pómez, es hora de usarlo con mucha más frecuencia para combatir esas indeseables y antiestéticas durezas o callos en los pies. Una lija también es útil y el tratamiento debe hacerse cuando la piel esté blanda, es decir, ocuparnos de las durezas luego de cada baño o cuando metamos los pies en agua tibia por 20 minutos.
 
Postura - circulación

Unos pies sanos se logran también cuando estimulamos la circulación evitando cruzar las piernas al sentarnos por mucho rato. Pero si nuestra labor la ejercemos con el teletrabajo y permanecemos sentadas todo el día, la recomendación es poner en movimiento los tobillos haciendo círculos con los pies o disponer de un reposapies para que descansen.


Luzcamos pies sin grietas ni molestias y muy saludables. Foto Canales Mapfre

Hidratación

Esta acción es tal vez la que sí aplicamos con frecuencia, entonces nunca la descuidemos y repitámoslo tanto como sea posible, combinando la crema de uso habitual con otro componente que haga barrera a infecciones, durezas y callos. Pero recordemos hacerlo siempre en horario nocturno.

Protegerlos del frío 

Es importante también protegerlos del frío durante la noche con un par de medias elaboradas con un tejido ideal o de fibra natural con una capacidad aislante adecuada. Si durante el día la temperatura es muy baja, es bueno mantenerlos cerca de alguna chimenea o algún artefacto que genere calefacción para volverlos a su temperatura normal. También pueden usarse las bolsas de agua caliente. Si usamos deportivos durante el día, mejor evitemos medias con material sintético porque tienden a obstruir la transpiración de los pies.
 
Ya para finalizar esta lista de cariños a los nuevos consentidos, debemos mencionar la importancia de una alimentación más saludable, que repercute en un crecimiento de uñas fuertes y sanas. Incorporemos a la dieta vitaminas A, B y C, y minerales como el yodo, el zinc y el calcio.


Medias de fibra natural o un tejido que aísle del frío. Stock