53 Aniversario
- Química y físico. Pares sin par
- Ellos nos echan el cuento...
- Delia Fiallo. Madre sólo hay una
- Divinas
- No son todas las que están...
ni están todas las que son
- Rompecorazones
- Cayendo
en lo anecdótico
- Aguafiestas. ¡Qué malos tan buenos!
- ConSagrados. ¡Tremendo carácter!
- Los segundos serán los primeros
- Melo melo melodías
- Confidencias
de camerino
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Damas con estilo
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revista Estampas
 

El tema musical de una telenovela es, prácticamente, un personaje más de la trama. Los acordes que han acompañado historias como las de Elizabeth, Topacio y Niña Bonita han arrancado tantos
lagrimones como el libreto y los actores.
Pablo Blanco

Con los años, el tema principal de una telenovela ha pasado a ser un protagonista más de la historia. Más de dos décadas llevan artistas venezolanos y extranjeros prestando su voz para “contar” —más bien cantar— idilios televisivos. Y si a la telenovela le va bien, por lo general, al cantante le va aún mejor. Verbigracia: los años ochenta. ¿Quién, de esa generación, no recuerda la canción Una especie en extinción, interpretada por Melissa para Y la luna también? O que Franco De Vita desgarraba su garganta para cantar No hay cielo, el tema de amor del dramático mexicano Natalí,  cuando apenas comenzaba a ser conocido. Sin dejar afuera Amame, el tema de Marlene para La Heredera, y Viviré para ti, cantado por Nancy Toro, para La Dueña.

Punto aparte para los que se daban el lujo de cantar el tema de la telenovela y, de paso, protagonizarla, como Caridad Canelón, Guillermo Dávila o Karina, quien, ya siendo una estrella, entonaba Sin Máscaras, para Alba Marina, su primera telenovela. La lista es larga, ya que la partitura melodramática tiene tiempo gestándose y, al parecer, pica y se extiende. En este trabajo se presenta al lector una selección de esas canciones de telenovela que han marcado época. Información documental, reflexiones de artistas y entendidos en la materia y, por supuesto, algunas estrofas, remueven la memoria.

De El Puma
a Stravinski

Alberto Cimino, quien preside El Universo del Espectáculo, una empresa
dedicada a la producción de radionovelas, se remite a los orígenes de la tendencia. “Alguna que otra de las primeras telenovelas venezolanas tenía un tema musical que la identificaba. Sin embargo, la modalidad de colocarle un tema principal a una producción dramática se instala a principios de los años setenta. Las pioneras en eso de tener su propia canción —en este caso instrumental— fueron: Raquel, Sacrificio de mujer, ambas protagonizadas por Doris Wells, y La Usurpadora, Valentina, Valentina, y La Italianita, estelarizadas por Marina Baura”. Cimino agrega que José Luis Rodríguez, quien en esa época era todo un “pavo real”, engalanó, con su voz, melodramas emblemáticos protagonizados —además— por él mismo y la bella Mayra Alejandra. El tema Angélica pertenecía a la telenovela homónima, Un tormento identificaba al dramático Tormento, Solos tú y yo era para Residencia de señoritas, y Diana para La hija de Juana Crespo, dado que así se llamaba la protagonista. Del mismo modo, Hugo Carregal, quien actualmente es productor ejecutivo de Venevisión, en esa época lució su faceta de compositor de temas para telenovelas. Como ejemplos se encuentran: Entrégate, interpretado por Pecos Kanvas para la telenovela Emilia (protagonizada por Elluz Peraza y Eduardo Serrano), y otros dos temas en la voz del mismo Carregal: El Amor, para la telenovela Tres Mujeres, (protagonizada por Herminia Martínez, Caridad Canelón e Ivonne Attas), y Hoy soy feliz para Ana María, estelarizada por Chelo Rodríguez y Arnaldo André. “A finales de esta década destaca, especialmente, el tema de Estefanía: nada menos que La consagración de la primavera, de Igor Stravinsky”.

Aquellos
años ochenta

En los albores de esta década, los dramáticos protagonizados por Caridad Canelón y Orlando Urdaneta se llevan créditos melódicos que fueron exitosos. He aquí tres de ellos: 

Ayúdala
Intérprete: Mari Trini
Telenovela: Elizabeth
Año: 1981

Ayúdala
No le lleves la contraria
Pon sus pies sobre la tierra
Sin que  apenas se dé cuenta
Pero no quiebres sus alas
Hoy teñidas de esperanzas

Ayúdala
Que yo existo no le digas
Es tu amante es tu amiga
La elegiste libremente
mientras yo te sonreía
te alejabas de mi vida...

Estas dos primeras estrofas dan a entender que, Mari Trini, hace las veces de
la  amante de un hombre comprometido. Esta idea está un poco alejada de la
historia de  amor juvenil que unía a Juan David (Urdaneta) con la desdichada Elizabeth (Canelón), quien sufría de leucemia y muere en el capítulo final.
Por esto último cabe pensar que la súplica lírica que implora la ronquita voz de la cantante (Ayúdala, no le lleves la contraria) es, sin embargo, pertinente. Y
ciertamente, en este sentido, el coro es contundente:

Jamás dejes de amarla
En su mundo búscala
Si su estrella se ha perdido
Roba otra y dásela
Yo te ruego que la quieras
Y la aceptes como es
Es un astro, un velero
Una lluvia hecha deseo por caer.

El me mintió
Intérprete:
Amanda Miguel
Telenovela: Maite
Año: 1981

El me mintió
El me dijo que me amaba
y no era verdad
El me mintió
No me amaba
nunca me amó...

Los que seguían esta historia  —que
se estrenó justo después de que culminó  Elizabeth— probablemente recuerdan
el video promocional, de Amanda Miguel, al final de cada capítulo.
La cantante tenía un look “neohippie”, similar al de
la protagonista: melena alborotada y un gran chal rojo
que cubría sus hombros. A pesar de que el tema se convirtió
en una suerte de himno nacional, a Canelón la telenovela no le dejó muy buen sabor.
“El canal (RCTV) se equivocó al lanzarla
tan pronto. Aún estaban muy frescos Elizabeth y Juan David en la memoria
del público y la historia de Maite no logró apoderarse totalmente de la audiencia”.
Una muestra de que si a la telenovela
le va mal, no necesariamente a su canción principal.

Lluvia
Intérprete: Luis Angel
Telenovela: La Guajirita
Año: 1982

Lluvia, tus besos fríos como la lluvia
que gota a gota fueron enfriando
mi alma, mi cuerpo y mi ser...

Si lo primero que le vino a la mente al leer el fragmento de esta canción fueron los acordes salseros de Eddie Santiago, probablemente usted es más joven de lo que se imagina. Antes de que el cantante hiciera un arreglo “erótico” del tema, la versión original había sido escrita e interpretada por el argentino Luis Angel.

Quizás sí, quizás no... 
Luisana Mía, la historia original de Ligia Lezama, protagonizada por Mayra Alejandra y Jean Carlos Simancas, tiene como tema central los celos de pareja
y como tema musical Quizás sí, quizás no, del fallecido Sabú. El libreto describía a un marido energúmeno, que apenas dejaba respirar a su esposa porque creía, constantemente, que ésta le era infiel. Como es de esperarse, a mitad de la historia, el sujeto en cuestión se arrepiente de su conducta y comienza a suplicarle a la heroína que lo perdone. A partir de esta sinopsis, las conclusiones y ruegos de Sabú parecen tomados de los parlamentos:

Lloraré, quizás sí, quizás no, si no lloras tú
Escribiré, quizás sí, quizás no, si me escribes tú
Miénteme, no me importa creeré lo que digas tú
Olvidaré, no te he visto con él si lo juras tú
No ves que estoy llorando como un niño
Como un mendigo pido tu cariño
No tengo dignidad ni tengo orgullo
Porque te amo mucho más que eso...

 

La cándida niña
de la sociedad 

Ligia Elena fue el nombre de la telenovela que significó el estrellato de sus protagonistas: Alba Roversi y Guillermo Dávila. La historia de la canción homónima,
original de Rubén Blades, fue tomada
por César Miguel Rondón para desarrollar el libreto. De manera que el cuento
se puede resumir en la primera estrofa:

Ligia Elena, la cándida niña de la sociedad
Se ha fugado con un trompetista de la vecindad
El padre la busca afanosamente
Y lo está comentando toda la gente
Y la madre pregunta angustiada
¿ En dónde estará?

La producción fue rodeada por el éxito discográfico de Guillermo Dávila, quien interpretaba el tema principal de la historia, Sólo pienso en ti, cuyas primeras
líneas dicen:

Me pongo a pintarte y no lo consigo
después de estudiarte, lentamente,
termino pensando
que faltan, sobre mi paleta, colores intensos
que reflejen tu rara belleza...

 

Todo un bandido
Ladrón de tu amor
Intérprete:
Gualberto Ibarreto
Telenovela: Leonela
Protagonistas:
Mayra Alejandra
y Carlos Olivier
Año: 1984

Soy el ladrón de tu amor, tu mal recuerdo
soy el nombre que no quieres mencionar
y al saber de tu desprecio, siento miedo
que nunca, nunca me puedas perdonar...

El tema de Gualberto Ibarreto le otorgó más fuerza a la controversial historia
de una violación, escrita por Delia Fiallo. La metáfora del “ladrón” encaja perfectamente con el complejo “idilio”entre Leonela, la víctima, y Pedro Luis, quien comete el punible acto en estado de ebriedad. Este inusual “galán”, luego
de salir de la cárcel, intenta enmendar
su grave falta prometiendo amor eterno
a la desdichada heroína. La resolución del conflicto queda más o menos anunciada en la estrofa final de la canción:

Soy el ladrón de tu amor y estoy confeso
yo sé bien que no estarás cuando me vaya
y aunque te duela más, apréndete esto
que quien te hace llorar, es quien te ama...

La balada de Cristal 
El llamado Rey Midas del pop venezolano de los ochenta, Rudy La Scala, reflexiona a partir de lo que significó el tema Mi vida eres tú, el cual le daba nombre a su primer álbum como solista. “A tal punto quedaron complacidos los ejecutivos de RCTV con la canción que estuvieron a punto de sustituir el nombre del dramático, Cristal, por el de Mi vida eres tú. Pero, lógicamente, había que respetar la firma de la señora Fiallo. La letra es del argentino Luis Angel y su título era, originalmente, Mi amor eres tú. Decidí sustituir la palabra ‘amor’ porque me parecía que se había usado mucho para las baladas de la época”. Han pasado 21 años desde que se lanzara esta canción
y La Scala asegura que, hasta la fecha, ese ha sido su disco más exitoso. “Los planetas estaban confabulados para que yo tuviera una buena racha. Lamentablemente, lo mandé todo al demonio porque me enamoré locamente de alguien, no me interesaba mi éxito profesional. Afortunadamente, tengo fe en mí mismo como artista innovador”. Muestra de lo anterior es lo que se escucha en las emisoras radiales actualmente: una versión en clave de vals venezolano de Mi vida eres tú, perteneciente a una nueva producción discográfica con el sello de La Scala.

Mi vida eres tú
Intérprete:
Rudy La Scala
Telenovela: Cristal
Protagonistas:
Jeannette Rodríguez
y Carlos Mata
Año: 1985 

Perdona, es que yo caminaba por aquí
y en tu alcoba vi la luz
Perdona mi actitud, quizás debí llamar
y no presentarme así
Perdona, la ocasión así lo decidió
y de vuelta estoy aquí
Creo que me equivoqué, qué bella que te ves,
ya no puedo seguir
Mi vida eres tú y solamente tú,
tratando de explicar
su mano le tomé y la intenté besar
Mi vida eres tú y solamente tú
Abrázame y verás que aún en nuestro ser
hay fuego que apagar...

RUDY LA ESCALA

Un cantante
de telenovela

En los ochenta, Carlos Mata era admirado como actor, pero también como cantante. Si bien interpretó el tema de Marisela, protagonizada por Tatiana Capote y Franklin Vírguez, es gracias a ¿Que por qué te quiero?, el tema de Topacio, que logra catapultarse como vocalista. No fueron pocos los que siguieron el truncado idilio entre la hermosa invidente (Grecia Colmenares) y Jorge Luis (Víctor Cámara), ni los que corearon hasta el cansancio:

¿Que por qué te quiero?
Culpable es tu corazón
Inventaste un sueño
Donde soy tu dueño
Tu luna y tu sol.

RICARDO MONTANER

 

Montaner,
tan enamorado...

Culminaban los ochentas y el marabino Ricardo Montaner vivía el comienzo
de su —al parecer— eterna gloria como cantante del género romántico. De hecho, el “broche de oro” de la década, en temas telenoveleros fue uno de su
autoría: Tan Enamorados, la canción de Niña Bonita, protagonizada por Ruddy Rodríguez y Luis José Santander. “Montaner subió como la espuma gracias a esa canción. En medio de nuestras pautas de grabación, Luis José y yo asistíamos
a sus conciertos. Y cuando cantaba Tan Enamorados, los dos nos subíamos a la tarima y el público enloquecía. Qué época tan hermosa...”, comenta Ruddy Rodríguez. Los pasos de Montaner fueron seguidos por su hijo Alejandro, quien, en 2005, interpretó El amor las vuelve locas, el tema de la cruenta telenovela homónima de Venevisión.

Yordano anduvo
Por estas calles
 
La telenovela de ruptura que generó
un rating imbatible es descrita por muchos como una larga reflexión (duró dos años) del contexto político, económico
y social de la Venezuela de principios
de los noventa. El tema musical no podía estar en la línea de Mi vida eres tú. Es por ello que la “sinfonía sociológica”
que la identificaba, Por estas calles, quedó a cargo de Yordano, quien compuso
y cantó lo siguiente:

Por estas calles la compasión ya no aparece
Y la piedad hace rato que se fue de viaje
Cuando se  iba la perseguía la policía
Oye conciencia mejor te escondes con la paciencia
Por ningún lado se encuentran rastros de valentía
Quienes la vieron dicen que estaba pálida y fría
Se daba cuenta que estaba sola y sin compañía
Y cada vez que asomaba el rostro se le reía
Por eso cuídate de las esquinas
No te distraigas cuando caminas
Que pa’ cuidarte yo sólo tengo esta vida mía...

“En ese momento —comenta Yordano— yo estaba casado con la protagonista, María Alejandra Martín. Y fue ella quien me hizo saber que uno de los productores estaba interesado en que yo compusiera algunos temas para esa telenovela que, cuando se comenzó a grabar, se llamaba Eva Marina. Envié algunas canciones románticas y añadí al lote Por estas calles, que era parte de mi repertorio de la época. Al escritor, Ibsen Martínez, le gustó tanto que decidió ponerle ese mismo nombre a la telenovela. El rating se disparó y el tema pegó mucho en las emisoras radiales. Debido a ello, la trama se iba alargando cada vez más. Yo, un poco preocupado porque la canción
se fuera a “quemar”, le pedí al canal que, por favor, se colocara otro tema musical principal. Finalmente logré que se insertara Escándalo en tus mejillas —también de mi autoría— al final de cada capítulo y que dejaran Por estas calles, al principio, en su versión instrumental”.

Sobre la letra de Por estas calles el cantautor comenta: “La idea se me ocurrió recordando una obra de teatro cubana que había visto en el Festival Internacional de Teatro de Caracas; los vagos del pueblo eran los músicos, quienes hacían comentarios cantando sones. Hablaban sobre lo que ocurría en el pueblo, historias basadas en lo que hacían los evangélicos, las autoridades civiles y la iglesia católica. A eso le sumé otra idea: a las prostitutas se les estila anteponer el artículo “La” para darles un nombre, como “La Mary”, por ejemplo. Se me ocurrió, entonces, crear personajes genéricos femeninos como La compasión, La paciencia, y La piedad, concebidos como unas prostitutas a las que ya no se les veía la cara por esas calles”.

JEREMIAS

 

Lanzamientos
de novela

A lo largo de los noventa se experimentó, también, colocando temas de artistas extranjeros a producciones locales. Las voces de los españoles Enrique Iglesias
y Marta Sánchez se prestaron para El país de las mujeres y Luisa Fernanda, respectivamente. Destacan también melodías que casi le “roban el show” a la telenovela, como es el caso de Ojos Malignos, interpretada por la gran Soledad Bravo para Kaína. Entrado el nuevo milenio, han sido varios los afortunados que salen del anonimato a partir de un tema de telenovela. Ejemplo de ello es el debut del cantante Jeremías, en 2003, cuyo éxito se debió, en parte, al rating que tuvo, en RCTV, la telenovela Mi gorda bella, la cual contenía temas interpretados por este artista como Poco a poco —que identificaba la telenovela— y La Cita, que “daba tono” al idilio secundario entre Chiqui Lorens (Norkys Batista) y su galán Jerónimo Gil.

ROQUE VALERO

Jeremías  repitió la experiencia al lanzar el tema Demonios para la nueva versión de El Desprecio. ¿Qué decir de Roque Valero? Si bien el tema Cosita Rica, de la telenovela homónima de 2004, estaba a cargo de los marabinos de Voz Veis, los acordes románticos de los protagonistas (Fabiola Colmenares y Rafael Novoa) pertenecían a Nuestra Historia, uno de los primeros éxitos de este cantante y actor. Posteriormente, Vengo a contar contigo, otro tema del mismo artista, identificaba Sabor a ti, la telenovela protagonizada por Ana Karina Manco y Miguel De León. Para Valero, probablemente, todo queda condensado en Ciudad Bendita, el dramático estelar de Venevisión en el que le da vida a un atípico protagonista poco agraciado, que es músico y que, quizás, piensa conquistar a su heroína (Marisa Román) a fuerza de partituras. Cabe decir que en esta telenovela muchos de los personajes tienen su propia canción, interpretada  por ellos mismos.

EDUARDO MARTURET

 

La banda sonora
del nuevo milenio

“En la actualidad, para seleccionar el tema musical principal de una telenovela, el escritor envía la sinopsis de la historia al compositor y éste, basado en la trama, crea una canción. Del mismo modo se componen temas para las subtramas
o para determinado personaje”, comenta Teresa Alzuru, jefa del Departamento de Registro Musical de Venevisión, quien agrega que, por exigencia del musicalizador, se han venido incorporando, también, guiños musicales que no son, necesariamente, temas completos sino estrofas o estribillos. En Los Querendones, por ejemplo, cada vez que el personaje Chon (Roberto Lamarca) estaba en apuros se soltaba una suerte de copla llanera que rezaba: “¡Ay, Chon, Ay, Chon!”.
La regla, no obstante, tiene sus excepciones. Frank Quintero, pionero en eso de componer temas para telenovelas, lo aclara: “En el caso de Se solicita príncipe azul, yo había pensado en preparar una canción jocosa, que hablara de princesas que besan sapos para convertirlos en príncipes. Pero al final se impuso
la línea tradicional: la balada”. Quintero ha compuesto, además, Mambo y canela, para la homónima y breve telenovela, protagonizada por Alicia Machado y el colombiano Marcelo Cezán, y un tema para la subtrama de María Suspiro y Verónica (Marisa Román), las gemelas de Cosita Rica, titulado Ella dos veces.
Y precisamente, con respecto a la música de Cosita Rica, Alí Rondón, docente, locutor y escritor, tiene una reflexión.

FRANK QUINTERO

“En una tarima improvisada del llamado Barrio República se presentaron Oscar D’ León, Guaco y Franco de Vita. Por otro lado, María Suspiro entrevistó a Lila Morillo, al merenguero Elvis Crespo y a la española Rosario. El humilde Nixon, uno de los personajes adolescentes, termina aprendiendo a interpretar la música clásica gracias al maestro Eduardo Marturet. Y la protagonista de la historia se llamaba Paula C, un nombre inspirado en la famosa canción homónima de Rubén Blades. Con semejante ropaje musical se estaba haciendo un planteamiento de trasfondo sociológico: si en esa historia convivían perfectamente tantas y tan distintas melodías, ¿por qué no lo podíamos hacer, en la vida real, todos los que habitamos este país?”.


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