ESPACIO PUBLICITARIO
 |  
 |  
Notas
Síguenos desde:

Tepuyeras conquistadoras de la altura

Siete mujeres tienen planteada una expedición para ser la primera cordada femenina que escale el tepuy Akopán y que haga la primera vía de escaladores del tepuy Eurodá, ambos en la Gran Sabana. Tienen valor, energía y pretenden cumplir los retos que se han impuesto para demostrar el potencial que hay en Venezuela en el tema de escalada de aventura de grandes paredes.

por LUANA CABRERA.  |  DOMINGO 19 DE MARZO DE 2017
¿Por qué escalar una montaña? Resulta difícil explicar qué es lo que impulsa al ser humano a pasar penurias e incluso a arriesgar la vida sobre un macizo de rocas. Motivos hay muchos, unos a veces difíciles de expresar y otros muy simples: porque la montaña está ahí. Ante una belleza natural, tan salvaje y primigenia, como lo son las montañas, surge el inevitable deseo del ser humano de escalarlas, esa curiosidad insaciable que caracteriza a la raza humana y que la ha impulsado a surcar mares y a perderse entre la selva.

"Muchachas, vamos a alistarnos. Hagamos un recorrido horizontal para iniciar. ¿Te ayudo Vanesa? Pon este pie en esta roca y apunta tu mano a esa grieta para agarrarte. Imagínate que ya estamos subiendo por la pared del tepuy Akopán", apoya una amiga a la otra que, sin cuerdas ni equipo, solo con sus manos empolvadas en magnesio y con sus cómodos zapatos, inicia su calentamiento.

En la escalada el sufrimiento es directamente proporcional a la satisfacción que se obtiene. La comodidad, la seguridad y la tranquilidad de la casa son sustituidas por la estrecha vida en la montaña, los riesgos y el sacrificio hasta la extenuación. Pero lograr subir a una cima gracias al esfuerzo propio, vencer los miedos, superar los retos y agradecer los logros, son varias de las mejores sensaciones que se pueden obtener en la vida y esto produce tanto bienestar que se busca con ahínco, a pesar de los riesgos asumidos.

Para esto es necesaria la amistad. Atarse a una cuerda con un grupo de personas para subir una gran pared de rocas implica confianza y compromiso, mucho más que los de un anillo o un contrato de trabajo. En Venezuela hay un grupo de mujeres que por varios años han estado cosechando esa relación y que ahora tienen una meta: ser la primera cordada femenina en escalar el tepuy Akopán y ser el primer grupo en escalar el Eurodá tepuy para, asimismo, hacer ahí una vía para escaladores.

"¡Guao! ¿Y ese arnés?", pregunta una de ellas a otra. "Es nuevo, ¿te gusta?", responde la consultada. "Me encanta", contesta la primera mientras las demás se acercan maravilladas como si estuviesen viendo un vestido de Oscar de La Renta luciéndose en una pasarela de moda. Sus ganas por escalar se reflejan en sus ojos brillosos y en las mejillas que se ruborizan cuando mencionan los tepuyes que están próximas a vencer. Tienen mucha energía y pretenden cumplir los retos que se han impuesto.



Un grupo variopinto
Doctoras, biólogas, estudiantes, periodistas, ingenieras e instructoras de yoga unidas por la pasión de la escalada, la aventura, los retos y los tepuyes. Sus edades oscilan entre 24 y 52 años y sus actividades diarias les impiden entrenar constantemente, pero el grupo se las ingenia para hacerlo y cumplir su meta.

Para ellas la seguridad del suelo es frustrante y el riesgo de la escalada un placer. Aseguran que no hay sensación más agradable que la de superar un paso difícil con elegancia, usando la técnica, la fuerza y el movimiento preciso del cuerpo. Cuando se escala, dicen, solo se piensa en dónde colocar la mano, el pie, dónde reposar, cómo realizar el siguiente movimiento con conciencia de la altura que va aumentando, y se está muy centrado en el ahora, saboreando cada paso que conducirá a la cima.

Reiteran su inevitable deseo por escalar cualquier roca o pared que se encuentren. Muy probablemente eran de esas niñas inquietas con ganas de trepar en todas partes. Quizá todavía lo sean, aunque con el temple de unas mujeres que todo lo organizan y lo prevén.

Carola Pérez (@lolalolex) asegura que la escalada "es un tema serio. Es un deporte donde te puedes malograr y perder la vida si no haces las cosas correctamente. Cuando uno hace una expedición, como la que nosotras vamos a emprender, está el peligro de la naturaleza", dice.

El escalador ama la dificultad y detesta el peligro. Nunca va a la montaña a arriesgarse inútilmente. Debe tener dos características fundamentales: entusiasmo y lucidez. El primero para superar las dificultades y privaciones; el segundo para calibrar en todo momento las situaciones que se presenten y las fuerzas propias. En función de ello deben tomar decisiones, buscar las soluciones.

Los dos tepuyes a los que se dirigirán estas aventureras están ubicados en el Macizo de Chimantá, el conjunto de mesetas más grande dentro de los linderos del Parque Nacional Canaima, en el estado Bolívar y uno de los menos explorados. En el medio de ese macizo destaca el Akopán, una pared vertical que se eleva de manera inexpugnable hasta 2.112 metros de altura, con una cima muy plana, caídas abruptas, llena de misterios y con el origen geológico más antiguo que se pueda analizar.

Por su parte, el Eurodá destaca a la derecha por sobre la sabana y los pocos morichales y palmeras que predominan en la zona. El tepuy, que se asemeja a un gran pulgar, es el de menor altura en comparación con los demás, pero siempre llena de ánimo y energía a los visitantes en su camino.

"Esta idea se le ocurrió a Susana", dice Carola señalando a su amiga. "Ella, la pequeña del grupo, como yo. Aprovecha que viene de Mérida y no todo el tiempo estamos juntas".

Con timidez, Susana Rodríguez (@susanaf89), escaladora de Mérida, que por la distancia muy pocas veces está reunida con sus amigas, relata que todo inició con un evento internacional llamado Mujer Montaña. "Ellas se dedican a impulsar la escalada de mujeres en Latinoamérica y para ese momento Venezuela no había realizado ninguna expedición reciente, por eso decidí reunirme con Carola y Geraldine Rosso (@bigwallera), quienes accedieron. Poco a poco se fueron uniendo más compañeras", dice.

En el país, indica, se han realizado muchos proyectos de escalada entre mujeres, principalmente en Los Andes, pero los tepuyes de la Gran Sabana tienen muy pocas marcas femeninas. "Se me ocurrió el tepuy Akopán porque es un paraíso de escalada y es el menos visitado por su difícil acceso. Se llega en avión y está resguardado por la aislada comunidad indígena Yunek. Para ellos tenemos planteado llevarles alimentos y medicinas. Ayudarlos. Donde hay turismo no entra la minería".

Subir el tepuy Eurodá se lo plantearon porque "está al lado, es pequeño y nadie ha hecho una vía antes ahí para escalar", explica Susana, esta vez con una voz mucho más animada y confiada.

La escalada ofrece un terreno de aventura, de incertidumbre, hay que tomar decisiones sobre el itinerario, sobre la posibilidad de tormenta, el equipo a llevar, el material a utilizar en cada momento, la técnica. Se trata de una aventura controlada. A veces, sobre todo al principio, la sensación de riesgo es mayor que la realidad, pero las Tepuyeras, como se hacen llamar, aseguran que no se dejarán llevar por el gusto fácil de la adrenalina.

Tienen estimado un viaje de 15 días por estos días de marzo. ¿Y si se extiende a más de un mes? "¡No!", dicen al unísono. "Nosotras tenemos responsabilidades en la ciudad. Unas estudian, otras trabajan. Yo tengo que tachar los días exactos en mi agenda para no recibir pacientes", dice Flor Boscán (@florboscan), la doctora del grupo que busca tener un botiquín de primeros auxilios completamente equipado. "Debemos ir preparadas con todos los medicamentos necesarios para, por ejemplo, picadas de culebras, alacranes, grandes arañas, ranas venenosas, pero conseguir esas medicinas no es trabajo sencillo".

Ayuda de poco peso
Un escalador necesita mucho valor y poco equipaje, y este debe cubrir todas sus necesidades.

"Hay muchos aspectos que debemos tener cubiertos", dice esta vez Helena Carpio (@helecarpio), la que frente a una cámara se le sonrojan los cachetes y no sabe qué cara poner. "¡Yo soy fotógrafa! Estoy siempre detrás del lente capturándolas a ellas escalar", expresa entre risas y un poco cohibida.

"El tema de la medicina, el equipo y la comida es primordial. Ya Flor se está haciendo cargo de las medicinas aunque nos faltan muchas y está buscando colaboraciones con otras organizaciones. En cuanto al equipo, este se ha ido agrupando con lo que todas tenemos, pero aún nos faltan cuerdas en buen estado para estar más seguras. Luego está el tema de la comida. Esto es más delicado porque no debe ser perecedera y al mismo tiempo debe ser balanceada y mantenernos nutridas", explica puntualmente.

Las Tepuyeras necesitan la donación de estos materiales. Quienes colaboran con ellas son personas que se sienten inspiradas, a quienes les anima escuchar esta historia y quieren verlas lograr esta meta.

"Es un gran reto que pretendemos cumplir. Tenemos confianza en nosotras para completar esta expedición y si lo logramos nos sentiremos más vivas otra vez. El potencial que hay en este país es infinito. Este proyecto es para volver a enamorarse de Venezuela", asegura en esta oportunidad Vanessa Sánchez (@j.vanesanchez), de muy pocas palabras ante una grabadora pero de grandes pasos sobre una pared de rocas.

Quieren darle la luz que necesitan a estos tepuyes y así demostrar lo importante que es en Venezuela el tema de la escalada de aventura en grandes paredes. Su deseo es inspirar a otras mujeres para que asuman grandes retos deportivos y motivar a las nuevas generaciones de escaladoras venezolanas para que exploren, realicen sus primeros ascensos, sueñen sin límites y persigan grandes retos.


Si desea colaborar con ellas, su página web es: https://www.gofundme.com/tepuyeras



Relacionado con: gran sabana

Participa (envíanos tu comentario).

 

VÍA RÁPIDA A:  
ESPACIO PUBLICITARIO

AHORA EN ESTAMPAS

Lograr la moda

La moda dejó atrás el calificativo de frívola (...)

ENTRETENIMIENTO Carlos Cruz: Un cargamento de seriedad

Traslada encima una masculinidad que, para un (...)


 

BELLEZA Y MODA Siempre labios rojos

Inspiración y origen El rojo es el rey de la (...)

CUERPO Y MENTE El entrenador personal de la era digital

Levantarse por la mañana con una botella de agua (...)


 

COCINA Y SABOR Bebidas calientes para disfrutar en la mañana

Avena con un toque de canela. Dentro de la (...)

HOGAR Y ESTILO Prácticas literas

Las literas son uno de los muebles favoritos para (...)



ESPACIO PUBLICITARIO
BLOGS
Ser Espiritual, TERESA LEÓN

Con la mente a tu favor

Eran alrededor de las 6:30 de la tarde. Había hecho una pausa en lo que estaba (...)

Punto Paladar, ADRIANA GIBBS

Cervezas en armonía

Giampaolo Di Zio, uno de los hermanos que conduce la firma merideña de cervezas (...)

Pare y respire

He visto en varias esquinas la señal de transito conocida por todos que dice: (...)




 
Cerrar
Abrir