Ellas también hacen la música

La trompetista Linda Briceño, la percusionista Kati Fernandes, la contrabajista Berenice Walcott y la trombonista Michelle de los Ríos cuentan lo que significa ser mujer y hacer sonar instrumentos generalmente ejecutados por hombres

por PABLO BLANCO  |  imagen: DAVID MARIS | DOMINGO 11 DE AGOSTO DE 2013
A todas les pasó en sus inicios que llegaran a tocar a una orquesta y las vieran raro. No escogieron los coros ni la flauta ni el violín. Preservando la feminidad a toda costa decidieron ejecutar instrumentos difíciles de dominar y usualmente asociados a la raza masculina, asunto que las hace distinguirse como rompedoras de esquemas en la música contemporánea venezolana.

Además de todo lo anterior, tienen en común el pertenecer (o haber pertenecido) a la banda Son K-ribeñas, una orquesta de música popular conformada por damas que fuera de la tarima que las une tienen proyectos como solistas. En estas líneas rememoran sus inicios y describen las fortalezas melódicas del mal llamado sexo débil.


Partituras de vida



Linda Briceño, trompetista de 25 años, formada en el Núcleo del Sistema Nacional de Coros y Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela, hija del laureado percusionista Andrés Briceño, en este momento refuerza sus conocimientos en el Jazz Lincoln Center en Nueva York.

Kati Fernandes, cantante y percusionista de 29 años de edad, se formó en la Escuela de Música Lino Gallardo. Ha ejecutado la multipercusión para artistas como Oscarcito, Ricardo Montaner, Roque Valero, Divine, Jeremías, Ilan Chester y el maestro Andy Durán. Tiene un disco en el mercado y otro bajo el brazo, en plena fase de producción.

Berenice Walcott, contrabajista de 31 años de edad, fundadora en 2010 de Son K-ribeñas, se formó en el Conservatorio Juan José Landaeta y en el Sistema Nacional de Coros y Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela, núcleo Chacao. Es musicóloga egresada de la Escuela de Artes de la Universidad Central de Venezuela, investigadora musical de PDVSA-La Estancia e hija del reconocido trombonista y bajista Alejandro "Trini" Walcott.

Michelle de los Ríos, de 36 años, es trombón principal de la Orquesta Filarmónica de Venezuela, miembro de la Camerata Renacentista de Caracas e hija del trombonista José Plaza y de Ingrid Rondón, primera fagotista egresada del conservatorio José Ángel Lamas.

Las congas de Kati Fernandes



"Va a sonar muy extraño pero las congas son como mis amantes. Sobre ellas he volcado todos mis sueños. La relación que uno desarrolla con su instrumento es íntima, porque es el que verdaderamente te acompaña en las malas y en las buenas".

El primer "pegue"
"La primera clase de percusión que recibí fue del maestro Manuel Paredes. Seguí al pie de la letra todas sus indicaciones y me dijo: 'Tienes talento para la percusión'. Comencé a aprender lo que significa tener un buen 'pegue', que significa producir un buen sonido con tus manos. A los 17, hice un casting para pertenecer a la banda de Ricardo Montaner y quedé seleccionada. Desde entonces no he parado". 

Retumba la personalidad
"Que en la percusión sea más común el sexo masculino no es gratuito. Los instrumentos son pesados y de tanto tocar te salen ampollas que hasta pueden hacerte sangrar. Además, puedes comenzar a sufrir de lumbago, como yo, que tengo la espalda vuelta leña. Las presentaciones, a veces, son a altas horas de la noche y no es lo mismo asistir sola que acompañada por un hombre. Y como yo no me las doy de 'dura de matar', salvo que esté en el escenario, le pido a mi hermano que me apoye. Es duro, pero, como dicen por ahí, 'sarna con gusto no pica'".

El trombón de Michelle de los Ríos



"El trombón es como una parte más de mi cuerpo, como un brazo. Lo conozco tanto que ya percibo cuando no quiere sonar porque está cansado. En esos momentos, dialogo con él, le digo: 'Epa, viejo, vamos a echarle pichón'".

Sobredosis de amor
"Mi mayor influencia para que yo me enamorara del trombón fue el boom de la salsa erótica. A los 11 años, obviamente, yo no entendía mucho qué querían decir aquellas letras llenas de sábanas blancas, pero cuando escuchaba las descargas del trombón supe que eso era lo que yo quería ejecutar en mi vida".  

¿Por qué una mujer? 
"Llegar a una orquesta conformada por hombres y presentarte como la trombonista te genera casi siempre una sensación incómoda. En mis inicios, un amigo me pidió que lo supliera en una muy conocida orquesta venezolana y el director dijo: 'Pero ¿por qué Ángel nos envió una mujer?'. Yo entré en cólera y les hice una demostración a regañadientes. El señor rectificó, me dijo: 'Oye, ¿no te interesaría formar parte de la orquesta?'. Y le respondí: '¡No!', en un ataque de orgullo. Años más adelante compartí el escenario con ellos. El punto es que no es sencillo que, de entrada, lo acepten. A mí me ha costado años de trabajo".

El contrabajo de Berenice Walcott 



"El contrabajo es el corazón de la orquesta, el sonido más fuerte, donde recae todo el peso de los instrumentos. Creo que eso fue lo que me atrapó de él. Lo trato como si fuera mi hijo; mejor dicho, como si yo fuera una madre posesiva. Si estoy triste me llena de alegrías, si estoy enferma siento que me cura".

Las primeras cuerdas
"Al principio, mis padres me decían: 'Hija, pero ¿por qué no la flauta o el violín? Mi papá insistía en que mis dedos eran muy finitos para ejecutarlo, pero nada de eso hizo que yo desistiera. Además, tuve la influencia de un tío contrabajista que se llamaba Michael Walcott. Fue memorable cuando, en plena presentación, el contrabajo se resbaló de mis manos y, afortunadamente, pude atajarlo a tiempo. Pensaban que estaba imitando a Oscar D' León, así que los nervios como que no se me notaron(risas)".

A mano limpia
"Todavía recuerdo que, en plena adolescencia, cuando yo formaba parte del grupo Aliaje, llegamos a clasificar en una competencia y dijeron que eso se debía a que yo tenía puesta una minifaldita. Me puse muy triste y se lo comenté a mi papá. Él me dijo que críticas, constructivas o destructivas, siempre iba a haber. No ha sido fácil, pero las críticas no me han detenido".  
                              

pblanco@eluniversal.com / Twitter: @pabloblanco3



Locación: PDVSA La Estancia

Participa (envíanos tu comentario).

 

VÍA RÁPIDA A:  
ESPACIO PUBLICITARIO

AHORA EN ESTAMPAS

Viviana Gibelli: Una exmiss con el encanto de los ochenta

"Yo estudiaba medicina en la UCV y también (...)

ENTRETENIMIENTO Ellas también tienen flow

Recientemente, un artículo publicado en el diario (...)


 

BELLEZA Y MODA Jennifer Saa, la perla negra del modelaje

Poco o nada imaginaba en su niñez esta mulata (...)

CUERPO Y MENTE Lesiones frecuentes en niños y adolescentes

Niñez y adolescencia son sinónimos de energía y (...)


 

COCINA Y SABOR Cory Nieves, el pequeño empresario de galletas

Cuenta con un perfil en LinkedIn, una página en (...)



ESPACIO PUBLICITARIO
BLOGS
Cheeky Chinese, EDMARY FUENTES

¿Transparencias de pies a cabeza?

Sabemos que las transparencias en la ropa son una tendencia bastante romántica (...)

Estadeboda, ISABELLA WALLIS

5 Ideas controversiales para tu boda

Según algunas opiniones, estas ideas son las más controversiales para el día de (...)

Tresse, ADRIANA ARTEAGA

Trenza de sirena

La trenza de esta semana me encanta, definitivamente cuando la uso me siento (...)




 
Cerrar
Expandir