Manos guaras en la Lamborghini

Él es Roberto Mignucci Gentile, el único venezolano y barquisimetano, para más señas, que trabaja en la Lamborghini, una de las marcas de superautos deportivos más exclusivos del mundo y que en los próximos días arribará a su 50 aniversario

por WINA ARAMBULÉ  |  DOMINGO 3 DE FEBRERO DE 2013
Foto: Cortesía Roberto Mignucci
Lo dijo Frank Sinatra: "Conduces un Ferrari cuando quieres ser alguien y conduces un Lamborghini cuando ya eres alguien". Así, este artista considerado entre los más influyentes de los últimos tiempos inmortalizó su preferencia por la firma italiana de automóviles creada para la crème de la crème.

Una lista de famosos multimillonarios, no más larga que la de jeques árabes, figuran entre los principales clientes de la marca inventada por Ferruccio Lamborghini, un italiano que fabricaba tractores con las chatarras de los transportes militares usados en la Segunda Guerra Mundial.

Ferruccio, un eterno apasionado por las máquinas de cuatro ruedas, invirtió parte de sus ganancias adquiriendo los vehículos más lujosos que en aquella época ofrecían casas como Mercedes Benz, Lancia, Maserati y Ferrari, pero fue esta última la que más disgustos le trajo y por la que cambió su destino.

Harto de que su Ferrari 250 GTB no saliera del taller por numerosas fallas, el obstinado conductor llamó a Enzo Ferrari (fundador de la Scuderia Ferrari) para reclamarle su ineficiencia: "Tus carros son una basura", a lo que Ferrari respondió: "Un fabricante de tractores no puede entender mis coches". Ferruccio se puso tan bravo como un toro, el mismo animal que escogió para competir gráficamente contra el icónico caballo negro, sostenido en sus dos patas traseras, popularizado por Ferrari. De esta manera nació en 1963 el Lamborghini 350 GTV.

Pero ya la Lamborghini no pertenece a Ferruccio ni a sus familiares. Desde 1998 está en manos de los alemanes de Volkswagen Group, también dueños de Audi, Bentley, Bugatti, Porsche y otras marcas.

¿Que cómo es que un guaro se cuela en la nómina de una de las compañías más cotizadas de Europa y el mundo? Este afortunado trabajador se llama Roberto Mignucci Gentile, es barquisimetano, tiene 37 años y un título como técnico superior universitario en Administración, mención Recursos Humanos, obtenido en el Colegio Universitario Fermín Toro. Roberto es el único venezolano en la plantilla de esta afamada compañía situada en Sant'Agata Bolognese, uno de los municipios de Bolonia, en Italia.

Entre los 35 empleados del departamento de Finizion, es uno de los 12 pintores que matizan todas las joyas andantes que salen al mundo desde esta factoría. Esta es la primera vez que habla públicamente sobre su trabajo, también sea quizás la muestra fehaciente para quienes aún dudan de su logro: "Al principio mis amigos me decían: ‘Si tú trabajas en la Lamborghini, yo soy astronauta'", recuerda Roberto, quien volvió por unos días a su tierra natal para disfrutar de unas merecidas vacaciones en compañía de Fabrizzio, su primogénito y Luisalba Rodríguez, su esposa, una exmodelo barquisimetana graduada como licenciada en Comunicación Social.

Hace cuatro años y medio, estando recién casados, la pareja se mudó a Europa en busca de una mejor calidad de vida: "Casi llegando a Italia acudí a una agencia de empleos y llené el formulario. Los primeros días trabajé como vigilante de una tienda... pero no duré ni un mes, porque del despacho me llamaron para informarme sobre mi primera entrevista. Por políticas de confidencialidad, solamente me dieron la dirección".

Esperanzado, Roberto tomó el transporte público que lo dejaría cerca del enigmático lugar: "Llegué derechito a la Lamborghini y me dije a mí mismo: "¡Esto no puede ser!'. Llamé a la agencia para corroborar la dirección, pues creí que se habían equivocado, pero no, me confirmaron que ese era el sitio".

Con los nervios a millón, se encomendó a Dios, se armó de valor y entró. La entrevista fue sencilla, repasaron su resumen curricular y listo: "Estaba muy feliz, los primeros en saberlo fueron mi esposa y mis padres". Para él ya era un logro que la Lamborghini se hubiese interesado en conocerlo: "No tuve mucho tiempo para asimilar lo que había pasado, pues a los pocos días me llamaron para decirme que iban a contratarme". Más tarde se enteraría de que en aquella primera reunión estuvo sentado frente a Andrea Constantini, gerente de producción.

Solo era temporal, pues debía suplir a uno de los pintores que estaba de reposo. Pero le fue tan bien que decidieron dejarlo fijo. Una alentadora noticia en aquella época en que la crisis económica mundial comenzaba a causar estragos en Europa.

Roberto pinta carros desde los 14 años. Aprendió con su padre, dueño del Taller Picheno, situado en el kilómetro 3 de la vía hacia Quíbor: "Siempre les digo a los muchachos (del taller) que si ellos hicieran la prueba los contratarían más rápido que a mí. Como preparadores saben más. Su talento se traduce en experiencia y esfuerzo. Muchos dicen que los venezolanos son flojos, pero lo que aquí se trabaja en un día, lo hace un italiano en una semana".

Su horario es rotativo, en turnos de ocho horas que comienzan a las 6 de la mañana, 1 de la tarde y 8 de la noche: "No estoy en un taller de latonería y pintura, retoco carros exclusivos y de lujo, nos exigen más calidad que cantidad. No me piden que saque 10 carros al día, prefieren que haga uno pero que sea perfecto", cuenta Roberto, responsable de pintar en negro mate (uno de los tonos de moda), el Lamborghini Aventador LP700 que el futbolista y modelo de origen portugués, Cristiano Ronaldo, ficha del Real Madrid, conduce desde febrero pasado.

Roberto también pintó el Lamborghini personalizado del rapero y actor estadounidense 50 Cent.

¿Cómo es el ambiente de trabajo?
"Genial, desde el principio me han tratado bien. El primer auto que pinté lo hice mal, estaba muy nervioso, pero fueron muy comprensivos".

¿Qué te impresiona?
"El esfuerzo que hacen para que los empleados se sientan a gusto. Además de los 12 sueldos que nos pagan mensualmente, nos dan otros incentivos. Allá nadie va con viandas. Hay un comedor supermoderno con una gran variedad de comidas, bebidas y postres... son ilimitados. Otro punto que aplaudo es el aspecto ecologista. La planta funciona en su totalidad con energía solar".

¿Te has subido a un Lamborghini?
"Sí, pero solo para moverlos en el mismo espacio, son como una nave espacial".

Participa (envíanos tu comentario).

 

ESPACIO PUBLICITARIO
BLOGS

¿Cómo puedes dirigir una empresa, si no puedes dirigirte a ti mismo?

En la mente humana habita el bien y el mal, la locura y la cordura, el amor y (...)

Solo de cine, RAÚL CHACÓN SOTO

¿Qué ver del Festival de Cine Español?

Este 24 de octubre empieza uno de los festivales de cine más esperados por los (...)

Un Gazpacho especial para los niños

En España, cada casa tiene su receta de gazpacho. Y como cada quien lo prepara (...)




 
Cerrar
Expandir