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Alimentos que ayudan a reducir el riesgo de cáncer de mamas

MARIÁNGEL PAOLINI

04/11/2018 12:00 am



Octubre es el mes para sensibilizar y hablar sobre cómo prevenir y detectar a tiempo el cáncer de mamas, así que no podía dejar pasar la oportunidad de abordar el tema en este espacio.


Ningún alimento específico puede causar o prevenir el cáncer de mama. Sin embargo, las pautas dietéticas pueden ayudarte a reducir el riesgo general de cáncer de seno. Por ejemplo, comer una dieta rica en antioxidantes puede ser beneficioso. Los antioxidantes ayudan a proteger las células de los radicales libres, moléculas liberadas por toxinas que no solo se han relacionado con el cáncer, sino que también pueden contribuir al envejecimiento prematuro y las enfermedades del corazón.

Una dieta rica en vegetales, en especial de crucíferas como el brócoli, coliflor, col rizada, repollo, acelgas e incluso el nabo, aportan significativas cantidades de vitaminas antioxidantes, como C, E y K, y son altas en fibra. Asimismo, las crucíferas contienen glucosinolatos, una sustancia química que ha sido estudiada por su potencial para combatir el cáncer. 

Para que los glucosinolatos sean realmente útiles, requieren de una “activación” por unas enzimas llamadas mirosinasas, que contribuyen a liberar los verdaderos compuestos funcionales, específicamente los isotiocianatos. Estos compuestos son capaces de actuar como potentes armas contra el cáncer, debido a la activación de proteínas cuya actividad va a prevenir la aparición de las células cancerosas o a actuar contra las ya presentes. Además, protegen contra enfermedades cardiovasculares, neurodegenerativas, relacionadas con la diabetes o con Helicobacter pylori.

De igual forma, los alimentos ricos en carotenoides, compuestos que le confieren el color rojo, naranja, verde oscuro y amarillo a una gran variedad de frutas y vegetales como los tomates, zanahorias, remolachas, fresas, moras, albaricoques y auyama han sido ampliamente estudiados por ser moduladores fisiológicos en la inactivación de radicales libres, por lo que se presumen pueden actuar en la prevención de mutaciones celulares y por ende del cáncer.

Por su parte, los lignanos y las saponinas presentes en toda la familia de leguminosas (frujoles, caraotas, lentejas, garbanzos,etc) son polifenoles con probada acción antioxidante, por lo que se les considera otro potente modulador fisiológico en la inactivación de los radicales libres. Asimimo, una porción de leguminosas proporciona al menos el 20% de la cantidad diaria recomendada de folato y fibra. La fibra dietética puede actuar de varias maneras para reducir el riesgo de cáncer al contribuir con la regulación del peso y la protección de las bacterias del colon y el folato es esencial para un ADN saludable y para mantener el control del crecimiento celular.

Un pequeño estudio realizado en 2016 descubrió que la capsaicina, el compuesto responsable del “picor” en los ajíes y chiles, puede prevenir el crecimiento y la propagación de células malignas en algunas personas con cáncer de mama. Los resultados demostraron que este componente produce la activación de la muerte celular programada, o suicidio celular (también llamado apoptosis), al menos in vitro. Pero lo más impresionante es que no solamente mata las células cancerosas, sino que no dañan las células que rodean al tumor, que están sanas, o son normales.

Dado que no es posible comer suficientes chiles para duplicar los resultados que obtuvieron en el estudio, se recomienda ingerirla a través de suplementos, teniendo en cuenta siempre que es un potente irritante y que puede tener efectos secundarios en el tracto intestinal.

Finalmente, la cúrcuma contiene curcumina, una sustancia con potentes propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. Algunas investigaciones sugieren que la curcumina puede ayudar a disminuir los efectos tóxicos de ciertas células de cáncer de mama y puede inhibir potencialmente el crecimiento de células cancerosas. Se necesita más investigación para determinar sus efectos completos sobre las células cancerosas. Como la curcumina es muy poco soluble en agua, la mejor manera de ingerirla es a través de suplementos o a través de la Leche dorada que es una mezcla de leche de coco, cúrcuma y pimienta. 

Si está preocupado por su riesgo a contraer cáncer de mamas, hable con un médico sobre los alimentos que debe comer o evitar. Al igual que los factores genéticos y las opciones de estilo de vida, la comida es solo una parte de la escena. No debe confiar en ella como su única acción preventiva.