Comer viendo tele puede ser entretenido, pero…
¿Sabías que el cerebro y el estómago se desconectan cuando tu atención está en las pantallas? Esto hace que no se distinga la saciedad, que se genere ansiedad y que se come más rápido sin masticar los alimentos

ESTAMPAS

11/03/2022 08:30 am



Sjandra Rendón


Tal vez no veamos a priori la gravedad de este asunto porque tiene más peso sentarnos con la familia, disque, para compartir todos con sus platos en el regazo a comer y a ver nuestro programa favorito. Tal vez en algunas familias ya sea una costumbre a la que no se desligarán con facilidad por lo que ello representa; estar entretenidos y no hay que perder tiempo.
 
Pero ya son infinitos los estudios que las universidades y centros de salud renombrados han hecho al respecto de este tema, que incluye directamente en el cerebro y en el peso.
 
Por ejemplo, la Universidad de Bristol, en uno de los condados de Inglaterra, publicó resultados de una investigación en el que pusieron a prueba a 20 personas de todas las edades, quienes debían almorzar viendo un programa de televisión. A otro grupo le ofrecieron lo mismo, pero sin ningún aparato dispositivo que apartara su atención.
 
Al cabo de un rato al grupo que estaba frente al televisor le ofrecieron 10 galletas y se les pidió que recordaran qué contenía el plato del almuerzo servido. Ellos no recordaban con precisión cuáles ingredientes componían la comida y tomaron 7 galletas de las 10 que les ofrecieron. Mientras tanto, las personas del grupo que no tuvo distracción, tomaron entre 3 y 4 galletas y describieron hasta con detalles el almuerzo que les sirvieron.
 

Alimentos procesados comemos sin medir. RPP noticias
 
Los nutricionistas e investigadores aducen que las personas que deciden ver o leer noticias mientras llevan comida a su boca generan -de forma inconsciente a veces- sensaciones de angustia, alteraciones y ansiedad. Sin darse cuenta se estresan y se agobian, reflejándose en serias consecuencias en la dieta, panorama además que ha ido en aumento con el tema de la pandemia.

Se come más rápido, no se trituran correctamente los alimentos, se come en mayor proporción y todo esto se traduce en una mala digestión que interviene en la absorción de nutrientes. Uno de los padecimientos que suelen aparecer en estos casos es la aerofagia, que no es más que un fenómeno que se presenta cuando ingresa aire de forma excesiva por la acción de comer velozmente sin masticar. Inmediatamente se muestra hinchazón, se generan los eructos, gases y se podrían sentir dolores inclusive.

Otra de las desventajas que se desprenden de esta práctica que es vista como un mal hábito por profesionales de la salud, es que propicia a que la persona aumente de peso, precisamente por la manera de comer.


Fomentar las conversaciones es mejor sin tv. Okdiario

Lo ideal es que, ver televisión, sea una de las actividades lúdicas en las que respetemos el estado de relajación, independientemente de qué tipo de programación escojamos. Cuando nos enfocamos a disfrutar de una película, una serie, distraernos con un stand up comedy, nos sumergimos en una esfera ficticia y evadimos la rutina como parte de una terapia involuntaria.
 
En ese momento, la conciencia no está en el mismo nivel y no actuamos de la misma manera que cuando no tenemos nada al frente para ver, interpretar, analizar, pensar, etc.
 
Si la programación está muy interesante, y tenemos el plato de comida enfrente, definitivamente la digestión será pésima porque nuestra atención estará únicamente en lo que vemos y no en lo que comemos. Además de esto, normalmente si invitamos a amigos y familia a reuniones y encendemos el televisor para tener algo que ver, lo primero que hacemos es buscar bolsas de snack y productos altamente procesados, saturados con grasas y azucares refinadas, sal en exceso y bebidas carbonatadas más perjudiciales aún.
 
A esto se le llama un coctel de colesterol que ingerimos sin previo reconocimiento o consideración a nuestro organismo.
 
Cotufas sin mantequilla y poca sal es mejor. Vidaysalud.com

¿Qué hacer?

Podemos hacer una lista para desaprender este mal hábito que de seguro lo teemos desde que somos niños porque veíamos a nuestros padres y abuelos hacer lo mismo cada día. Pero lo que encabeza esta lista es la fuerza de voluntad y saber el mal que le estamos haciendo al cerebro, al estómago y a nuestra salud integral.
 
- Desterrar este mal hábito
- Sustituir snack procesados por frutas individuales o en ensaladas
- Garantizar que ver tele sea entretenimiento de corta duración
- Si no somos amantes de las frutas, optar por semillas o frutos secos
- Activemos las conversaciones en familia durante la hora de la comida
- En el comedor saquemos los televisores
- Respetemos la hora de la comida y por normas de educación no hagamos uso de dispositivos electrónicos
- Consumamos cotufas sin mantequilla y poca sal.

Nada es imposible si ponemos voluntad en las cosas y comprendamos que la salud es lo primero porque el resto es añadidura. Podemos controlar el peso de manera simple y asumiendo hábitos en pro del bienestar familiar. Ver televisión requiere también responsabilidad y conciencia.