Baje el sodio, el estrés y la presión arterial
Dieta saludable, vida más natural, convivencia sin angustia y adoptar una mascota son algunos consejos que nos ayudan a reducir la hipertensión de forma significativa, incluso, podrían eliminarla completamente

ESPECIAL PARA ESTAMPAS

29/10/2021 06:00 pm



Sabemos que tal vez la travesía de bajar la presión se torne difícil por el ritmo de vida que llevamos, pero no imposible si hacemos un cronograma de actividades en el que nos comprometemos a cumplir con algunos cambios que nos sumen años de calidad y nos alejen de los medicamentos.
 
Existen muchas maneras de bloquear este enemigo que se mantiene al acecho ante cualquier movimiento que hagamos, y esto puede ser de forma natural para aportar calidad de vida a nuestro organismo, haciendo que cada vez sea menos la necesidad de tomar medicinas hasta llegar al punto de no necesitarlas. ¿Por dónde empezamos?

Desde edades muy tempranas es necesario que adoptemos un estilo de vida más natural en donde se vean cambios importantes tanto en la alimentación como en la convivencia y desarrollo. Esto independientemente si tienen presión alta, es simplemente acondicionar el camino y minimizar el impacto con el paso de los años, porque si bien esta enfermedad no presenta síntomas, sí aumenta la posibilidad de sufrir ataques cardiacos o infarto cerebral, aneurismas o insuficiencia renal, por ejemplo. Entre los controles naturales para mantener la presión a raya están evitar el sobrepeso, hacer ejercicio o caminar, controlar el estrés o los niveles de angustia y alimentarse lo más sano posible.
 

Menos sal, más alimentos naturales. IStock
 
Si contamos con una presión normal, estas recomendaciones pueden reducir a un 90% la probabilidad de que los números se eleven, pero si ya sufre de hipertensión, con esto podrá evitar altos y bajos que deterioren su salud y lo alejarán de trastornos mortales.

Empecemos a describir la lista empezando por bajar de peso. Este es tal vez el elemento más importante si hablamos de prevenir la hipertensión o controlarla. Aun cuando no está determinada la relación del exceso de peso con la hipertensión, lo que sí está claro es que la obesidad se vincula con anomalías de calcio, glucosa, cambios hormonales asociándose con la hipertensión.

Si bajamos de peso se verá reflejado en la presión arterial, solo bastarán unos pocos kilos. Y esto lo logramos comiendo menos, más sano y haciendo ejercicio. El cuerpo comenzará a notar cambios que no conocía y con el paso de las semanas sentiremos la ropa menos ajustada, entre otras cosas.
 

Yoga o taichi son ideales para relajarnos. Fotografía IStock

Continuamos la lista mencionando a los ejercicios. Con la actividad física bajamos tanto el estrés como el peso. Podemos fortalecer el corazón con el aerobic porque se bombea la sangre con mayor eficacia, al tiempo que se reduce el ritmo cardíaco en reposo y flexibiliza los vasos sanguíneos. Para ello necesitamos desconectar los equipos electrónicos de trabajo y conectarnos al reloj digital en el que pondremos media hora para sudar, hidratarnos y ganar salud. Si bien no podemos todos los días de la semana, con cinco días estaría bien.
 
Comida saludable los siete días de la semana. Debemos considerar hacer las compras de víveres y proteína en función de incorporar menos grasa, poco colesterol con menos carnes rojas, más frutas, lácteos, vegetales y granos enteros. La presión baja se vincula con una dieta rica en minerales y vitaminas, reduciendo la porción en el plato y sustituyendo los alimentos altos en calorías.
  
Una dieta ideal para bajar la presión con base en 1600 calorías, debe ser una en la que se incorporen:
● Granos y productos integrales: 1 rodaja de pan, 28 g de cereal, ½ taza de arroz – pasta.
● Vegetales: 1 taza de ensalada, ½ taza de vegetales cocidos.
● Frutas: ½ taza de jugo, 1 fruta mediana, ¼ taza de frutos secos, pasas, fresas.
● Productos lácteos bajos en grasa: 1 taza de leche, 1 taza de yogur, 45 g de queso.
● Carnes, pollo, pescado: 85g de carne, pollo o pescado cocido.
● Semillas: 1/3 taza de nueces, 1cda de semillas, ½ taza de frijoles cocidos.
● Grasas y aceites: 1cda de aceite o margarina, 1cda de mayonesa, 1cda de aliño para ensalada.
● Dulces: 1cda de mermelada o azúcar, 14 g de dulces de frutas, 1 taza de limonada.


Alimentos integrales, poca sal, menos colesterol, más vida. Fotografía IStock

0 sodio

Al reducir el consumo de sodio son muchos los beneficios que obtenemos, independientemente de la sensibilidad de cada individuo frente a este elemento. Usar poca sal nos motiva a que condimentemos las comidas con hierbas, limón o mezclas sin sal, pero de igual forma debemos vigilar los alimentos procesados que contengan sodio.
 
Una o dos bebidas alcohólicas, no más

En esta lista es inevitable hablar de las bebidas espirituosas. Beber con moderación –hasta un trago diario- reduce el riesgo de sufrir enfermedades relacionadas con la presión arterial y protege el corazón. Sabemos que los niveles elevados de alcohol son dañinos en muchos aspectos, entonces, si no lo eliminamos por completo, lo mejor es hacerlo con moderación.
 
En cuanto a la cafeína, es importante saber que, cuando estamos con altos niveles de estrés, el café exagera el efecto porque el corazón bombea sangre más de lo habitual y se eleva la presión sanguínea, haciendo más desastroso el panorama. ¿Cómo haríamos en este caso si el café es el elixir de dioses, doncellas y hasta de princesas? Pues, la recomendación es sustituir el café con leche o el café en algunas ocasiones por algún té de su preferencia o aguas saborizadas.
 

Hagamos lo posible sin vivir sin estrés.  Fotografía Psicología PSH.  
 
Aprender a relajarnos es el comienzo y el final

Ya para finalizar este recorrido natural que nos ayuda a bajar la presión, mencionaremos la necesidad de aprender a relajarnos mediante la meditación, concentración, caminatas, ejercicios como yoga o taichí o hacer algún tipo de manualidades. Estas actividades bajan de manera significativa la presión arterial, haciendo más lenta la respiración y normalizando los latidos. El taichí y el yoga puede aprenderlos tanto en videos como con instructores particulares. Haga ejercicios con técnicas de moderado a intenso, respire profundo y piense en vivir más con estas recomendaciones y recuerde; prefiera el maní natural antes que una galleta o un bizcocho y adopte una mascota, su corazón será feliz.