Presupuesto familiar a prueba de todo
Crear un presupuesto es una excelente manera para mantenerte a ti y a tu familia tranquilos financieramente. Pero, hay una verdad sobre los presupuestos que las personas ignoran, si no se adapta a tu realidad, simplemente no funcionará

ESTAMPAS

04/06/2021 06:00 pm



Paula Vargas

Hemos preparado una guía especial de buenas prácticas, con 3 aspectos del presupuesto que no son los tradicionales, pero que en nuestra experiencia, si eres consciente de ellos antes de sentarte a ver tus números, te garantizarán presupuestar como toda una profesional.

Antes de comenzar, hazte las preguntas importantes
1. ¿Cuáles son sus metas? Como pareja si es el caso o como familia.

2. ¿Tienes claro el nivel de gastos mensuales? Nada de estimaciones o de recurrir a frases como “es que todo se gasta en comida”. Para poder presupuestar de forma eficiente necesitas saber con precisión cuánto se gasta y en qué.

3. ¿Están todos los miembros de la familia comprometidos? Y de no ser así es momento de empezar a hablar de las finanzas del hogar, sin miedo. Es importante tratar este tema como lo que es: parte de nuestra vida. Así todos estarán remando en la misma dirección y será más fácil alcanzar las metas que se planteen.

¿Qué hacer si te descarrilas?
Cuando comenzamos una dieta o una nueva rutina de ejercicios estamos entusiasmados, llenos de ilusión, comprometidos con nuestra meta y decididos a alcanzar el éxito. Pero en algún lugar del camino, comienzan a aparecer distracciones y eventualmente se vuelve agotador permanecer enfocados. Lo mismo sucede con el presupuesto. ¿Qué podemos hacer para mantenernos en el carril?

1. Chequea cómo está tu mindset financiero: Nuestra mentalidad es la base sobre la que se construye nuestra capacidad para comprometernos con un objetivo. Es normal que en algún punto queramos tirar la toalla, por eso es importante que mantengamos el foco revisando con frecuencia nuestros propósitos y metas. Formarnos y mantenernos actualizados es una práctica nutritiva para la mente, puedes hacerlo a través de podcast, libros y charlas.
 
2. Deja un espacio para tus gustos: Tu presupuesto no puede ser una camisa de fuerza. En el mundo del fitness existe el concepto del CheatMeal o la comida trampa, que es un gusto que te das una vez cada cierto tiempo, como una especie de premio por todo el esfuerzo y trabajo que has realizado.

Esta práctica hace que mantenerte en la dieta sea más sostenible. En tu presupuesto debe haber espacio para estos “derroches”, donde puedas gastar en cosas que te gustan sin sentirte culpable. Los derroches cuidadosamente planificados te ayudarán a recordar que un presupuesto se trata de moderación, no de privaciones.


Deja un espacio para tus gustos. Fotografía Arthur Hidden Freepik

3. Involucra a tu pareja: Si sientes que el trabajo de administrar el presupuesto es abrumador, intenta compartir la responsabilidad con tu pareja. Es mucho más eficiente que dos puedan hacer las revisiones pertinentes para disminuir los errores. No hay nada de malo en compartir la responsabilidad, el presupuesto familiar tiene que ver con la confianza, la comunicación y el trabajo en equipo.

No olvides incluir estos gastos en tu presupuesto: 
¡Esto nos sucede a todos! Y con más frecuencia de la que nos gusta admitir. Hacemos la revisión de nuestras cuentas, de nuestras categorías de gastos, armamos nuestro presupuesto y entonces en algún lugar del camino, las cosas empiezan a salirse de control. La categoría de “extras” (también conocida como “otros”) empieza a crecer de forma desproporcionada. Al final del mes te sientes como un espectador, preguntándote a dónde se fue tu dinero y cómo no lo viste venir.

Prepárate para el éxito desde el principio, incluyendo todas las categorías necesarias, es decir, esas que reflejan la realidad de tu estilo de vida y el de tu familia. Te listamos una serie de categorías que muchas veces omitimos, pero que definitivamente aparecen con frecuencia cada mes:

Regalos: ten presente los próximos cumpleaños, días festivos y ocasiones especiales.
Ropa: esta cuenta no pasa inadvertida cuando tienes niños pequeños. Crecen rápido y pierden la ropa, antes de lo que habías planificado. Hacer un pequeño apartado puede ayudarte a balancear este gasto.
Mantenimientos: para atender la casa y los vehículos. Este apartado es distinto al fondo de emergencia, se trata de revisiones anuales o de mantenimiento preventivo.
Pólizas de seguro: no esperes al mes de la renovación para revisar el monto. Mi recomendación es que los montos de las primas anuales las dividas en cuotas mensuales y cada mes hagas el apartado.
Mascotas: adicional a los gastos asociados a la comida e higiene, considera también apartados para gastos médicos. Es más fácil realizar un seguimiento de los gastos de tu mascota si tiene su propia categoría.

Como mujeres responsables de un hogar tenemos que apoyarnos en las herramientas disponibles para lograr que todo funcione de la mejor manera. El presupuesto es un arma poderosa si la sabemos usar bien.

Paula Vargas
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