La Navidad y los conflictos
Pasar más tiempo juntos que de costumbre y la sensibilidad que viene con la fecha suelen aumentar las probabilidades de roces por simples aspectos de la convivencia

ATENEA ANCA

15/12/2019 05:00 am



No es extraño para un terapeuta de parejas encontrar muchas más solicitudes de pacientes en enero que en el resto del año. ¿El motivo? Las parejas tienen más conflictos en diciembre. Les expongo tres grandes causas: 


1) Al aumentar el tiempo libre aumenta el tiempo de convivencia y las probabilidades de roces son mayores. Es decir, al ausentarse 8 horas diarias de trabajo más trayecto y descanso, quedaba poco tiempo para compartir. Pero en vacaciones la pareja pasa días y noches sin separarse y eso, evidentemente, hace que los choques por aspectos simples de la convivencia sean más probables.

2) Para conectarnos con lo bonito de la Navidad solemos sensibilizarnos y esto nos hace más vulnerables; y así como nos emocionamos con lo bueno también lo hacemos con lo malo. Una desavenencia menor, que antes podíamos dejar pasar, en diciembre es más probable que la tengamos entre ceja y ceja. Los reclamos en Navidad van y vienen y las conversaciones suelen intensificarse con mucha facilidad. 

3) Diciembre trae un cambio de rutina, y ese cambio nos permite ser más reflexivos que en otros momentos. Generalmente evaluamos cómo estuvo nuestro año con ojo crítico, y entre las evaluaciones está el análisis de la relación de pareja. También en estas fechas nos planificamos para el siguiente año y hacemos solicitudes de aquello que quisiéramos lograr. A veces la reflexión termina en tormento y luego en comunicación tóxica. 

¿Cómo evitamos que las vacaciones terminen en discusiones diarias? Les dejo 5 tips para tomar en cuenta durante la Navidad. 

1) Busquen actividades placenteras ajustadas al presupuesto y que abarquen los gustos de ambos para crear momentos hermosos. Por ejemplo, si a ti te gusta la playa y a tu pareja la montaña, entonces procuren organizarse para que ambas actividades se cumplan. 

2) Eviten conversaciones difíciles en tiempos felices. Es decir, no se sienten a conversar sobre cómo mejorar la relación un 24 de diciembre, pues es probable que terminen alterados y dañen la noche. 

3) Procuren tener tiempo individual para no saturarse de tiempo de pareja. Mantener el equilibrio es importante. 

4) Las reflexiones que tengan, anótenlas, déjenlas reposar unos días, relean, editen, filtren y comuniquen solo aquello que es necesario. Ser claro y concreto al comunicar nuestras reflexiones aumenta las probabilidades de que nos entiendan.
 
5) Procuren planificar objetivos en lugar de deseos para el próximo año. Esos objetivos deben poder cumplirse con esfuerzo individual para evitar frustrarse si el otro no cumple con su parte. Por ejemplo, cambien el “deseo hacer un viaje en pareja” por “ahorraré X cantidad para mis próximas vacaciones”. 

Por último, comprende que esta temporada es la más bonita para muchas personas y si no te identificas con eso procura no opacársela a tu entorno. El famoso “Grinch” no resulta agradable y es una decisión individual más que colectiva. ¡A disfrutar y compartir!