Un toque vintage
El pasado se devuelve renovado en objetos antiguos que pueden complementar una decoración más moderna
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La irreverencia de los tiempos posmodernos puede casar perfectamente con la evocación romántica del pasado, sobre todo cuando este remite a objetos de buena calidad, de materiales nobles, bella estética, despojados quizás de su antigua funcionalidad.
Así, el vintage, un término que proviene de la enología y que hace referencia a un vino de características únicas, producto de una cosecha o añada especial, llegó primero al mundo de la moda, a fines de la década de los ochenta y principios de los noventa en Londres: a Dior, Givenchy, Balenciaga, Saint-Laurent, Armani, Westwood, Mugler, Versace y Gaultier, entre otros, se les identificó con esta tendencia. De ahí se expandió al arte en general, primero en segmentos socioeconómicos y culturales altos, hasta llegar a clases más modestas, que también tienen acceso a objetos antiguos y de calidad.
Aunque no se considera un fenómeno del mercado de consumo, pues alude a piezas únicas o de pequeña producción y los más puristas defienden la exclusividad de lo vintage, también es cierto que muchos interioristas han logrado recrear esta propuesta con mobiliario de imitación o con la creación de atmósferas antiguas.
Para comenzar
Siempre dentro de casa es posible encontrar objetos de décadas pasadas, que por falta de mimo y la restauración adecuada suelen estar en cajones, rincones olvidados o depósitos.
Desde sillas, pasando por espejos, baúles, hasta objetos más pequeños como pequeñas cajas, marcos de cuadros, antiguos juguetes de los abuelos pueden considerarse como parte de un repertorio inicial para destacar en un ambiente contemporáneo, dando al elemento decorativo una ubicación especial o renovándolo.
Los mercados de segunda mano son también una opción para quien no tiene una colección personal, así como las tiendas de antigüedades, las que en algunos casos ofrecen utensilios ya restaurados. En esta búsqueda no olvide la calidad de las piezas, pues lo vintage aunque se suele confundir con lo kitsch, alude a otro concepto.
Las premisas
Entre los objetos a considerar que pueden complementar su propio estilo están los relojes de pared, cónsolas, mesitas auxiliares, repisas, escaparates y vitrinas, sillas y sillones, afiches de eventos de décadas pasadas (algunos interioristas admiten reproducciones), lámparas de araña, marcos antiguos de cuadros que pueden albergar pinturas modernas e incluso papeles para paredes con decorados románticos o grabados antiguos, muy actuales en este momento.
La mezcla de texturas y colores es otra posibilidad para revitalizar lo antiguo: un sofá clásico puede retapizarse con una tela ultramoderna, en colores vibrantes como turquesa o naranja, por ejemplo. Las lámparas actuales pueden llevar una pantalla de los años sesenta y cuadros añejos enmarcarse en molduras actuales cromadas. La mezcla de mobiliario también es válida; todo siempre marcado por el buen gusto y el equilibrio entre lo antiguo y lo actual.
El uso de materiales del pasado se inscribe por algunos especialistas como parte de esta tendencia, tal como sucede con el regreso de recubrimientos para baños como los azulejos diminutos, un material de alta resistencia y calidad; el empleo del cemento pulido en cocinas y baños o la aplicación de los papeles pintados para las paredes.
Este estilo admite además el empleo de los objetos descontextualizados para integrarlos por motivos meramente estéticos. Así, un envase para colocar la leche del ordeño puede convertirse en una base magnífica para un taburete; un arcón o maleta a la que se le añaden unas pequeñas patas puede ser ahora una mesita auxiliar y tres cubiertos de plata, de bella factura, pueden enmarcarse dentro de una caja para formar parte de la decoración de la cocina o comedor. "La ventaja del vintage en la ambientación es su flexibilidad, la destreza imaginaria que podemos volcar en un espacio", afirma Laura Lacroix, asesora de Club House, un portal especializado en interiorismo.
Ecovintage
Los amantes del reciclaje encontrarán inspiración en esta propuesta. Fuera de la dinámica de usar y tirar que impone el mercado de consumo, recuperar mobiliario permite también un uso adecuado de los recursos de la naturaleza.
Así mismo, el vintage rechaza la producción en serie y masiva de objetos utilitarios, decorativos o artísticos, de cara a la calidad, los materiales nobles y el buen gusto. Por esto, sus seguidores escapan también de la frivolidad de la moda y proponen un estilo ajeno a sus vaivenes.
Se trata de revivir, entonces, de manera original y única, el espíritu de tiempos pasados, para un presente que también mira al futuro, amparado en la mezcla y el intercambio.
Conexiones
www.decopeques.com
www.decorahoy.com
www.mdzol.com
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Comentarios (1)
reyna labrador
04.03.2012
11:42 AM
Comentario 3759188
Hola Carmen, Ser de Viento, gracias por tu artículo. Tengo en casa, muchas cosas donadas y guardadas, o en calidad de refugiadas por mundanzas que se han eternizado en una habitacion. Por tanto, he hecho una lista con todas las coss que son considradas vintage con ayuda de tu enumeracion. La próxima tarea: libreta en mano comenzar a clasificar y decidirme por fin a restaurar y habitar "la casa de al lado", herencia materna. Saludos desde Barquisimeto.
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