Suena el repiñique y la caixa, los chocalos, el maracaná y los tamborines responden enérgicos al llamado, así empieza la algarabía al ritmo de una batucada.
No se trata de una escena en el Sambódromo de Río de Janeiro, donde se celebran los famosos desfiles de Carnaval en Brasil, sino de una de las tantas rumbas que han encendido los integrantes de la Escuela de Samba de Barquisimeto quienes, a falta de sede, han tomado el Parque del Este de Barquisimeto como una de sus tantas salas de ensayo improvisadas.
Como todos los años más de 90 jóvenes -entre músicos y bailarines- bajo la dirección de José Marchán y Ángel Deyan, han aumentado la intensidad de sus muestras para alistarse para las próximas fiestas.
Si bien para estos días el ritmo brasileño de origen africano será la música de fondo en las calles de la ciudad, la Escuela de Samba de Barquisimeto es la única que puede vanagloriarse con propiedad al decir que ellos tocan la verdadera samba.
"Grupos hay muchos, unos son constantes, otros surgen por la ocasión, pero ninguno toca con instrumentos brasileños, sino con instrumentación de banda para imitar el sonido. Cuando los escuchas a ellos y luego a nosotros, notas enseguida lo diferente que suena", explica Ángel Deyan, fundador y director musical de esta escuela que funciona durante todo el año.
Pero la filosofía de "El Samba", como se le llama correctamente a este baile y género musical, va más allá de músicos tocando y cuerpos bronceados que se rinden a los ritmos. Esta academia nació hace siete años inspirada en las escolas de samba brasileña (asociaciones populares que forman jóvenes en música, baile y cultura carioca), por lo que más allá de la bulla, existe un riguroso método de formación.
Com som brasileiro
Humildad, unión, respeto, sentimiento del deber, responsabilidad como convicción, entusiasmo por la música, espíritu de superación, vocabulario moderado, aseo, orden e identidad con la escuela son algunos de los principios y preceptos establecidos dentro del Manual del Alumno y del Reglamento Interno de la Escuela de Samba de Barquisimeto.
Además de la promoción de los valores y las buenas costumbres, partitura, teoría, solfeo, rítmica y clases del baile samba complementan la formación académica de los integrantes, respaldada por Carlos Rojas Zoccolo, percusionista venezolano -brasileño del grupo Pimenteira Brasil y profesor del Instituto Cultural Brasil-Venezuela, situado en Caracas.
"Él nos ha preparado con clases y talleres en música brasileña y cada vez que podemos lo traemos para que vea los avances y supervise que nuestro sonido siga sonando como las escolas de samba cariocas", cuenta el director sobre la importancia de preservar ese som brasileiro (sonido brasileño).
Además, Rojas es quien ofrece el apoyo para traer desde Brasil los instrumentos propios del samba, los cuales además de crear el sonido carioca en las manos de estos jóvenes guaros y darle vida en los pies y cinturas de las garotas (bailarinas), también propicia la labor social que realiza la directiva de la escuela.
"La mayoría son chicos de bajos recursos del barrio San Benito, lugar donde comenzamos con la escuela. Así que además de ofrecerles la formación musical, también les prestamos los instrumentos para que aprendan a tocar", dice el coordinador general, José Marchán, quien cree que el toque carioca, además de subir el ánimo e invitar al disfrute, también llena de alegría y da sentido a la vida de sus ejecutantes. Suena el repiñique y la caixa, los chocalos, el maracaná y los tamborines responden enérgicos al llamado, así empieza la algarabía al ritmo de una batucada.
No se trata de una escena en el Sambódromo de Río de Janeiro, donde se celebran los famosos desfiles de Carnaval en Brasil, sino de una de las tantas rumbas que han encendido los integrantes de la Escuela de Samba de Barquisimeto quienes, a falta de sede, han tomado el Parque del Este de Barquisimeto como una de sus tantas salas de ensayo improvisadas.
Como todos los años más de 90 jóvenes -entre músicos y bailarines- bajo la dirección de José Marchán y Ángel Deyan, han aumentado la intensidad de sus muestras para alistarse para las próximas fiestas.
Si bien para estos días el ritmo brasileño de origen africano será la música de fondo en las calles de la ciudad, la Escuela de Samba de Barquisimeto es la única que puede vanagloriarse con propiedad al decir que ellos tocan la verdadera samba.
"Grupos hay muchos, unos son constantes, otros surgen por la ocasión, pero ninguno toca con instrumentos brasileños, sino con instrumentación de banda para imitar el sonido. Cuando los escuchas a ellos y luego a nosotros, notas enseguida lo diferente que suena", explica Ángel Deyan, fundador y director musical de esta escuela que funciona durante todo el año.
Pero la filosofía de "El Samba", como se le llama correctamente a este baile y género musical, va más allá de músicos tocando y cuerpos bronceados que se rinden a los ritmos. Esta academia nació hace siete años inspirada en las escolas de samba brasileña (asociaciones populares que forman jóvenes en música, baile y cultura carioca), por lo que más allá de la bulla, existe un riguroso método de formación.
Com som brasileiro
Humildad, unión, respeto, sentimiento del deber, responsabilidad como convicción, entusiasmo por la música, espíritu de superación, vocabulario moderado, aseo, orden e identidad con la escuela son algunos de los principios y preceptos establecidos dentro del Manual del Alumno y del Reglamento Interno de la Escuela de Samba de Barquisimeto.
Además de la promoción de los valores y las buenas costumbres, partitura, teoría, solfeo, rítmica y clases del baile samba complementan la formación académica de los integrantes, respaldada por Carlos Rojas Zoccolo, percusionista venezolano -brasileño del grupo Pimenteira Brasil y profesor del Instituto Cultural Brasil-Venezuela, situado en Caracas.
"Él nos ha preparado con clases y talleres en música brasileña y cada vez que podemos lo traemos para que vea los avances y supervise que nuestro sonido siga sonando como las escolas de samba cariocas", cuenta el director sobre la importancia de preservar ese som brasileiro (sonido brasileño).
Además, Rojas es quien ofrece el apoyo para traer desde Brasil los instrumentos propios del samba, los cuales además de crear el sonido carioca en las manos de estos jóvenes guaros y darle vida en los pies y cinturas de las garotas (bailarinas), también propicia la labor social que realiza la directiva de la escuela.
"La mayoría son chicos de bajos recursos del barrio San Benito, lugar donde comenzamos con la escuela. Así que además de ofrecerles la formación musical, también les prestamos los instrumentos para que aprendan a tocar", dice el coordinador general, José Marchán, quien cree que el toque carioca, además de subir el ánimo e invitar al disfrute, también llena de alegría y da sentido a la vida de sus ejecutantes.
Coordenadas:
Escuela de Samba de Barquisimeto:
Telfs.: 0426-352.0286
0424-509.9995