Meraki, un viaje apasionado a un lugar desconocido

REDACCION ESTAMPAS

12/12/2018 12:00 am



El arte de viajar, el placer por las nuevas experiencias y los escapes a lugares inesperados son un tema recurrente en cada una de las colecciones de la firma de bañadores venezolana RSB Swimwear. A través de cada colección, como si de una fábula se tratara, su directora creativa Ruth Sánchez Bueno junto con Marlene Lazarde dan rienda suelta a su imaginación para contar historias a través de piezas que retratan su sentido feminista y universal.


Meraki es el nombre de esta nueva colección, donde existe un viaje metafórico a un lugar místico, desconocido, hipotético. Meraki es una palabra turca prestada del árabe, teniendo varios significados, donde resalta el hacer las cosas desde el alma, con pasión, devoción y creatividad, pero sobretodo con profundo amor y cuidado.



Entre los colores sólidos que componen esta muestra se encuentran: oro, verde oliva, negro, vinotinto, rosa palo, nude y plata; los estampados van desde animal print de serpiente, hasta coloridas formas de estilo tribal. Una de las grandes novedades de esta colección es la incorporación de lycras de blue jean, uniéndose así a sus finos y acostumbrados textiles, como también es el caso del clásico terciopelo utilizado en las ultimas campañas de RSB. 

Los diseños tanto de dos piezas, como enterizos continúan manteniendo esa esencia geométrica que ha caracterizado a la marca, esta vez con cierta inspiración noventera en la parte inferior del bañador debido a su corte alto en algunas de sus piezas. El cuidado al detalle y la alta calidad siguen siendo fundamental para la firma. Como indica su Directora Creativa, “el bañador, es la pieza más pequeña con la cual salimos las mujeres a la luz pública”, por lo cual la comodidad de sus piezas en el cuerpo de la mujer sigue siendo uno de sus principales aportes.



Este compendio de delicados elementos a los que también se suman trenzas, pequeños volantes y nudos son documentados bajo el lente de Alejandro Lee, quien trabajó junto a las modelos Daniela Fermo, Andrea Sidorenko y Daniela Arnal para dar vida a este manifiesto cultural; en el que también les acompañó Iliana Velásquez en el tratamiento de las pieles.