Un hogar perfumado produce una agradable sensación que nos sugiere limpieza, orden y hasta calma, pudiendo incidir en nuestro estado de ánimo. De ello da fe la aromaterapia, disciplina que da uso terapéutico a los aromas para a restablecer el equilibrio y la armonía.
Los rociadores en spray, el incienso y las velas aromáticas son quizás las formas más conocidas -pero no las únicas- de llevar un olor fresco y diferente a las distintas habitaciones de la casa.
Tanto Mistolín como Glade ofrecen aromatizantes de ambiente eléctricos, cuyo líquido se libera de forma continua y automática hasta por 80 días. Otra opción son los aromatizantes en dosificador, algunos de los cuales requieren de la acción manual para liberar su aroma; los hay en presentaciones realmente decorativas -como pequeñas esculturas o vasijas- y utilizan repuestos para su recarga.
Muy decorativos también son los difusores, compuestos por un recipiente -que puede ser de cerámica, vidrio o cristal- con aceite aromático en el cual se sumergen parcialmente unos palitos de madera que transportan el olor a toda la estancia. Se recomienda su uso para perfumar habitaciones amplias y espacios abiertos.
Existen además aromatizadores en spray especiales para telas que pueden usarse en sillones, alfombras, cortinas, lencería y hasta prendas de vestir.
L'Occitane es otra de las firmas que cuenta con una línea de perfumes para el hogar que incluye brumas de almohada, saquitos perfumados, velas y difusores, con aromas como verbena, ámbar, frutas confitadas, canela y especias. Los productos pueden adquirirse individualmente y en combo.
Agraria, una compañía estadounidense de fragancias de lujo para el hogar (premiada por la American Society of Perfumers) ofrece sofisticadas borlas perfumadas para colgar de las puertas o sostener las cortinas; hojas perfumadas para colocar entre la ropa o en las gavetas; velas y difusores. Pero su producto insigne son unas hermosas cajas de popurrí con aromas como Naranja amarga o Lavanda y orégano, empacado a mano y decorado con rodajas de naranja, palitos de canela y zinias (rosa mística) o hortensias secas. Algunos de estos productos se consiguen en tiendas de Caracas como Niní y Amalia de Las Mercedes.
Decorar con aromas
Más allá del gusto personal, hay aromas que parecieran más propicios para habitaciones específicas. Por ejemplo, para el dormitorio se sugieren fragancias suaves como rosa, jazmín, lavanda y romero, que propician un estado de relajación.
Los aromas frescos (limón, pino, brisa marina) resultan adecuados para el baño.
Para la cocina use aromas que recuerden los alimentos, como especias (clavo, vainilla, canela) o frutas (piña, mandarina, manzana). Además de usar atomizadores comerciales, puede optar por macetas con hierbas como albahaca, tomillo o toronjil que, además de perfumar y adornar, puede usar en sus preparaciones.
En cuanto a las áreas comunes como la sala y el estudio, puede variar las fragancias según el clima (aromas frescos en la época calurosa y más intensos en los días fríos) o su estado anímico.
La firma Glade va un poco más allá y propone, junto a la decoradora de interiores Erinn Valencich, "refrescar" las habitaciones de su casa dando pequeños toques de color y textura -en paredes o con accesorios- y los aromas de su colección Sense & Spray.
Por ejemplo, para un dormitorio estilo vintage sugiere una paleta de colores neutrales, estampados florales o de rayas y la esencia de Lavanda y Vainilla. Para un estilo campiña francesa propone textiles estampados en colores cálidos (como rosa pálido o verde musgo), papel tapiz metalizado, accesorios en tonos ocres y marrones, y la esencia Manzana-canela. Para un ambiente playero y casual sugiere textiles rústicos, piezas de bambú, tonos de azul y verde, recipientes de vidrio llenos de conchas marinas y la esencia Brisa Hawaiana.
Soluciones caseras
Las flores naturales y las plantas aromáticas son quizás la forma más antigua -y fácil- de perfumar una habitación. Otra opción es preparar en casa un popurrí con sus aromas preferidos: en un recipiente de cerámica o en un cesto de mimbre combine, según su gusto, hojas de eucalipto, salvia, laurel o hierbabuena, pétalos de rosa y trozos de vainilla, canela y jengibre.
Las bolsitas perfumadas o sachets también son muy fáciles de hacer y pueden colgarse de las manillas de las puertas de los clósets y en los ganchos de ropa (sobre todo la de poco uso, como las chaquetas pesadas o la ropa de fiesta, que suele guardarse en otro sitio cuando el espacio lo permite), o también colocarse en las gavetas del clóset, la mesita de noche o el escritorio.
Tanto las cajas o cestas de popurrí como las bolsitas aromáticas son además un lindo regalo para familiares y amigos. Varios sitios web aportan ideas para su confección.
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