ESPACIO PUBLICITARIO
 |  
 |  
Notas
Síguenos desde:

Eyla Adrián: "Con Andrés el modelaje ha podido más que las palabras"

por REDACCIÓN ESTAMPAS  |  imagen: CARLOS VARGAS | DOMINGO 10 DE JUNIO DE 2018
El 26 de diciembre de este año Eyla Adrián y Andrés Amelinckx cumplen 28 años de haber cruzado miradas en la isla de Margarita, y veintitrés desde que formalizaron su relación con el matrimonio luego de cinco años como novios.  "Él me escogió. Viendo en retrospectiva Andrés significa todo lo contrario a lo que yo estaba buscando de joven como pareja. A mí me gustaban tipo Chayanne, pelo negro, ojos negros, moreno.  Andrés no solo es rubio y ojos azules ¡Era surfista!"
La boca es el castigo del cuerpo, y la animadora y locutra dice estar llevando con mucha dignidad su castigo. Desde que la sacó a bailar a ella -en su época de modelo y estudiante de publicidad- le cayó malísimo, y vicecersa. "Nos caíamos mal pero siempre pasaba algo, cuando nos despedíamos en las citas, que nos hacía decir por dentro, bueeeeeno, vamos a darle otra oportunidad, y otra oportunidad y la otra oportunidad se mantuvo hasta el día de hoy, no sé cuándo nos hicimos novios, sólo sé el día que lo conocí".
A los tres meses de darse oportunidades, Andrés dice, Vamos a casarnos. Eyla salió, con la astucia que la caracteriza, a comprarse todas las revistas de novia que consiguió. "Espérate, ya va, no era así". Andrés quiso que terminaran sus estudios de pregrado, él ingeniero, ella publicista, conseguir sus respectivos empleos, organizar una vida. Cinco años después de casados nace Victoria.

Un padrazo.

¿Cómo cree Eyla que su esposo va soñando la parternidad? ¿Qué modelo quiere seguir? "Andrés es huérfano de madre, su figura paterna es extraordinaria. Mi suegro quedó viudo con tres hijos de quince, trece y nueve años, y se hizo cargo de los tres". Por lo tanto el papá tradicional se convirtió en un papá "súper activo". "Eso impactó el rol que Andrés tiene, vio un papá que hablaba con las hijas, que manejaba temas sin espanto, eso fue medular". Esto cambió también la perspectiva de Eyla, quien viene de una casa con un padre oriental criado como norteamericano en un campo de la Creole. "Yo pensaba que Andrés era diferente por su origen europeo. Luego me di cuenta de la influencia de la experiencia de mi suegro", quien se casa por segunda vez cuando sus hijos tienen la "vida resuelta".  Eyla también habla con palabras de admiración hacia su suegro, quien además es su padrino de confirmación.
"Uno aprende a ser hijo el día que se convierte en padre", es el dicho que reza en la casa de los Amelinckx Adrián. Ha sido una de las alegrías más grandes que después de Victoria, a quien concibieron luego de muchos tratamientos de fertilidad, llegasen Carlota, Matthias  y Alan Pascal.

¿Qué hace a Andrés un papá único?

Yo no he tenido que decirle nada nunca. Desde el principio ha estado lleno de iniciativas, "yo quiero cambiar pañales...". Siempre ha buscado un tiempo a solas con sus hijos. Sin complejos peinaba a sus hijas, a veces un lazo en una oreja y otro en la frente (risas). Hay momentos en que parece la mamá. A mí cuando me dicen, Guao, cuatro muchachos. Qué loco Digo que ha sido muy fácil, porque él ha sido súper participativo.

¿Cuánto tiempo fueron solo niñas?

Cuatro años. En 2000, nació Victoria; en 2002, Carlota; en 2006 nació Matthias; y en 2008, nació Alán. Todos buscados.

La llegada de Matías significa la llegada del segundo varón a esa casa.

Fue un embarazo divertido porque al mismo tiempo mi comadre Ana Virginia Escobar esperaba a su hija (parimos con 19 días de diferencia). Mi mayor angustia era que hasta el momento había tenido una sobredosis de faralaos y encajes, no sabía cómo vestir a un niño. Compramos hasta los monitos de Pink Floyd.

¿Cómo lo asumió Andrés?
Tuvimos la fortuna de salir a comprar las cosas fuera del país. Andrés es tan padrazo que no solo atendió las compras de mi barriga sino las de Ana Virginia. Y con respecto a los varones no hay diferencia, con la mano en el corazón te digo que se interrelacionan sin distinción de género.
Quizás una de las mayores satisfacciones de Eyla y la paternidad es pillar de cuando en cuando a sus hijos simulando actitudes vistas en Andrés. "Eso me vuelve melcocha. El modelaje puede más que las palabras".

Participa (envíanos tu comentario).

 

VÍA RÁPIDA A:  
ESPACIO PUBLICITARIO

AHORA EN ESTAMPAS

Fútbol y Televisión

Una de las ventajas de tener los años que tengo (...)

ENTRETENIMIENTO Carlos Cruz: Un cargamento de seriedad

Traslada encima una masculinidad que, para un (...)


 

BELLEZA Y MODA Siempre labios rojos

Inspiración y origen El rojo es el rey de la (...)

CUERPO Y MENTE El entrenador personal de la era digital

Levantarse por la mañana con una botella de agua (...)


 

HOGAR Y ESTILO Prácticas literas

Las literas son uno de los muebles favoritos para (...)



ESPACIO PUBLICITARIO
BLOGS
Ser Espiritual, TERESA LEÓN

Recupera tu energía

En esos momentos en que estás sometido a una avalancha de textos, videos y (...)

Punto Paladar, ADRIANA GIBBS

El paisaje del Penedés en tres copas

520 años tiene Bodegas Raventos i Blanc, bodega de tradición familiar en la (...)

Pare y respire

He visto en varias esquinas la señal de transito conocida por todos que dice: (...)




 
Cerrar
Abrir