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Notas

El tempo de Lasso

A los siete años se compró su primer disco: Believe, de Cher. A los 12 descubrió Caramelos de Cianuro, su mayor influencia. Hoy es un artista del sello Universal Music, con el cual lanzará disco en octubre, cuando ya esté instalado en México, "el país pop" al que se muda. Antes de subirse al avión acá evoca el soundtrack de su vida.

por PABLO BLANCO  |  DOMINGO 6 DE SEPTIEMBRE DE 2015
foto: ram

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Flaco y altísimo. De verbo relajado, sin temor a que sus palabras revelen más de la cuenta. De esos cuyo sentido del humor les lleva a burlarse de sí mismos sin restricciones. Dice que gracias a sus padres -el locutor, productor y realizador Henrique Lazo y la diseñadora de modas Carolina Uslar- tiene un sinfín de referencias musicales. Confiesa que canta no porque tenga una gran voz sino porque tiene el valor de subirse a la tarima. Así es Andrés Vicente Lazo Uslar, Lasso para sus fans.

Luego de su álbum primogénito Sin otro sentido, de 2011, y tras varios "toques" y protagonizar una telenovela -Nacer Contigo, en Televen-, el artista emprende vuelo -junto a su novia, la actriz Sheryl Rubio- a México, país en el que se establecerá tras firmar contrato con la disquera Universal Music, con la que lanzará su segundo disco, aún sin nombre, y con 11 tracks que prometen pop "trancao". Se incluirá, entre otros, su coreado sencillo De tú a tú, pequeño homenaje a Simón Díaz, y el promocional Hoy te dejo de amar.

Confeso fanático de grupos locales como La Vida Bohème, así como de bandas foráneas entre las que se cuentan Bastille, Mumford & Sons y hasta One Direction, Lasso aprovecha este encuentro antes de partir de Venezuela para evocar los momentos más musicales de su vida hasta la fecha.

La edad de la inocencia

¿Cómo eras de niño?
"No creo que haya habido un niño más feo que yo. Debo haber medido 1,85 desde los nueve años; nunca había ropa para mí. Además, tenía los dientes volados y me cortaban el pelo en mi casa, así que una patilla siempre estaba más larga que la otra. Y era gamer desde chiquito, jugaba Zelda (muestra el tatuaje con el logo del videojuego en su muñeca). Era tímido y entregado al Nintendo".

¿Qué tipo de música escuchabas?
"Musicalmente, mi infancia se resume a dos personas: una mamá muy rock, fan de Pink Floyd y de los Rolling Stones, y un papá muy pop, adepto a Los Beatles. Obviamente, mi primera influencia musical proviene de la música que colocaba mi papá en 92.9FM, en donde apoyaba a todo el talento nacional. Así, a mis ocho años, me volví fan de King Changó, Mulato, Malanga y Caramelos de Cianuro, que hasta hoy son mi mayor influencia".

¿Y de la música anglo?
"Claro. El mainstream tiene un efecto muy grande en los niños. No gratuitamente el primer disco que me compré en mi vida fue Believe, de Cher, a mis 10 años (se ríe)".

Ese puede ser el título de esta entrevista: "Lasso: Mi primer disco fue el de Cher"...
"¡No! No vayas a poner eso de título, por favor (risas). Mételo dentro de la entrevista. Después se activan los haters (detractores)".

¿Te atacan mucho en las redes sociales?
"Uff, no te imaginas. Las redes sociales le dan poder a la gente. Un tipo que nunca vas a conocer puede hacerte el día miserable. Y yo soy de los que le 'paran' a esos comentarios. Una vez, un hijo de p... puso que yo era 'la Rebecca Black venezolana'. En otra ocasión, alguien comentó, con respecto al video De tú a tú: '¿Para qué te guindas una guitarra si no sabes tocarla?'. También me afectó, me guindé la guitarra hacia atrás porque en el set no había dónde enchufarla. Así que el comentario me dio arre... ".

¿Por qué le das importancia?
"Porque yo vengo de tocar en bares, de suspender un show porque se fue la luz; de cargar mis amplificadores y tener dolor de espaldas al día siguiente por eso; de tocar en un centro comercial en el que la gente no te está escuchando; de la rosca de tocar en los locales y de copiar mis discos 'quemaítos' y regalárselos a mis panas para que me digan cómo suena. Yo no incursioné en la música porque mi papá quería que yo fuese cantante, como creen muchos. Entonces qué rabia que pongan esos comentarios".

¿Se han metido contigo por las ventajas que puede traerte el ser hijo de Henrique Lazo?
"Claro. Me escriben: 'Tú estás donde estás porque eres hijo de Henrique Lazo, eres un 'payolero'... Tu música es una porquería y suenas porque estás pagándole a la radio'. Todo eso es falso. Mi papá nunca se ha metido en mi carrera y estoy en contra de la 'payola' porque creo que a quien más perjudica es al artista. Sin embargo, es un sistema que existe, aunque quieras ignorarlo y no solo en Venezuela".

En todo caso, ¿Henrique te orientó musicalmente?
"Mira, desde que yo estaba pequeño mi papá siempre trató de enseñarme a tocar la guitarra clásica, con un 'pote' de guitarra que había en la casa. Se ponía: 'Vamos, Andrés, toca ahí: Cuando la perica quiere que el perico vaya a misa'. Yo le decía: 'Chamo, no'".

Pubertad sabor a caramelos

¿Cuándo notaste que cambiaste de gustos musicales?
"Cuando comencé a 'ponerles cara' a las canciones. Gracias a programas como el Top20 de MTV. Al ver el primer video de Cher me dije: 'Esto no es lo que yo estoy buscando'. Comencé a identificarme con otros artistas, como Blink 182 y Foo Fighters. Pero que yo hoy esté dedicado a la música se lo debo a haber visto el clip de El Martillo, de Caramelos de Cianuro. Yo tendría 11 años. Tiempo después tuve el privilegio de que Asier Cazalis me enseñara a tocar el tema Verónica en la guitarra".

¿Cuándo aprendiste a tocar guitarra eléctrica?
"Un día, a finales de 2000, cuando ya había cumplido los 12, mi viejo se aparece en la casa con una PRS, la guitarra más bella del mundo. Se la compró a muy buen precio a un amigo de él que se estaba mudando a Argentina. Mi papá me enseñó algunas notas de los clásicos de los cincuenta: Billie Holiday, Elvis Presley... ".

En esa época, ¿cómo eras en el colegio?
"Siempre me llevaba a clases un libro de historia del siglo XX. Me apasionaba el cuento detrás de la tragedia del Titanic y les hablaba a mis compañeros de eso. Me decían: 'Si eres gafo, para eso ves la película'. Era insoportable, enrollado. Leía mucho sobre anarquismo y comunismo".

¿Qué te dejaron esas lecturas?
"Que en el papel todo suena bonito, pero en la práctica son pérdidas de tiempo por la naturaleza del ser humano. En todo caso, creo en la democracia".

¿A los 12 decidiste dedicarte a la música?
"Sí. Justo en esa etapa del 'lado oscuro' en la que comenzaba a escuchar Metallica y usaba 'pinchos' en la cabeza. Recuerdo el momento en el que le dije a mi mamá: 'Voy a comenzar a hacer una 'vaca' para reunir dinero para mi banda'. En ese momento cantaba no quien tuviera la mejor voz sino el valor. Yo tuve el valor. Y por eso me botaron del grupo Desodorante. Cantaba muy mal".

De oscuro a cuchi

¿Qué pasó luego de tu salida de Desodorante?
"Me reengancharon. Para nada, porque la banda se desintegró. Luego formé parte de Punk Society, en 2003 y, posteriormente, a los 16, junto a mi amigo Justo Tripier, comencé a hacer covers de Los Beatles. Y finalmente formé lo que podría llamar mi primera banda: Karnavalí. Fui encontrando lo que yo podía comenzar a ver como mi estilo, el origen de lo que después llamé Lasso".

¿Y el lado oscuro?
"Eso estaba. Lo que pasa es que desde que decidí que quería vivir de la música me vi obligado a hacer cosas más comerciales. Y si quiero hacer pop, lo dark no es algo que pegue con el género".

Te parece bien entonces amoldarse a lo comercial...
"No tengo problema con eso porque además a mí me gusta mucho el mainstream. De lo contrario, no haría lo que hago. Puedo conservar un 'lado oscuro', pero en mi música no te lo voy a vender completo sino con colores y como cuchi".

Cuchi...
"Sí (risas). Fíjate en John Mayer. Él es 'bluesista', pero comenzó con un disco completamente pop y a medida que ha ido evolucionando su carrera se ha ido más hacia el blues. Ese es un norte que me gustaría seguir. Yo quiero evolucionar".

¿Cómo has evolucionado personalmente?
"Digamos que mi transición de 'come gato' a Queen, como por 2005, vino acompañada del hecho de que tuve novia por primera vez. Eso ayuda. Se llamaba Andrea y era supersalida. No podía ser de otra forma porque yo era tan tímido que siempre me 'cayeron' en lugar de ser yo el que 'echara los perros'. Andrea era una chama normal y corriente, inteligente y linda. Me decía: 'Todos mis amigos piensan que tú eres raro porque escuchas rock'. A ella le gustaban Servando y Florentino".

Con Lasso y todo

¿Cuándo te conviertes en Lasso?
"Después del Festival Nuevas Bandas de 2008 comencé a considerar la idea de lanzarme como solista, algo que mi papá siempre me recomendó. Grabé varios temas míos que luego pasé a un iPod que me robaron. Y un día, en 2010, Waika, el rapero, me dice: 'Chamo, me vendieron un iPod robado y tiene unas canciones que parecen tuyas. Yo tengo un estudio, ¿no quieres que las grabemos?'. Hicimos una versión acústica de mis temas, con piano y voz. Paralelamente, mientras estudiaba Ingeniería de Sistemas en la Universidad Metropolitana veía una electiva que se llama Apreciación Musical y le dije a mi profesor, Bartolomé Díaz: 'Yo quiero hacer un disco'. Me remitió a Francisco 'Coco' Díaz, productor de Desorden Público".

¿Qué vino después?
"Vendí mi carro como en 30.000 bolívares para pagar la producción. Terminamos grabando en junio de 2010. Dejé la universidad, faltando un año para graduarme, y me entregué a mi carrera musical. Lo demás es historia".

¿Qué traes en el nuevo disco?
"Esto es pop pa' lante, más pegado al corazón y más directo que el anterior. Pudiera tener alguna influencia de Maroon 5".

¿Sientes que haces música "feliz"?
"Ni tanto. Parecen ser canciones felices, pero son tristes. Cuando lancé el tema Te Odio, por ejemplo, quería romper con las letras que siempre dicen 'te extraño, mi princesa', quería más bien reflejar una que expresara algo así como 'hasta hoy llega el día en que me fregaste'. Es muy fino superar a alguien que querías, justo después del momento miserable que te hace pasar".

¿Qué sensación tienes al irte de Venezuela?
"Desde ya estoy nostálgico, triste. Soy una persona muy familiar, así que supongo que va a costarme estar lejos de mi familia. Al margen de eso, he hecho ya varias visitas previas a México y me han tratado de maravilla".

Hay varios venezolanos que firman con sellos mexicanos...
"México es un país pop; es decir, en donde el gusto por el sonido pop quizá es mayor que por la música urbana. Por eso, probablemente, hay más posibilidades para los que producimos este género. Además, el mercado es más grande, hay 150 millones de personas, eso hace que literalmente haya público para todo. Allá está Mariana Vega, que es increíblemente talentosa. Yo no sé si Mariana está consciente de lo talentosa que es".

¿Y tú?
"¿Yo qué?".

¿Estás consciente de tu talento?
"No. Yo soy demasiado inseguro. Detesto mi voz con toda mi alma".

Pero ya la educaste...
"No, vale. Yo soy músico de guataca".

¿Cómo lograste mejorar desde aquellos años del colegio?
"No sé. Es que, en el fondo, yo sigo pensando que canto horrible (risas)".

@pabloblanco3



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