TEATRO

La directora de El pez que fuma se llama Elba Escobar

La actriz dirige la pieza emblemática de Román Chalbaud con Caridad Canelón en el papel de La Garza

por NÉSTOR LUIS LLABANERO  |  MIÉRCOLES 14 DE AGOSTO DE 2013
"Me interesa contar la propuesta estética de la dramaturgia y cinematografía de Ramón Chalbaud", dice Elba Escobar de su quinto trabajo como directora teatral. "Me preocupa ser leal a lo que conmovió de esa obra desde el primer momento que se hizo, ser leal a esa historia de seres marginados y a esa particularidad que tiene el maestro Chalbaud de darle poesía a la marginalidad".

¿De qué manera encuentras esa poesía?
"Todo ser humano, independientemente de la circunstancia u oficio que viva o  de su historia personal, tiene una luz que le permite bregar en la vida con sabiduría y esa sabiduría llega a tener una poesía".

¿Fue con El pez que fuma que descubriste a Román Chalbaud?
"Mi descubrimiento de Román fue cuando hice Los ángeles terribles, en los años ochenta, que la dirigió José Ignacio Cabrujas con escenografía de Jacobo Borges".

Pero, ¿disfrutaste la película en su estreno?
"Claro, pero no la vi en su estreno. Para ese año, 1977, yo estaba participando en mi primera obra de teatro profesional que fue El jardín de los cerezos".

¿De qué modo es distinto el planteamiento teatral?
"La obra es completamente distinta al guión de la película. La obra es larga y por requerimientos del Trasnocho debí ajustarla en el tiempo de duración. Antes de irse a España, donde están adaptando para cine El pez que fuma con un director y elenco españoles, Román asistió a un ensayo muy precario de nuestro trabajo y luego me envió un mail diciéndome que se iba a España tranquilo porque sabía que estaba en buenas manos. Yo tengo una amistad de amor-adoración por Román y nos permitimos, por lo menos, dos parlamentos que son referencia importante de la película y que no están en el libreto teatral".

Tú celebras la estética de Chalbaud, mientras no pocos la cuestionan...
"Su estética es indiscutible, es precisamente su gran referencial. Su gran acierto como artista es hacer de esa estética un hecho poético y eso es incuestionable. Puede gustarte o no, pero no puedes decir que no esté bien".

¿Cuál sería hoy la vigencia de esa obra?
"Es una obra icónica, de modo que no necesita tener vigencia. Las obras que están dentro del inconsciente colectivo de un pueblo son para toda la vida; es decir, aquí la prioridad no es que tenga vigencia o no, lo que importa es la historia de quienes viven en esa marginalidad social. Es como una eterna Corte de los milagros...".

¿Crees contar mejor la obra como directora que como actriz?
"No había pensado en eso, pero por momentos me pongo en el lugar de los actores, cuando quiero que ellos vayan más allá de la palabra o pensando que ese ser humano que está ahí diciendo lo que está diciendo es más importante que lo que dice. Entonces, cuando me pongo en ese lugar lo reconozco en mi  ámbito actoral, pero me encanta observarlo desde fuera y ver el milagro cuando va ocurriendo en los actores. Estoy disfrutando mucho la observación del espectáculo como un concepto, no desde el espacio personal del actor sino del espacio de la estética completa".
 
Debes entender hoy más a quienes te han dirigido...
"Yo diría que el término no es entender. Ser actor es un plus porque se comprende el proceso del actor y se produce una empatía maravillosa. A mi me han dirigido actores y también directores que no lo son y son fabulosos".

¿Qué hace 'fabuloso' a un director según tu punto de vista?
"Creo que el gran compromiso de un director es conocer muy bien lo que dice, saber bien, conocer de qué se trata, cuáles son los rincones, las entrelíneas, el lugar de donde vienen esos seres humanos. Tiene que ser un gran estudioso  de la pieza y tiene que tener cierta capacidad didáctica, porque hay directores que conocen bien la pieza pero no tienen ese don de la didáctica, no saben transmitir el conocimiento".

Cómo recuerdas la experiencia de trabajar al lado de Hilda Vera
"Hicimos en el cine La casa de agua, de Jacobo Penzo. Hilda Vera es una maestra. Yo recuerdo que la primera escena que me tocó filmar fue con Hilda y Doris Wells y era mi debut en el cine. Es tan fuerte Hilda que Doris me confesó que ella también estaba aterrada. Doris Wells estaba aterrada, así que échale pichón a lo que era Hilda".

En este punto de tu trayectoria ¿se produjo tu reconversión definitiva?
"Estoy disfrutando tanto dirigir que podría decirte que sí, pero la actuación es algo que no se deja, así que seguiré haciendo las dos cosas".

Elba Escobar, quien cursa en la actualidad un diplomado de Dramaturgia en la escuela de Artes de la Universidad Central de Venezuela, estrenará el próximo 6 de septiembre en el Trasnocho Cultural de Caracas la obra El pez que fuma. Sería su quinto trabajo como directora. Antes lo hizo en Relatos Borrachos, Palabras Encadenadas, Mujeres Infieles y Mi gordo no me lo quita nadie".

¿Cuál fue tu criterio para seleccionar a Caridad Canelón?
"Yo no intervine en la elección del elenco, y eso es bueno que se sepa. A mí me contrató el productor y me dio la lista con el elenco definitivo. Pero, debo decirte que dentro de esa lista, el más grande acierto es Caridad Canelón".

¿Por qué dices eso?
"La primera vez que Caridad leyó Relatos Borrachos en mi casa, cuando yo todavía no tenía idea de cómo iba a dirigirla, cuando terminó de leer el monólogo de la alcohólica, todos los que estábamos en mi casa aplaudimos y era la primera vez que lo leía. ¿Qué dice eso de una actriz? Que se entrega, que se concentra, que tiene un gran nivel de verdad y una gran comprensión de lo que hace. Eso dice que Caridad Canelón no es una actriz superficial, sino que es una actriz muy profunda. Es impresionante su forma de trabajar: Llega, agarra sus libretos, escucha las indicaciones y hace su trabajo. Ella no llega haciéndose sentir como persona, pero cuando comienza el trabajo se hace sentir la profesional. Es deliciosa, además de muy intuitiva. Yo le he dicho Caridad y si hacemos 'tal cosa'. Ella responde solo 'Ah ok'. Y cuando volteo está haciendo la 'tal cosa' y cien veces más de esa 'tal cosa'. Caridad Canelón eleva todo de manera exponencial".

nllabanero@eluniversal.com
Twitter: @llabanero

Participa (envíanos tu comentario).

 

VÍA RÁPIDA A:  
ESPACIO PUBLICITARIO

AHORA EN ESTAMPAS

El lado adolescente de Luis Fernández

Claudia Rojas, Juan Pablo García, Juan Bautista, (...)

ENTRETENIMIENTO La verdadera Toy Story

No importa si el oso de peluche tenía un ojo (...)


 

BELLEZA Y MODA Labios en rojo fiesta

Definido como el color de la pasión, su empleo en (...)

CUERPO Y MENTE Cebollín: manantial de cualidades para su salud

Procedente de las lejanas y frías tierras de (...)


 

COCINA Y SABOR Con pecado consumido

De perros calientes a pizzas. De hamburguesas a (...)

HOGAR Y ESTILO ¡Alegre su mesa!

La mesa es el centro del hogar y se suele (...)



ESPACIO PUBLICITARIO
BLOGS
Cheeky Chinese, EDMARY FUENTES

Accesorios para la cabeza

Todas las mujeres hemos tenido la etapa de comprar accesorios para el cabello (...)

Solo de cine, RAÚL CHACÓN SOTO

Pelo Malo gustó a los críticos de EEUU

El filme de Mariana Rondón fue estrenado el pasado 19 de noviembre en un muy (...)

Estadeboda, ISABELLA WALLIS

La mesa de Navidad

Si estás organizando la cena navideña en tu casa, queremos dejarte algunos (...)




 
Cerrar
Expandir