En clave de Cala

El popular entrevistador de CNN en español cuenta por qué siente afecto por Venezuela y enumera sus propósitos para este año que comienza

por MARLON GÓMEZ  |  DOMINGO 6 DE ENERO DE 2013
Fotos: Cortesía DLB Group
Carolina Herrera, Alejandro Sanz, Henrique Capriles Radonski, José Feliciano, Jennifer López, Álvaro Uribe Vélez... personajes que se destacan en el mundo del entretenimiento, el deporte, la política y cualquier área de la sociedad, todos tienen cabida en un set de televisión que, desde hace dos años, se ha convertido en uno de los más prestigiosos de Latinoamérica.

A través del canal por suscripción CNN en español, Ismael Cala entrevista  de lunes a viernes (9:30 pm hora Venezuela) a figuras reconocidas con el fin, asegura, de conocer un lado más personal de cada uno de ellos. Pero confiesa que él mismo dudó del éxito de Cala, sintiéndose hoy gratamente sorprendido.

Casi una hora fue suficiente para conocer un poco más de la vocación comunicadora de este cubano que duerme siete horas al día y hace yoga dos veces por semana...

¿Cuántas veces viniste a Venezuela en 2012?
"Solamente dos. No sé por qué piensan que voy a cada rato. Me han llegado a comparar con Olga Tañón y yo la quiero mucho, pero hay una gran diferencia entre cuántas veces va ella a Venezuela y cuántas he ido yo. En mi vida he hecho tres visitas a Venezuela".

¿Qué te atrae de nuestro país?
"Venezuela siempre ha estado en mi camino. En 1996 tuve un pasaporte cubano con visa a Venezuela para trabajar en un programa que se llamaría Tele Éxito, pero no tenía los 400 dólares para comprar el pasaje. Ahora que sí lo conozco, lo mejor ha sido descubrir un país en el que no me siento extranjero. Alguna vez me preguntaron si era venezolano y respondí ‘casi, casi'. Me siento identificado con la espontaneidad y el afecto de los venezolanos".

¿Qué es lo más especial de Venezuela?
"Es un país hermoso. Los Roques, por ejemplo, es un destino maravilloso, pero no sería lo mismo con ausencia de afectos, por eso sé que lo más importante ha sido la gente. Conversar en la calle, restaurantes y sentir el cariño, ha marcado mi amor al país".

¿Te ha pasado algo curioso aquí?
"En Venezuela nació mi club de fans y allá tengo a mi primera ‘acosadora'. Se llama Gabriela y es quien está detrás de la cuenta de Twitter @AcosandoACala, pero su acoso es de amor y cariño. Ella y Adriana Reyes, presidenta del club de fans, me escriben a diario, ya son como mi familia".

¿Con qué se rellena una arepa, Cala?
"Me gusta con pollo, queso y salsa. Aunque a veces le pongo hasta aguacate y queda tan grande que me cuesta morderla".

Participaste dos veces en el Miss Venezuela, ¿qué piensas de las venezolanas?
"El Miss Venezuela es una fábrica de belleza; es cierto, pero descubrí que la mujer venezolana ya es bella en sus cimientos. Son arregladas, coquetas y presumidas... Tienen un no sé qué".

¿Y qué piensas del concurso?
"Entrevistar y conocer a las candidatas me ayudó a derribar estereotipos de superficialidad, porque para ellas es una plataforma para hacer carrera y proyectarse. Creí que estaban obligadas por madres frustradas, pero sus historias están basadas en convicciones propias. También descubrí que no importa si eres mecánico, ingeniero o estilista; en Venezuela todos saben de belleza".

¿Cuál de tus entrevistados venezolanos no olvidarás nunca?
"Muchos: Carolina Herrera, Karina, Franco De Vita, Érika de La Vega, Luis Chataing, Mimí Lazo, Leonardo Padrón... Recuerdo también la entrevista con Henrique Capriles; algunos me dijeron que fui muy duro con él, pero apenas era candidato a las primarias. Sus respuestas fueron honestas y sensatas y supe que daría, como lo hizo, una pelea digna".

¿Tienes algo pendiente en Venezuela?
Me gustaría aportar a temas sociales. Dar cariño y esperanza".

¿Qué te falta por conocer?
"Canaima, Morrocoy, Maracaibo, Valencia. Quiero visitar ciudades del interior, porque sé que si Caracas me impresionó, la gente de la provincia me dejará con la boca abierta".

Su secreto  y su éxito
A los ocho años Ismael Cala comenzó a trabajar en los medios cubanos y gozó de cierto reconocimiento. A los 28 se exilió en Canadá y estudió periodismo, pero allá se sintió parte de una minoría. "Fui a una radio para tratar de hacer algo y el productor me dijo que no tendría muchas oportunidades por ser latino y me preguntó: ‘¿por qué no te vas para Estados Unidos?'. No me sentí discriminado, pero su honestidad me hizo darme cuenta de una realidad: en Canadá no hay un millón de latinos aún".

Eso hizo. Armó sus maletas y se fue a Miami donde consiguió trabajo como reportero de CNN en español y produjo un programa de radio. Hace dos años estrenó su programa Cala y el éxito, desde entonces, lo acompaña.

¿Siempre supiste que querías ser periodista?
"No siempre me incliné al periodismo, pero sí sabía que quería ser comunicador. A los ocho años tuve mi primera experiencia en la radio: hicieron una prueba de lectura en el colegio y luego descubrí que realmente se trataba de una audición para niños actores y locutores de Santiago de Cuba. Fui escogido y mi mamá me llevaba a la emisora todos los sábados desde las nueve de la mañana hasta las cinco de la tarde. A los 15 años empecé a hacer televisión animando un programa juvenil de juegos. Fue a los 22 cuando hice mi primer programa".

¿Sufres de miedo escénico?
"Las primeras veces que hacía entrevistas me ponía nervioso, pero logré controlarlo. Hace dos años, cuando estrené Cala en CNN, recuerdo que estaba muy tenso antes de comenzar la entrevista con Gloria Estefan. Me tomó cerca de un mes bajar la tensión".

¿Cómo controlas los nervios?
"Tengo un mantra para entregarme al universo y a Dios; saber qué preguntar en el momento oportuno. Si no lo hago el proceso no fluye. Antes de comenzar una entrevista digo: Dios es amor, hágase el milagro... Let's have a great show (Tengamos un buen espectáculo)".

¿Recuerdas tu primera entrevista?
"No, tendría que trasladarme a años muy lejanos. Pero la primera grande me la concedió Celia Cruz en 2002. Nuestro encuentro duró cinco minutos. Ella se presentaba en Toronto (Canadá) y yo, que la amé cuando escuchaba su música clandestinamente en Cuba, le pedí a su manager, Omer Pardillo, nos permitiera hablar. Mi solicitud era emotiva porque le decía que yo también era cubano. Ella escuchó desde el camerino y salió a atenderme. Días después supe que estaba enferma y cansada... Por eso me dio tan poco tiempo".

¿Cuál es el secreto de una buena entrevista?
"Saber escuchar. No soy un policía para estar interrogando a nadie. Disfruto el arte de hablar. Creo que la gente sabe que las hago desde el amor y el respeto".

¿Cómo logras que alguien te hable de su vida privada?
"Las técnicas más importantes las he descubierto leyendo temas de psicología. Una de ellas es esperar el mejor momento. Debes esperar que la persona esté relajada, tienes que estudiar su lenguaje, porque soy un desconocido para ellos cuando llegan, primero debes quitar la tensión. El respeto, la amabilidad y tolerancia son importantes, no debes emitir juicios de valor. Hay quienes tienen un estilo agresivo para buscar la verdad, pero a mí no me resulta".

¿Aplica con los políticos o cantantes?
"Con los políticos trato de no tener conversaciones previas, pero con los demás converso antes para ir al aire más relajados".

¿Cuál es el gancho de Cala?
"El éxito me tomó por sorpresa. Temí que este formato resultara aburrido. Para mi suerte la gente entiende que tenemos un interés en que cada programa sea edificante. Por eso siempre hago reflexiones, y trato de dar mensajes positivos".

¿Cuál ha sido la mejor entrevista?
"La entrevista con Carolina Herrera fue memorable por su humildad y por conocer de cerca su legado. La segunda entrevista con Álvaro Uribe fue tensa, pensé que se podía ir; en cada pausa le decía que no quería incomodarlo. Son muchos los personajes memorables como Yuri y José Luis Rodríguez. Recientemente tuve la oportunidad de hacer la primera entrevista en 20 años con Thays y Sandra Noriega, hijas del general Manuel Antonio Noriega (ex dictador panameño), a quienes les pude preguntar cómo se vive con ese apellido".

¿Quién te la ha puesto más difícil?
"Alicia Alonso (fundadora y directora del Ballet Nacional de Cuba). Tiene 91 años... es una leyenda. La respeto y admiro, pero tenía que preguntar de política, cosa que ella no quería. Tampoco quería hablar de su vida personal. Era difícil no cruzar esa raya, pero no podía ser agresivo, ni irrespetuoso".

¿A quién quisieras invitar a Cala?
"Al presidente Hugo Chávez, está en la cabecera de la lista, al igual que Juan Manuel Santos, Evo Morales y Rafael Correa. Tratar de ahondar en su vida personal, saber qué hay más allá de la política. A Chávez lo primero que le preguntaría tendría que ver con su salud".
 
¿Estás acostumbrado a ser tú el entrevistado?
"Estoy en eso y es un privilegio. Es una manera de compartir con la audiencia un lado de mí que no conocen".

¿Pones límites?
"No, no puedo condicionar a nadie. Siempre digo: ‘Pregunte lo que quiera, que si yo siento que tengo la capacidad de responder, lo haré'".


Participa (envíanos tu comentario).

 

Comentarios (1)

NORA MARGOTH VALLES
07.01.2013
10:01 PM

Comentario 4980557

QUEDÉ FASCINADA CON ÉSTA ENTREVISTA PORQUE ME PERMITIÓ CONOCER UN POCO MÁS A ÉSTE EXCELENTE PERSONAJE EL CUAL NOS DELEITA EN CADA PROGRAMA. ENCANTADA DE CONOCER A CALA!!!


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