CINE VENEZOLANO

A 25 años de Macu

La película se estrenó el 24 de junio del año 1987. Según su directora, Solveig Hoogesteijn, se trataba de una fecha ideal: era fiesta patria, solsticio de verano y celebración de San Juan. Pertenece al selecto grupo de los filmes venezolanos más taquilleros de todos los tiempos. Costó millón y medio de bolívares...

por NÉSTOR LUIS LLABANERO  |  DOMINGO 17 DE JUNIO DE 2012
"SE tOCARON TEMAS TABú" Solveig Hoogesteijn, directora
"Filmé Macu porque se trataba de una historia potente en su contenido, que describía una situación humana extrema y dramática. Para llegar a la protagonista probé a muchas jóvenes. A María Luisa Mosquera la vi en una portada de revista de moda y resultó ser hija de una amiga de una conocida. Era de belleza inusitada, muy fotogénica y quise saber más de ella. Me enteré de que era una modelo que vivía en París. Ya mi casting estaba adelantado. Tenía tres finalistas, entre estas a Lídice Abreu, que sigue vigente en la danza. Pero María Luisa resultó excelente y la preparé por semanas. A pesar de que su fenotipo humano era distinto al de La Chena (sobrenombre de la persona real sobre quien se basa el filme), tenía una gran capacidad de actuación. Sus padres dieron el consentimiento. El nombre de la película lo elegí por la sonoridad. Años antes había sabido de una joven llamada María Inmaculada, a quien le decían Macu, y, por su ironía, me gustó llamar así a un personaje que es seducido a los 11 años. En cuanto a Daniel Alvarado, lo seleccioné por lo que él emana de hombre varonil y macho, además de sus dotes de actor. Ambas cosas lo hacían ideal para el papel.

"YO CONOCÍ A LA CHENA (Rosa Elena Pinto). Le hablé varias veces. Era muy bella. Me sorprendió que no reflejaba la sórdida tragedia que había vivido. Yo lo justifico por su juventud. Pienso que era una niña que no había comprendido aquella barbaridad de su destino. Por mera introspección, Milagros Rodríguez, la coguionista, y yo inventamos que el policía y la madre de Macu habían sido amantes. Años después nos enteramos de que había sido verdad. También tuve contacto con Argenis Ledezma, el distinguido de la Policía Metropolitana (que asesina por celos, en 1980, a los tres jóvenes amigos de La Chena). Me resultó un psicópata. Hablé con La Chena y con Ledezma porque quería inspirarme en la realidad. El cineasta observa, conscientemente o no, detalles reales, pero también debe saber cuándo cortar ese contacto para poder concentrarse en lo que necesita una ficción, que es encontrar conflictos que sean ilustrativos de una situación. Fue beneficioso el encuentro, sobre todo, con La Chena, que era más diáfana, tenía poco lenguaje, era poco articulada verbalmente y, sin embargo, pude deducir muchas cosas.

"MACU FUE RODADA EN SEIS SEMANAS y costó 1.200.000 bolívares (hoy, 1.200 Bs. F.), que pasaron a ser 1.500.000, porque, posteriormente, tuve como socio a César Bolívar, que aportó 300 mil. Para esa época, la película más económica costaba cuatro millones y medio. La nuestra se hizo con menos dinero por la logística: rodamos todos los exteriores en el barrio Chapellín y lo demás fue trabajado en un estudio pequeño, pero cómodo, de la Universidad Simón Bolívar.

"LO MÁS DIFÍCIL DE ABORDAR fue la interioridad de los personajes. Yo, en toda mi filmografía, trato de alejarme del personaje tipo y encontrar en las escenas suficientes silencios y momentos dramáticos que traduzcan el conflicto. Eso llegó a ser una exigencia muy alta para los actores. En Macu la violencia no es explícita sino psicológica. Ahí no hay sangre; hay una pelea a puños, a partir de la cual se intuye que una persona (el policía) es capaz de una gran crueldad. En cuanto a las escenas eróticas debo decir que las disfruté mucho, porque no fue un sexo pacato, sino gozoso. Creo que ese es uno de los fuertes de la película. María Luisa Mosquera no era menor de edad, pero Macu sí. Yo trabajé sin censura y eso es importante para el arte, que uno tenga libertad de expresión, lo cual, además, está garantizado en la Constitución.

"MACU SIGNIFICA UNA EXPERIENCIA muy enriquecedora de principio a fin, tanto en la escritura del guión como en la conformación del elenco y del equipo técnico. Yo tuve el privilegio de tener a cinco directores de cine: Andrés Agustí (Fotografía), John Dickinson (Cámaras), Olegario Barrera (Producción), Iván Feo, que hizo de policía pero que es director de cine, y a mi asistente Oscar Garvizu. Se tocaron temas tabú para la cultura venezolana y por eso el éxito. Hay reminiscencia del incesto, el embarazo precoz, el analfabetismo en las mujeres, el sexo como único capital de esas mujeres para manejarse en la vida, la autoridad armada en el barrio y legitimada en el uniforme y el silencio que rodea la fechoría de ese personaje. Se tocaba un caso emblemático y escandaloso en su momento que, a pesar de que habían pasado años, todavía estaba despierto en la memoria del colectivo

"MANTENGO CONTACTO con María Luisa Mosquera (Macu), con Frank Hernández (Simón), que ahora se llama Frank Spano, con Daniel Alvarado (Ismael), con mis directores y mi equipo técnico.

"SE ESTRENÓ EL 24 DE JUNIO DE 1987. Es una fecha emblemática: Día de la Batalla de Carabobo, solsticio de verano y fiesta de San Juan. Se reúnen una fiesta nacional, una fecha mitológica en la cultura de la humanidad y una religiosa. Yo lo planifiqué así. Cuando vi que Macu estaría lista antes de ese día miércoles, me pregunté qué hacían los venezolanos durante un día de fiesta atravesado. La respuesta es que en esos casos, la gente va al cine. No sabía que sería un éxito. Yo solo había hecho una película con toda mi sinceridad y ocurrió lo que todos conocemos. Es increíble que 25 años después de su estreno la sigan pirateando".

"A MACU LA LLEVO EN MI CORAZÓN"
María Luisa Mosquera, protagonista

"Yo vivía en París, donde modelaba, pero quería hacer cine. Supe que Solveig se interesó en conocerme y me vine. Me dijo: 'Si tú quieres, yo te quiero'. Conocí a Frank Hernández (actor que hace de su amante en la película) y de una vez comenzamos a ensayar. Caminamos por el barrio de Chapellín, para irme familiarizando con todo. No tenía experiencia previa de cine, solo había hecho cuñas. Tenía 17 años cuando interpreté a Macu. Mi edad era una preocupación para todos porque había escenas explícitas de sexo. Se calmaron porque una semana antes del estreno yo cumplía los 18. No conocía el caso de Mamera, pero Solveig me lo contó profundamente. A Solveig le preocupaba mi tipología. Llevaba un año en París, había nacido en Miami y mis gestos y mi forma de hablar no eran como los del personaje. Siempre he tenido un acento extraño, porque la mayor parte del tiempo hablaba en inglés y español. Por eso pasé muchos días en el barrio, hablando con las chamas. No conocía la historia ni a Solveig ni a Daniel Alvarado ni a Frank Hernández, de quien me hice 'pana'. Mi sueño era hacer cine y esa fue mi primera experiencia. Me impresionó conocer el origen del guión. Me puse nerviosa porque era un tema muy fuerte. En la medida en que íbamos ensayando iba metiéndome en el rol y todos nos fuimos sintiendo más cómodos. No fue fácil. Era una labor constante, un trabajo interno, pero Solveig te lleva paso a paso. Ella, como directora, tiene una manera muy bella y clara para guiarte, te hace sentir segura, porque debo decir que yo no sabía lo que estaba haciendo. Cuando yo enseño ese trabajo a mis amigos, se quedan asombrados de lo duro del tema. Les digo que esa es una realidad del país. En aquel momento yo era una mujer joven y todavía tenía algo de näiveté (ingenuidad), no lo era tanto como el personaje. Yo vivía sola, en otro país, estaba en el modelaje que es un mundo maravilloso pero muy frío. Macu era más inocente que yo, aunque Solveig logró sacar de mí lo que tenía que sacar. Cuando me veo como Macu haciendo los deberes domésticos, planchando, cargando al bebé, me sigo preguntando si lo logré o no. Muchos años después del estreno regresé a Venezuela. Con Frank y Solveig tengo contacto. No supe más de Daniel, pero Danielita (Alvarado), que fue mi hija en la película, se hizo una actriz fenomenal, aunque tampoco la he visto más.

"CUANDO SALIÓ LA PELÍCULA, la repercusión fue enorme. La gente me llamaba Macu. Eso fue un boom que no me esperaba. Fue bellísimo y 25 años después me he encontrado en Miami o en el teleférico de Caracas con gente que se queda mirándome y algunos me preguntan si yo soy la mujer del policía. A Macu la llevo en mi corazón. Es una experiencia que está en mi alma y sigue viva, igual de bonita que cuando la interpreté. Tengo un gran amor por Solveig y estoy muy orgullosa de estar en la historia del cine venezolano".

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Comentarios (1)

Fabi Lozano
17.06.2012
12:34 PM

Comentario 4063572

Uyyy ni me acordaba de este film; en esa época todavía iba al cine y la verdad me impresionó muchísimo el tema. Bastante fuerte para aquel entonces y lo peor fue que llevé a mi hijo menor de edad que quería ver la película...No se imaginan el apuro que pasé para medio explicarle que esos casos solo se daban muy de vez en cuando....y la verdad eran o son todavía muy comunes


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