El credo de Carlota Sosa

En las tablas, hace las veces de una monja sufrida gracias a la pieza High (Alto), que se presenta en el Trasnocho Cultural. En la pantalla chica asumirá el rol de una malvada beata con el estreno de Válgame Dios, la nueva telenovela de Venevisión. En estas líneas, la consagrada actriz rememora 30 años de carrera y revisa su fe

por PABLO ERNESTO BLANCO  |  DOMINGO 5 DE FEBRERO DE 2012

Foto: Mónica Trejo / Retoque digital: FRANCESCO SLECHTA
Al llegar a su casa, de nombre gracioso, ella abre la puerta sonriente y algo acelerada. En el garaje, el actor Rafael Romero, su esposo, se excusa por no dar la mano por haber estado trabajando mecánica. Dentro, atrapa la mirada la panorámica vista a Caracas y varios pasillos -que bien podrían estar dentro de una galería de arte- en los que resalta un par de medianas serigrafías de Francisco de Goya. De fondo suena Piano Man, un éxito de Billy Joel que, en ese momento, ensaya su pequeño hijo junto a su profesor de piano.

Ella, cómoda, toma dos tazas de café con edulcorante y las pone sobre la mesa para dar inicio a la conversación. "Tú quieres hablar sobre la nueva novela, ¿no? Ah, ¿también sobre mí? Imagínate", suelta con cierto tono de advertencia Ana Carlota Sosa Pietri, hija del diplomático venezolano Carlos Sosa Rodríguez y de Yolanda Pietri de Sosa. La actriz se ha visto ocupada por estos días en la construcción de dos personajes: Marbelis Castillo, la malvada beata de la nueva telenovela de Mónica Montañés, Válgame Dios, que estrenará próximamente el Canal de la Colina, y Elena, la sufrida monja de High [Alto], la obra teatral (original del neoyorquino Matthew Lombardo) que se presenta actualmente en las tablas del Trasnocho Cultural, bajo la dirección de Luis Fernández.

Está visto -al menos en la ficción- que la religión es un tema que la persigue en este momento. Esto lleva a comenzar la entrevista preguntándole por sus propias creencias. Así pues, basada en sus casi 55 años de edad (los cumple el próximo 21 de febrero), la artista practica lo que ella llama su deporte favorito: opinar. Mientras lo hace, pasa de lo colérico a lo jocoso con una facilidad propia de su oficio y con la voz ronquita que la ha caracterizado sobre las tablas y delante de las cámaras por más de tres décadas.

Opinionated
¿Cómo está tu fe?
"Ay, qué pregunta tan horrible. Nunca sé qué responder a eso. Soy una mujer de poca fe. Pero admiro a la gente que la tiene, como mi madre, como el padre jesuita que me casó con Rafael... Muchos mortales la reciben como un regalo, en una epifanía. Yo no he recibido ese regalo".

¿Crees en Dios?
"Por supuesto. Y soy católica, aunque no practicante. Aspiro a pensar cosas como que la muerte significa atravesar un umbral para llegar a un lugar mejor. Esa idea está intelectualmente procesada en mi mente, pero no me la creo por completo todavía. Y ¡ojo!, no soy materialista, para mi trabajo como actriz me baso en las emociones, en el corazón, pero tampoco soy especialmente 'romántica'. Eso sí, procuro no hacerle daño a nadie. Y creo en los principios morales fundamentales del hombre, como amar al prójimo y no juzgar a los demás".

¿Y eres de las que "pone la otra mejilla"?
"¡No! Ni de broma. Tú me das un golpe y yo te lo devuelvo más fuerte. Porque Jesucristo tampoco soy. No me comporto para agradar a los demás. Y no ando por la vida repartiendo bendiciones. He conocido mujeres que tienen actitud de 'come flor' y en el fondo tienen unos manchones horribles en el alma. Van a misa a darse golpes de pecho, pero, al salir, les hacen la vida imposible a los demás. Son horrendas".

¿Así es tu personaje en Válgame Dios?
"Marbelis es una psicópata que se vale de una fachada, la de la señora de sociedad, para cometer fechorías. Preside un comité de damas en la iglesia y hace obras benéficas para recaudar fondos que van destinados a las comunidades de los barrios, sitios a los que ella nunca iría".

Tiene algo de Bree Van de Kamp en la serie Desperate Housewives...
"Sólo que Bree no es una asesina. Marbelis, sí. Yo diría que es más bien una versión femenina de Hannibal Lecter, vestida y peinada a lo Anna Wintour, la editora de la revista Vogue. Mata a la gente que la molesta, sin remordimiento alguno, como si se tratase de insectos. Quizá lo único que la hace vulnerable es lo que siente por su hijo (Eduardo Orozco)".

Te ha tocado interpretar diversas madres...
"A estas alturas ya estoy acostumbrada. No espero a que me pongan de pareja de Eduardo Orozco, por ejemplo. Traumático fue a mis 29 años, cuando tuve que hacer el papel de la mamá de Fernando Carrillo, que tenía 20, en la telenovela Primavera, que transmitió Radio Caracas Televisión. Era un remake de una producción en la que originalmente mi papel lo hacía la señora Reneé de Pallás, así que podrás imaginarte...".

¿Cómo es para ti el tema de la edad, trabajando en televisión?
"Mira, nunca me he sentido discriminada por mi edad. Además, siempre pensé que iba a verme mejor después de los 40 que a mis 20. Y no quiero sonar pretenciosa, pero creo que ha sido así. Soy de las que les gusta lucir sus años sin complejos y, como verás, no estoy obsesionada con la cirugía estética. De Hollywood, admiro a Helen Mirren, no sólo por su talento sino justamente porque luce espectacular y está llena de arrugas. En resumen, no me interesa para nada verme ahorita como cuando interpretaba a María Consuelo Téllez en La Dueña, esa maravillosa telenovela de José Ignacio Cabrujas".

¿Es el personaje por el que más te recuerdan?
"Es uno de ellos. También me celebran mucho la Lucha Briceño de Por estas calles, que era una suerte de Blanca Ibáñez. Lo que me parece insólito es que todavía algunos me recuerden por mi papel de la hermanastra de Elluz Peraza en La Cenicienta, la primera telenovela que hice. Supongo que algunos llegaron a verla en reposiciones posteriores a su premier. Horrible es cuando me dicen, 'Carlota, ¿cuándo regresas a la televisión?', y tengo dos meses al aire con una telenovela. Me ha pasado. Allí es cuando digo: no van a caerme a cuentos en el canal sobre el supuesto rating de la telenovela (risas)".

Has asumido muchos personajes "de carácter"...
"Lo cual agradezco. No me gusta hacer siempre de villana pero sí asumir personajes pensantes, con criterio, a los que no les gusta que les pongan la mano encima. Las pocas veces que me han tocado papeles pusilánimes sufro mucho (risas), como cuando hice Aunque me cueste la vida, en la que yo fungía como ama de llaves de Franklin Vírgüez y él me batuqueaba como le daba su gana. Era terrible. Mis rasgos físicos son duros se prestan más para los personajes de carácter y yo soy un poco...".

¿Atravesada?
"No. La gente cree que yo soy bravísima y a veces soy más pendeja que el carrizo. Lo que pasa es que suelo hablar golpeado, pero eso es pura bulla. Soy lo que los gringos llaman opinionated, que son esas personas que tienen que dar su opinión ante absolutamente todo, de las que pierden esas maravillosas oportunidades de quedarse calladitas (risas). De cualquier forma, me he sentido bien con los personajes de carácter".

Te ha ido bien...
"Siento que hay un respeto del público por mi carrera, porque me preocupé en formarme bien como actriz, porque creo que he tomado buenas decisiones en cuanto a los proyectos en los que me he involucrado, tanto en teatro como en televisión, y también porque he tenido suerte. Y eso va más allá de los años de trayectoria, porque hay mucho veterano que nunca aprendió a actuar. Ser viejo no te hace primer actor (risas)".

¿Y qué piensas del medio televisivo en este momento?
"Obviamente hay una crisis de la industria. Antes, nuestras telenovelas eran lo imitable, conformaban un producto de exportación importantísimo. Carlos Mata tuvo una carrera internacional gracias a Cristal, por ejemplo. Eso ya no es así. Y aunque no reniegue del medio, ya el hacer un personaje no me produce la misma emoción que cuando estaba joven, tampoco se me plantean los retos de aquellas épocas; de hecho, cada vez que termino una telenovela, me digo a mí misma: 'esta es la última que hago'".

¿Por qué?
"Porque me fastidio de que las condiciones de trabajo no sean siempre las mejores. Porque todo es hecho con premura y hay cierto nivel de irrespeto hacia los actores. Y por decir este tipo de cosas se interpreta entonces que yo soy una 'diva' exigente, cuando lo que pido es lo mínimo aceptable. Al final, asumo el asunto con el cinismo que me han dado los años".

¿Te has vuelto cínica?
"Pues digamos que el encontrarme con ciertas realidades hace que ya no crea en ciertas fantasías. Antes era bohemia, hippie y hasta 'ñángara', llegué a ser simpatizante del MAS, porque creía en la reivindicación social que proponía y siempre admiré a Teodoro Petkoff. Me daba golpes de pecho por cosas por las que hoy no me preocupo. Agradezco haber sido así a los 20 y no a los 50".

¿Qué le dirías a la Carlota de 20 si te la encontraras hoy?
"Le diría: '¡cállate!', o les diría a los demás: '¡callen a esta prepotente!' (Risas). Es que juraba que me las sabía todas. Leía mucho y por eso me creía 'intelectual'. Pensaba que los demás eran tontos delante de mí".

¿Qué quedó de ella?
"La admiración por Teodoro, por quien votaría si fuera candidato a la presidencia de la República, y también un poco de romanticismo, de ese que nunca se pierde. Es inevitable que sienta cierta ternura cuando me encuentro con una muchacha así, porque me recuerda a la que fui. Ahora bien, también conozco gente contemporánea conmigo que todavía es así. Y eso es, cuando menos, ridículo. No maduraron".

¿Tú maduraste?
"No del todo. Quizás por eso, cuando comencé mi relación con Rafa, la diferencia de edad se compensaba, él era un muchacho con alma de viejito y yo una inmadura (risas)".

¿Sigue siendo un tema la diferencia de edad entre ustedes?
"A estas alturas no. Básicamente porque él ya no es un 'muchacho', tiene 47 años. La cosa se ha vuelto simbiótica y estable en 19 años de matrimonio".

¿Y cuáles son tus inmadureces a estas alturas de tu vida?
"En ocasiones, creo que todavía tengo 15. Si estoy en una fiesta, por ejemplo, me da por ponerme a bailar sola, como me salga. Mi comadre, Amanda Gutiérrez, dice que le recuerdo al personaje de Elaine en la serie Seinfeld, que bailaba espantoso. Y, claro, al día siguiente, mis dolores de espalda me recuerdan que ya no tengo 15".

El 21 de febrero cumples 55, ¿eres de las que hace un balance de su vida en los cumpleaños?
"No todo el tiempo. En todo caso, si lo hiciera en este momento, y aunque suene a cliché, diría que me siento bien, tranquila conmigo misma. He tenido una bonita carrera, dos hijos preciosos y un marido maravilloso".

¿El matrimonio era una meta para ti?
"Jamás lo fue. Hoy en día lo agradezco, pero hace muchos años, la sola idea de casarme me daba grima, cosa que a mi papá le daba nervios".

¿Cómo fue el criarte con un diplomático venezolano?
"Papá, independientemente de su oficio, siempre me inculcó el amor por esta tierra. Yo era su muñeca consentida. No era muy bonita, pero tenía unos rulos dorados a lo Shirley Temple que me daban cierto encanto (risas). Había mucho intercambio intelectual, muchas lecturas compartidas de Mario Vargas Llosa, que era su preferido del boom latinoamericano de escritores, y mucho hablar de la política en el país".

Si te tocará hablar del aspecto político del país en este momento...
"Diría que esta revolución es una mentira. Que se trataba de un grupo de personas que lo que realmente querían era una oportunidad para estar en el poder y que los pusieran donde más hay, llenos de resentimiento y con un 'idealismo' que lo que procura es que entre dinero a sus bolsillos".

¿Te atreverías a debatir con alguien de esa revolución?
"No puedo debatir con alguien que lo que quiere es que todos estemos peor que antes. Porque lo que se promueve es que quien está bien esté peor o igual al que está mal. Si llego a tener tal debate, me encantaría que alguien me mencionara alguna obra destacada en materia de seguridad, infraestructura, salud o política exterior que haya tenido esta gestión".

¿Qué figura de la oposición te gustó más cuando se llevaron a cabo los debates televisivos?
"Me quité el sombrero ante algunas intervenciones de María Corina Machado. Me parece que, de no ser presidenta de este país, debería ser al menos tomada en cuenta para un gabinete de la oposición. Me molesta que la critiquen diciendo que es una 'sifrinita'".

¿Te ha tocado a ti lidiar con que te digan "sifrinita"?
"Como diría mi mamá: '¡Uuuff!', millones de veces".

Tienes una posición económica pudiente, ¿ser rico es malo?
"Mi posición no me hace una mejor persona, pero tampoco peor. Y lo que muchos no entienden es que los viejos 'mantuanos' somos los nuevos pobres. En este país hace rato que los que tienen más plata son otros".

¿Qué país te gustaría ver este año que comienza?
"Mira, a mí me tocó el rodaje de la película Los Pájaros se van con la muerte en un barrio de Petare, donde estuve conviviendo con la comunidad por muchos días.

En una oportunidad, una familia me prestó su casa, que tenía piso de tierra y techo de zinc, para que yo me bañara. Me recibieron con una sonrisa y me dijeron 'disculpe lo malo'. Esa amabilidad es la esencia del venezolano. Esa es la Venezuela que yo quiero que emerja, no la de los vagos a los que subsidian o la de los delincuentes que ahora gozan de impunidad. Esa Venezuela bonita es la que, este año, me hace sentir un poco de optimismo y ¿por qué no?, también me da un poco de fe".

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Comentarios (5)

gabriel arcangel santos peña
16.02.2013
7:06 AM

Comentario 5108082

A MÍ ME PARECE UNA DE LAS MUJERES MÁS BELLAS DE NUESTRA VENEZUELA QUERIDA Y ADEMÁS INTELIGENTE COMO EL SR.RAFAEL ROMERO. LOS FELICITO Y LES DESEO EL MAYOR DE LOS ÉXITOS TANTO A SUS CARRERAS COMO EN SU MUNDO FAMILIAR.

jaime natera valbuena
07.02.2012
2:08 PM

Comentario 3699089

Me da gusto saber de Carlota, sé que muchos la recuerdan por esos personajes que ella menciona, pero yo que vivo aquí en el imperio sentí mucho gusto cuando la ví en ese pfofundo papel que debió actuar en la Dueña como la hermana traidora "María Consuelo", en una reposición de esa novela en un canal por cable llamado La Novela. Sin duda una gran interpretación, pero también la recuerdo como esa hija graciosa que hizo en El HOMBRE DE HIERRO, junto a Doña Fina Rojas, que nos deleitó con ese personaje de nueva-rica de Doña Josefa (una mujer ordinaria, con infulas de mujer de sociedad que no le cuadraba por nigún lado). Qué bueno sería ver esa novela de nuevo.

Maximo garcia
05.02.2012
11:02 AM

Comentario 3694465

Excelente actriz, lo ha demostrado con más de 30 años de carrera. Siempre me gusto esta actríz creo que es de las grandes junto a Amanda Gutierrez, Elba Escobar y Mimi Lazo. Absolutamente de acuerdo con su posición política los que están ahorita en el poder lo que quieren es eso, enriquecer sus bolsillos y no le interesa el pueblo para nada. Que sigan los éxitos profesionales y personales para Carlota Sosa

gisela nogales
05.02.2012
10:15 AM

Comentario 3694354

Mil bendiciones para tí y los tuyos. Eres una gran actriz

Maria Esther Melo de Velasquez
05.02.2012
9:47 AM

Comentario 3694299

Muy buenas las respuestas de Carlota! Es una mujer que siempre he admirado.

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