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Entretenimiento6 FEB 2012


Kerly Ruiz

El ángel malvado

Contra vientos y mareas de chismes, la animadora se abre camino como artista de Venevisión, planta que criticó mientras fuera conductora del espacio de cotilleo La Bomba, de Televen. En estas líneas, reitera sus disculpas a aquellos de quienes habló mal y evoca su infancia como monaguilla

por PABLO ERNESTO BLANCO | DOMINGO 18 DE DICIEMBRE DE 2011


Maquillaje: Paris LLlerena. Telf.: 0414-187.2192

Todos los seres humanos somos iguales, pero nosotros escogimos ser artistas", comentaba una tímida y rubia Kerly Ruiz a Estampas, en octubre de 2005, a propósito de su oficio como reportera de rumbas en el programa Ají Picante, de RCTV. En agosto de 2008, esta beldad -morena y nada retraída- anunciaba, en esta publicación, el estreno de La Bomba, espacio de chismes que conduciría junto a José Gregorio Araujo por Televen. Quizá en ese momento, Ruiz no avizoraba el rating que tendría el show y, como natural consecuencia, la fama que adquirirían ella y sus compañeros de turno en la pantalla chica local, a lo que se sumarían las malas caras de los artistas que protagonizaron sus comentarios en el pintoresco set.

Este año, tanto Kerly como José Gregorio salieron estrepitosamente del programa, generando una ola de rumores dignos de incluirse en el contenido del mismo. Pasada la página, Ruiz fue contratada como talento de Venevisión, planta que generaba buen porcentaje de la materia prima de La Bomba y que, según afirma, está probándola en distintas áreas: ingresó como ancla del magazine Portada's, cubrió el backstage del Miss Venezuela, fue invitada como actriz a la telenovela vespertina Natalia del Mar y se rumora que también se le verá en el concurso La guerra de los sexos, que conducen Winston Vallenilla y Viviana Gibelli. Como era de esperarse, su entrada al Canal de la Colina ha causado que muchos la señalen como "villana arrepentida", que ahora busca congraciarse con aquellos de los que habló mal. En esta conversación, despojada de sus clásicos artilugios cosméticos, Ruiz, de 26 años, casada actualmente con Franco Bellomo (ex integrante del dueto de música urbana Franco y Oscarcito, L' Squadron) intenta aclarar las dudas sobre el rol que cumplía en Televen y asegura una y mil veces que está dispuesta a comenzar su carrera desde cero.

El tinte de la fama
¿Tú eres mala?
"No. Por eso se me hizo tan difícil, en La Bomba, decir que Danielita Alvarado estaba 'como una nevera de lo gorda', llamar 'Villabobos' a Leonardo Villalobos, apodar 'Mariángel Gris' a Mariángel Ruiz, criticar a Ana María Simon por sus visitas al quirófano o mencionar que Leonardo Padrón manejaba una 'rosca' de actores para sus telenovelas en Venevisión. Yo repetía como loro todo lo que decía José Gregorio Araujo y seguía al pie de la letra el libreto que nos entregaban los productores del programa".

¿Qué les dirías a todos esos personajes?
"Leonardo Villalobos y Mariángel Ruiz son animadores a los que yo admiro profundamente al igual que a Norelys Rodríguez, de quien también me tocó hablar mal. ¿Qué decir de Daniela Alvarado? Que es una de las mejores actrices de este país. Y Leonardo Padrón, sin saberlo, ha sido para mí como una guía profesional, en mi casa está la colección completa de sus libros Los Imposibles. Son personas a las que respeto, pero me tocaba hablar mal de ellos".

¿Por qué lo hacías?
"Porque la fama es sabrosa y puede hacer que pierdas los estribos. Cuando eres famoso, te atienden de maravilla adonde llegas. Cuando te sientes en la cúspide, cuando varias empresas te invitan a que seas su imagen, cuando ves que tu situación económica mejora gracias a tu trabajo en la televisión, es muy difícil negarte a seguir los patrones de un personaje cuya instrucción era ser la mala de la partida. Por eso lo hice. Y esa era la pauta de La Bomba, mi compañera, María de Los Ángeles del Gallego, alias 'La Maracucha', era 'la buena' y yo 'la mala'".

Lo curioso es que tu personaje se llamaba como tú...
"Es que yo no era la dueña del canal ni la productora del programa para cambiar mi nombre. Ojalá hubiese utilizado un seudónimo. O, pensándolo bien, mejor no, porque nadie recordaría mi nombre actualmente. Como dicen: 'que hablen bien o que hablen mal, pero que hablen'".

Tú hablabas mal y te iba bien...
"Más que a mí, le iba bien al programa. Acuérdate de que el rating es bueno no sólo para los conductores sino, especialmente, para los anunciantes y, obviamente, para el canal. Cuando estuve como animadora de Ají Picante, en RCTV, mi pauta era meterme con los entrevistados que estaban rumbeando. En La Bomba, la pauta era dar noticias de farándula en forma maliciosa. Son estilos que el público recibe bien. Porque, por más que me criticaran, muchos de mis detractores se sabían de memoria todo lo que yo comentaba en el espacio".

Si pudieses retroceder el tiempo, ¿qué no hubieras dicho en La Bomba?
"No hubiera dicho cosas que van en contra de lo que me enseñaron mis padres; es decir, no hubiera dicho que el dinero era lo más importante por sobre todas las cosas, que era vital estar con un hombre que me diera lujos sin importar su edad y no hubiera hablado mal de los demás".

Es decir, no hubieras estado en el programa...
.... (risas).

¿Te diste golpes de pecho?
"Después de salir de Televen sí, ¿para qué negarlo? Pero también soy capaz de apreciar lo positivo de mi experiencia allí. Si no hubiera sido por eso, hoy no tuviera un trabajo en la televisión y tú no estarías aquí entrevistándome. No tendría a quienes hoy son dos grandes amigos como el productor Charlie Rojas y Juan Carlos Vásquez, el actor que interpreta a Doña Griselda en La Bomba. Y tampoco tuviese 100 mil seguidores en Twitter".

¿Siempre has perseguido la fama?
"Desde pequeña. Yo pasaba por la entrada de Radio Caracas Televisión y me decía: 'quiero trabajar allí'. Y fíjate que tardé poco en llegar. Comencé con Nelson Bustamante en el programa Hay que oír a los niños, era una de las invitadas al set. Eso hizo que, prácticamente, me criara en el medio".

¿Cómo eras de pequeña?
"Pasé por varios colegios de monjas caraqueños. Fui muy buena monaguilla, hice mi bautizo de confirmación a los 12 años y no a los 16, como corresponde, porque estaba muy avanzada en materia religiosa. Siempre fui muy estudiosa, era la nerd del salón. Mi mamá no me dejaba ser tan coqueta como me gustaba. Y mi papá quería que yo fuese oficial de la Fuerza Naval, como él".

¿Qué querías ser tú?
"Artista".

¿Y qué es un artista?
"Por lo general, los artistas son personajes ideales, ejemplos a seguir. Seres especiales y humildes que entretienen a la audiencia y viven del reconocimiento público".

¿En qué sentido tú eres un ejemplo a seguir?
"En que soy una persona sencilla, humilde y natural. La gente que tiene la oportunidad de conocerme sabe que soy accesible. Siempre estoy firmando autógrafos y nunca me voy de un evento sin tomarme la última foto con algún fan. Siempre trato bien a mis seguidores".

¿Cómo te han tratado en Venevisión?, se ha dicho de todo...
"Cuando llegué a Portada's la pasé superbien. Me reencontré con los que antes eran camarógrafos de Sálvese quien pueda, a quienes siempre veía cuando yo estaba en Ají Picante. Peggy Navarro, la mano derecha de Joaquín Riviera, me ha tratado como a una hija y el señor Joaquín ha sido como un angelito que me protege. Cuando cubrí el Miss Venezuela también me fue chévere, a excepción del encontronazo con el mánager de Oscarcito, contra quien emití una caución que le impide acercarse a mí por agresión".

Antes se dijo que la caución era contra Oscarcito...
"Porque a la gente le encanta el amarillismo. Yo jamás dije eso. Lo que sí es cierto es que Oscarcito dijo en el programa La Vitrina que yo 'no merecía respeto' y eso está muy mal".

Se dice también que fuiste la causante de la separación del dúo Franco y Oscarcito...
"Falso. Ellos tenían año y medio de estar separados cuando yo comencé mi relación con Franco. Fui testigo de la separación del dúo y también quiero ser testigo de una reconciliación. Porque así como Chino y Nacho tienen un Grammy Latino, Franco y Oscarcito también lo tenían asegurado. Se dice también que mi mayor reto es ganar credibilidad, por eso estoy asistiendo a terapia con un psiquiatra".

¿Desde cuándo asistes a terapia?
"Desde que decidí salir de La Bomba. No podía enfrentar yo sola todo lo que estaba diciéndose de mí en la prensa. No es cosa sencilla asumir que mucha gente no te quiera por un papel en la televisión. Comencé a sufrir de ataques de pánico y el estrés causó estragos en mí".

¿Cuál ha sido la mayor recomendación de tu psiquiatra?
"Que me mantenga unida a mi familia. Al final, mis padres y mi esposo son quienes van a tenderme la mano cuando esté en las malas. En el medio hay muchos amigos que sólo se te acercan cuando estás en las buenas".

Mientras estabas en La Bomba, podía suponerse que eras amiga de tus compañeros de set...
"Recientemente, María de los Ángeles del Gallego, 'la maracucha', dijo despectivamente en La Bomba, algo así como que desde que yo salí de Televen quedé para ser reportera de exteriores de Venevisión".

¿Y cómo es eso para ti?
"Mira, no tengo ningún problema en comenzar desde cero esté donde esté. Nunca digo 'de esta agua no beberé', pero no me gustaría estar de nuevo en un programa de chismes, sino en espacios en los que pueda demostrar que no soy el personaje que interpretaba en La Bomba".

¿Qué te depara el futuro en Venevisión?
"Aún no lo sé. Pero allí hay miles de oportunidades para crecer como animadora. Lo sabré en 2012".

¿Cómo harás para asumir ese reto que te has propuesto de ganar credibilidad?
"Con talento y buena conducta. Si eres puntual y cumples cabalmente con tu trabajo, ganas credibilidad. Yo siempre me he esmerado en ser la mejor en lo que me toque hacer".

Incluso en ser la mala...
"Tanto, que se lo creyeron".

Maquillaje:
Paris LLlerena. Telf.: 0414-187.2192



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