Punto y Aparte |  MENTE Y ESPÍRITU

Lecciones esenciales

por MAYTTE  |  imagen: FOTO: WWW.SHUTTERSTOCK.COM | DOMINGO 17 DE FEBRERO DE 2013
A veces nos sorprenden las lecciones pendientes de la vida cuando nos damos cuenta de que una situación que nos afecta en el presente, nos recuerda otras del pasado en las que también nos sentimos afectados. Y es que para mí la vida funciona así, como una especie de espiral de círculos que se repiten hasta que somos capaces de aprender de las lecciones esenciales, y estar listos para nuevas experiencias y aprendizajes.

Hace días tuve la oportunidad de conversar con una amiga a la que no veíamos desde hacía muchos años. Durante la reunión con otros amigos ella habló de sus logros y experiencias, pero cuando otra persona comenzaba a contar alguna vivencia, ella inmediatamente le interrumpía para decir que ella también lo había vivido o que conocía una mejor manera de hacerlo o de resolverlo...

Después de un rato, algunos amigos se alejaron y de regreso al llevarla al lugar donde se estaba quedando, ella nos expresó su malestar e inquietud por la actitud de algunos de los asistentes a la reunión. ¿Qué fue lo que pasó? ¿Se terminó la amistad? ¿Estaban envidiosos? ¿Ella había dicho o hecho algo equivocado?

Compartir es un arte que se aprende y se desarrolla, de manera que cuando llegamos a la etapa adulta, podamos experimentar relaciones mucho más profundas, duraderas y satisfactorias. Y digo en la adultez porque durante la infancia y juventud con facilidad dejamos que nuestros complejos, prejuicios y necesidades afloren, interrumpiendo la expresión de nuestros mejores sentimientos, además de confundir nuestras intenciones y entorpecer la comunicación.

Detrás de una persona que se esfuerza por sobresalir y llamar la atención, muchas veces se esconde una gran inseguridad, baja estima o una necesidad de reconocimiento y aprobación.

En lugar de engancharnos emocionalmente con ellas podemos tomar dos caminos: si son personas cercanas a nosotros, valdría la pena que resaltáramos los otros aspectos positivos de su personalidad, lo que aportan a nuestras vidas y el sentimiento que nos une para aceptarlas y encontrar las palabras y el momento adecuado para expresarles lo que sentimos de su comportamiento.

Si son personas conocidas, cuya actitud nos afecta en el ámbito profesional o social, podemos simplemente ignorarlas y alejarnos, o aprender a ser más asertivos y seguros al momento de participar y defender nuestra opinión o conocimiento. Tenemos derecho a establecer límites saludables para protegernos.

Si una persona con este comportamiento continua afectándote, pregúntate ¿qué necesito aprender de esa situación? Recuerda que quienes más nos afectan pueden convertirse en maestros que nos muestren algún aspecto oscuro de nuestra personalidad que tengamos que iluminar o que nos den la oportunidad de aprender de alguna lección para poder pasar la página en nuestro libro de la vida y seguir adelante.

Participa (envíanos tu comentario).

 

Comentarios (1)

eva perez
21.02.2013
9:06 AM

Comentario 5122862

Hola buenos días, me fascinan los comentarios de Maytte. En este caso tengo 2 cuñadas que son así, a veces es mejor ignorar para no entrar en detalle


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