La piscina de caramelo
Hace un tiempo vi un comercial que mostraba a unos nadadores superprofesionales que se lanzaban a una gran piscina, pero, ésta, en vez de estar llena de agua, estaba llena de caramelo derretido, y por eso, al zambullirse, los nadadores quedaban inmovilizados en este espeso y empalagoso elemento y sólo con mucho esfuerzo alcanzaban a moverse. Así se nos pone la vida muchas veces cuando permitimos que el desánimo, el temor, la negatividad o la falta de voluntad nos impidan conseguir nuestras metas.
Cuántas veces, con mucho entusiasmo, nos lanzamos a realizar un proyecto nuevo como abrir un negocio, bajar de peso, dejar de fumar, cambiar nuestro régimen alimentario y, a pesar de que nos preparamos y sentimos listos para iniciarlo, caemos en una gran piscina de caramelo, pegajoso y espeso, que nos impide avanzar, a pesar de que tenemos el deseo. Al final, cansados de tanta resistencia, dejamos de luchar y nos quedamos quietos en nuestra zona de confort. ¿Y por qué digo que es de caramelo? Porque seguramente encontraremos personas que se encargaran de desanimarnos, circunstancias adversas que nos inmovilizarán y, lo que es peor, nosotros mismos buscaremos razones que justifiquen nuestra decisión de no seguir adelante.
Sólo hay una palabra mágica que puede ayudarnos a combatir la inercia y el desánimo para cambiar los hábitos negativos, renovar nuestra actitud y trabajar hasta cumplir nuestros sueños y proyectos: disciplina. Muchos de nosotros oímos esta palabra y la rechazamos inmediatamente, pues nos recuerda limitaciones, prohibiciones y castigos. Pero es únicamente con disciplina que podremos conseguir todo aquello que no resulta fácil inicialmente. Y cuando uno por fin comprende que disciplinarse es cuidar de sí y no castigarse, deja de rechazarla y comienza a hacer buen uso de ella, y aunque cuesta trabajo adquirirla, constituye el factor determinante para convertirnos en ganadores.
CLAVES PARA POTENCIAR LA DISCIPLINA
La disciplina es positiva. Algunos tratamos de cambiar un mal hábito con conductas extremas, otros pretenden hacerlo de un momento para otro sin obtener el resultado definitivo y positivo que desean. Los cambios hay que realizarlos poco a poco. Sólo podemos ocuparnos de una sola cosa a la vez.
Mantenerse enfocado. No pierdas de vista tu meta, focaliza tus esfuerzos. Escríbela en un papel, hazlo despacio, pensando en ella y lleva esta tarjeta contigo. Imagínate logrando tu objetivo, piensa como te sentirás y empieza a actuar como si ya lo hubieras conseguido. Repite este ejercicio y verás que la vida conspirará para ayudarte.
La gente disciplinada es más feliz. El placer del trabajo realizado nos da paz mental y una satisfacción, porque libera endorfinas que nos alegran y alivian a pesar de lo cansados y agotados que estemos.
La gratificación pospuesta. La disciplina es un proceso que consiste en programar las tareas y placeres de la vida diaria, de manera que las partes difíciles se cumplan primero para poder conseguir, después, la más satisfactorias, y disfrutarlas sin culpa ni limitaciones.
Buscar el balance. No confundamos disciplina con rigidez, no busquemos la perfección sino la tranquilidad y obtendremos la satisfacción que proporciona hacer lo que se tiene que hacer en el momento adecuado.
Participa (envíanos tu comentario).
Comentarios (1)
FRANCIA TRUJILLO ROJAS
19.02.2012
7:51 PM
Comentario 3727089
Gracias Maytte por tus consejos. Justamente cuando me siento en la piscina de caramelos me ubico material como el tuyo y eso ayuda a impulsarme. Feliz fin de semana
AHORA EN ESTAMPAS
CUERPO Y MENTE Sobreponerse a la inseguridad
Temor a ser agredido, a ser plagiado, a perder la (...)
HOGAR Y ESTILO Todo lo que necesita saber sobre remodelar un baño
Finalmente ha decidido remodelar el baño de su (...)
BLOGS
Un cine diferente
Hoy empieza el más importante de los festivales de cine. Desde este momento y (...)
Tu niño interior
Esa niña, ese niño, que fuiste existe todavía y vive dentro de ti. Muchas (...)
Para el día del reciclaje
Hace una semana recibí un regalo de uno de mis compañeros de trabajo: un (...)

