PSICOLOGÍA

Estrategias para la reconciliación

A propósito del día de los enamorados, aproveche la fecha para hacer las paces con su pareja, algún familiar o amigo, su trabajo. Incluso con usted mismo. Un experto le ayuda en la tarea

por MARÍA EVA OTERO  |  JUEVES 14 DE FEBRERO DE 2013
El día del amor y la amistad no se valen las peleas. Si cree, como nosotros, que esta premisa es una buena regla para cumplir, entonces preste atención a las sugerencias que Sergio Thomas, especialista del Instituto Panamericano de Estudios de Familia (IPEF) ofrece. En ellas encontrará herramientas para perdonar y perdonarse y definitivamente reencontrarse con usted mismo y con los otros.

¿Peleado con su yo interior?
Sucede a veces que se está en una especie de guerra con la propia personalidad. ¿Se siente así cuando piensa en sí mismo?

- Conózcase: Examine cuáles son sus competencias y sus límites. Para qué sirve y en qué se puede desarrollar. 

- Descubra su misión personal: Aquello que sólo usted puede hacer, por ser único e irrepetible.

- Pregúntese dónde es insustituible y delegue todo aquello que sea delegable.

- Priorize sus roles: Ponga a su familia en primer lugar para que el trabajo no le robe el tiempo ni la energía que sus miembros necesitan de usted.

En guardia con los otros
Resolver los conflictos de manera amena es posible. Si discutió con su hijo, su esposo o un hermano, por ejemplo, pruebe acercarse con técnicas como éstas:

- Escuche lo que el otro le quiere decir: Enfoque su atención en la otra persona de manera que entienda en forma exacta sus opiniones, sentimientos y deseos. Escuchar significa saber callar.

- Procure que el diálogo sea oportuno y mientras esté molesto, no trate temas importantes, pues motivo del disgusto puede decir cosas de las que después se arrepienta.

- Trate de ser asertivo: Manifieste primero lo que piensa, luego lo que siente y de último lo que quiere.

Por ejemplo: Yo pienso que hemos trabajado mucho y no tenemos tiempo para nosotros. Yo me siento agotado y malhumorado. Yo quiero que dediquemos por lo menos dos horas a la semana para reunirnos tú y yo y conversar sobre nuestros intereses. 

- Mantenga un dialogo cordial, expresando palabras acompañadas de miradas

- Realice peticiones y no exigencias, pues en la manera de pedir esta el dar.

- Si debe pedir perdón, hágalo con una actitud humilde, incluso si sabe que usted tiene la razón. No deje problemas sin resolver, tome la iniciativa de activar el diálogo.

- Sea claro y específico en lo que le quiere comunicar al otro: no ande con rodeos o ironías. Defina lo que es importante y lo que no lo es.

- Llegue a un compromiso aceptable: A veces es difícil llegar a acuerdos justos que satisfagan totalmente a ambas partes. En vez de esto, busque un compromiso manejable con el que ambos puedan vivir.

Coordenadas:
Sergio Thomas:
sthomas@ipef.com.ve


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