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Notas

MENTE

Contra el estrés navideño

Aunque es una época de encuentro y alegría, celebrarla puede someternos a índices elevados de tensión, generando caos y molestia en lugar de paz y amor

por VERÓNICA PÉREZ  |  DOMINGO 12 DE DICIEMBRE DE 2010
El tráfico, preparar la casa, pintar, colocar el arbolito, hacerle el disfraz de reno a Juancito, recibir a las visitas que vienen de otro estado, comprar los regalos (y envolverlos), hacer la cena para la Nochebuena son algunas de las situaciones que se viven durante diciembre. Usualmente estas experiencias van en detrimento de la salud pero no son tomadas en cuenta porque, al parecer, cuando termina el estrés, la vida retoma su camino. Sin embargo, no hay que engañarse. Exponer el cuerpo y el ánimo al estrés sin tomarse un descanso genera problemas digestivos, dolores de cabeza y hasta malas relaciones con nuestros seres queridos que, finalmente, causa depresión y agotamiento.

Es importante tener claro que la Navidad es un tiempo para pensar en qué queremos, en la importancia de los amigos y de la familia, de dar gracias y tender la mano a los que lo necesitan. No es una época exclusivamente dedicada a comprar regalos, incurrir en gastos extras o a participar en cenas especiales. Hacer que nuestro pensamiento se manifieste ayudará a soltar los problemas y darle importancia a lo verdaderamente trascendente.

Adicionalmente, se pueden seguir las siguientes indicaciones:

Elabora un presupuesto y mantente atada a él. En Navidad generalmente existe un dinerito adicional que sirve para adquirir aquello tan anhelado o dejar la casa como nueva. Lo mejor es cancelar las deudas y arreglar lo más importante en el hogar. Esto evitará el estrés de gastar más de lo debido.

Dolores de cabeza en forma de regalo. Si tienes muchos amigos y una familia muy amplia puedes adquirir un regalo genérico (como chocolates, tortas, etc.) o limitar el monto de cada obsequio. También conviene hacer una lista de a quiénes obsequiar y comprar los presentes antes de los días más movidos (23 y 24 de diciembre).

A la hora de cocinar, delega. Muchas personas -sobre todo mujeres- quieren hacerlo todo en el hogar. Hay personas que preparan comida con entrega a domicilio (¡y a buenos precios!), además de la ayuda que pueden ofrecer los hijos en la casa.

¡Esa familia mía!... Si vienen visitas no muy deseadas, recuerda que tú eres importante para ellos y viceversa. Evita temas difíciles, recuerda momentos agradables, coloca música relajante, hagan una oración todos unidos y limita el consumo de alcohol en tu casa. Así serán fiestas de paz.

Cuida tu cuerpo. Trata de evitar los típicos excesos navideños y date un descanso. Sal a caminar temprano y disfruta del sol decembrino, come moderadamente y duerme lo suficiente para que comiences el año próximo con buenas energías.

El mejor obsequio: una mano amiga. En la Nochebuena puedes acercarte a centros de atención de niños en riesgo o personas mayores que requieren de un abrazo, de una comida caliente o un regalo.



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