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Riesgos de la fruta picada y en bandejas

MARIÁNGEL PAOLINI

02/12/2018 12:00 am



Bacterias como la salmonella suelen asociarse con productos de origen animal como carnes y huevos, sin embargo un brote de salmonellosis en 8 ciudades de Estados Unidos el pasado mes de junio encendió las alarmas del mundo, para advertir el riesgo que suponen las frutas picadas y ofrecidas en bandejas plásticas en las estanterías de supermercados y ventas ambulantes.


La situación se hace aún más compleja cuando consideramos que los niños y los adolescentes incrementan el consumo de fruta hasta un 70% cuando está ya pelada y cortada (resultados de un estudio publicado en la revista American Journal of Preventive Medicine)

 Esta práctica de presentar frutas y vegetales picados en bandejas se ha hecho muy popular en especial en las cadenas de supermercados y es una tendencia global que responde a la practicidad que demandan los consumidores. 

Hoy día es común encontrar los ingredientes para una sopa ya pelados y troceados en bolsas plásticas al vacío o frutas en bandejas selladas con papel film, un asunto que he comentado en otras publicaciones por las implicaciones medioambientales que conllevan los plásticos de un solo uso.

No obstante y saltando el tema ambiental, quisiera hacer énfasis en los riesgos asociados a una fruta troceada que pasa horas e incluso días en la nevera de un supermercado o peor aún, en las exhibiciones de los mercados populares y a cielo abierto.

En primer lugar, asumimos que las condiciones sanitarias son atendidas con toda la rigurosidad del caso y esto puede ser cierto en una planta procesadora e incluso en una cadena de supermercados (no fue así en el caso reseñado en Estados Unidos) pero ¿qué pasa cuando la compra se hace en un mercado a cielo abierto? 

Seamos honestos, estamos en clima tropical y a media mañana podemos estar a unos “no tan cómodos” 30 grados Celsius a la sombra y digo no tan cómodos pues a esa temperatura las bacterias que provienen de cuchillos, mesas, manos y otros utensilios están en ambiente propicio para multiplicarse muy rápidamente y generar un brote de salmonelosis, campylobacteriosis y otras enfermedades transmitidas por alimentos.

Por otro lado está el tema de la manipulación de otros elementos como el dinero, las cajas y otras partes más comprometedoras del cuerpo humano y que rara vez son seguidas de un correcto lavado de manos. Así que todos los microorganismos se traspasan con total facilidad de las manos a la fruta en un abrir y cerrar de ojos, sé que la imagen no es bonita, pero créame que necesito que genere este efecto en usted para que reacciones ante esta situación.

De igual forma he visto como en reiteradas oportunidades trozos de fruta como patillas, melones y lechosas son expuestos sin refrigeración, donde pasan todo el día incluso varios días fuera de la cadena de frío.

Si a eso le suma que buena parte de los vendedores incumplen con las normas de lavado de manos e higiene de los implementos que utilizan para manipular los alimentos, en especial cuando se encuentran en puestos ambulantes, la mesa está servida para un sin fin de posibles malestares en los que niños y personas de la tercera edad son los más vulnerables.

Lucen hermosas, son muy practicas y nos ahorran tiempo en casa, pero son realmente peligrosas y mi recomendación es que no las lleve aunque sea tentador.