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Notas

Intentemos preservar la salud mental

por FRANCA TREZZA | imagen: | LUNES 10 DE MARZO DE 2014
Cuando un ser humano ha estado expuesto a acontecimientos traumáticos, sobreviene una crisis psicológica. Según el Dr. en Psicología Daniel Benveniste (2003) "una crisis psicológica ocurre cuando un evento traumático desborda excesivamente la capacidad de una persona para manejarse de una forma usual. Ciertamente, es de esperarse que circunstancias tales como: ataques físicos, robos, violaciones, accidentes, incendios, tortura, pérdidas personales y conflictos políticos, entre otras, precipiten una crisis psicológica".

Tales eventos inducirán (según el DSM-IV-TR, Manual Estadístico de Desórdenes Mentales, 2002) un Trastorno por Estrés Agudo, que se caracteriza por sentimientos de  miedo e impotencia. Asimismo, puede acompañarse de temor, desesperanza, horror intenso, ausencia de respuesta emocional, es decir, la persona está bloqueada, no llora, no ríe, no grita, se siente aturdido, incapacitado para recordar aspectos importantes del trauma, se le dificulta dormir, se muestra irritable, con dificultad para concentrarse, inquietud motora y sobresalto. Estas alteraciones pueden duran de dos días a cuatro semanas y aparecen en el primer mes que sigue al acontecimiento traumático.

Empero, si los síntomas no disminuyen o desaparecen completamente en 30 días y su duración se extiende de uno a tres meses, el cuadro clínico cambia y se denomina Trastorno por estrés postraumático. La persona suele soñar recurrentemente sobre el acontecimiento que produjo el malestar; evita todo pensamiento, sentimiento o conversación sobre el suceso traumático; evita actividades, lugares o personas que despierten recuerdos; incapacidad de recordar aspectos importantes del traumatismo; sensación de desapego; se restringe su vida afectiva, es como si su futuro estuviese limitado. Todas estas alteraciones provocan un malestar muy importante en quien lo padece, deteriorando áreas importantes en la vida tales como social, laboral, personal, entre otras.

Los niños suelen reaccionar distinto a los adultos por ejemplo: pueden presentar problemas para comer, o perder hábitos ya adquiridos como el control de esfínteres, mojan la cama, andan sonámbulos, duermen mucho o poco, se ponen irritables, tristes, desafiantes, agresivos, pueden presentar dolores de cabeza o cólicos, suelen tornarse olvidadizos o distraídos, entre otras.

Relacionado con: autoayuda, salud, nervios, trastornos

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VÍA RÁPIDA A:  

Franca Trezza

Soy Licenciada en Psicología egresada de la Universidad Católica Andrés Bello. Especialista en Psicología Clínica egresada de la Universidad Central de Venezuela. Magíster en Asesoramiento y Orientación Familiar. Egresada de la Universidad de Santiago de Compostela (España). Miembro de la Red de Apoyo Psicológico de la UCV. Supervisora de los estudiantes del Posgrado de Psicología Clínica UCV.
Autora de diversos textos relacionados con el tema familiar, articulista de varios periódicos, revistas y colaboradora de programas infantiles y familiares, actualmente en Mágica 99.1 FM, todos los miércoles a las 2:30 p.m.
Considero que el equipaje que trae todo ser humano se constituye en su familia, por ello es necesario procurarle todas las herramientas a los padres para que eduquen a sus hijos con valores y por el camino de la salud mental. En este sentido, este espacio pretende abordar temas referentes a las relaciones de pareja, la familia, los hijos y nuestro desarrollo personal para invitar a los lectores a ser cada día más conscientes, humanos y felices. Puedes contactarme a través de francatrezza@hotmail.com

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