El look más solicitado actualmente en los salones de belleza es el cabello liso básico o con algunos ribetes de modelado como suaves ondas o pulidos bucles, peinados para los cuales la planchita es la herramienta indispensable.
En la edición anterior (¿Cuál planchita compro?, Estampas Temática Bella , del 9 de octubre) definimos algunos de los conceptos más relevantes a tomar en cuenta antes de adquirir este útil alisador térmico. Por eso hoy nos dedicaremos a otro aspecto igualmente importante. Pensando en la salud de su cabello y perfecto acabado de su peinado, responderemos a la interrogante que da título a esta entrega a través de valiosos tips y los comentarios de una estilista.
Tal vez al principio el planchado del cabello le puede parecer una labor tediosa pero con práctica y el debido cuidado se le hará más fácil lograr los resultados deseados, y progresivamente se atreverá hasta a innovar un estilo más atrevido y personal.
La temperatura adecuada
No es necesario emplear más calor del requerido ya que dependiendo del tipo o condición de su pelo se debe ajustar la temperatura de la plancha. Lo importante aquí es lograr resultados profesionales sin chamuscar su cabello, por lo tanto preste atención.
Para comenzar, utilice las siguientes referencias fijando la temperatura en su nivel más bajo dependiendo de las características de su melena. De ser necesario aumente el nivel de calor pero sin salirse del rango indicado.
- Cabello normal: 182 °C - 192 °C / 360 - 380 °F
- Cabello rebelde, rizado y grueso: 192 °C - 210 °C / 380 - 410 °F
- Cabello decolorado, frágil o de hebra muy fina: debajo de 182 °C / 360°F'
- Las planchas sin dispositivo de ajuste de temperatura suelen calentar lo suficiente para modelar el cabello normal a grueso.
Isorama Pérez, estilista de Capelli Studio, afirma que aunque en el mercado se consiguen planchas que alcanzan más de 200 °C / 400 °F, la mayoría de las personas no requiere de temperaturas tan elevadas para obtener resultados profesionales.
Prepare el cabello
Antes de plancharlo, debe estar lavado y completamente seco; de lo contrario quedará sin brillo, empegostado o con frizz. Para algunos estilistas este consejo es válido aun si su plancha es wet-to-dry, es decir, apta para ser empleada con el cabello húmedo ya que, aseguran, los resultados óptimos de alisado se logran en seco.
De ser posible utilice un secador iónico y de cerámica pues comparado con los tradicionales es rápido, más amigable con su cabello, reduce el frizz y la estática.
Una vez seco y justo antes de comenzar con el alisado, aplique a su melena algún producto protector contra el calor.
Separe y divida
Con un peine desenrede y divida el cabello en laterales, parte posterior, coronilla y parte frontal. Sujete cada segmento con pinzas o ganchos. Comience a planchar la zona de la nuca tomando un pequeño mechón por vez que colocará entre las tenazas desde la raíz pero sin tocar el cuero cabelludo -evite en todo momento posibles quemaduras-. Sin halar, mantenga presionada la plancha hasta llegar a las puntas en un movimiento moderadamente rápido y continuo. No detenga la plancha. "Trate de no pasar más de tres veces la plancha por mechón", agrega Pérez.
Repita el procedimiento siguiendo con los laterales, la coronilla y por último la pollina o flequillo. Para finalizar, haga un rápido repaso total para unir entre sí todas las partes. Para mantener el peinado por más tiempo, aplique una ligera capa de silicona.
Un truco: para facilitarse el trabajo de alisado recto y para darle mayor soltura al cabello, los estilistas pasan el peine conjuntamente con la plancha pero debajo de la misma. Una herramienta en cada mano.
Para los looks de suaves ondas o de rizos se debe rotar la plancha, bien sea partiendo desde la raíz o desde la parte media del cabello pero siempre incluyendo las puntas. Mientras más rote la plancha más cerrado será el rulo. Si su plancha tiene placas redondeadas o con los cantos en curva le será más fácil logar estos peinados.
No abuse
La verdad es que la plancha es una herramienta de estilizado que, al igual que muchos otros recursos para la transformación del cabello, constituye una agresión a la salud capilar, a pesar de su innegable evolución tecnológica. Como decíamos en la anterior entrega sobre las planchas, dependiendo de las características de su alisador térmico será mayor o menor el riesgo de daño.
Sin embargo, el impacto de las planchas también puede reducirse usando champús y acondicionadores de buena calidad, aplicándose baños de crema o mascarillas caseras de huevo, aguacate o aceite de oliva una vez a la semana, o utilizando los tratamientos para proteger el cabello del calor.
Pérez no recomienda emplearla más de una vez a la semana pues asegura que se estaría abusando de su uso y en consecuencia dañando el cabello.
Así que de vez en cuando dele un descansito a la plancha o utilícela para ocasiones especiales cuando quiera verse diferente y sorprender con una cabellera de película.
Errores comunes
Freír el cabello
Bien sea porque abusan del uso de la plancha, la utilizan incorrectamente o con el pelo húmedo o sin lavar previamente.
Mechones gruesos
Luego de dividir el cabello, los mechones a planchar deben ser delgados. Mechones gruesos y anchos hacen que el calor se distribuya irregularmente y no se logre el efecto deseado. Además, con pequeñas secciones de cabello son necesarios menos pases de plancha, lo que evita que el cabello se dañe.
Planchar desordenadamente
Para lograr un peinado de salón de belleza, debe seguir un orden y técnica. Acepte las sugerencias que le hemos indicado. Lo que conseguirá con un planchado "a lo loco" es un acabado sin equilibrio ni armonía.
Efecto "liso a juro"
Para evitar ese acabado que, en los cabellos maltratados, gruesos, o decolorados, resulta tan artificial, al llegar a las puntas debe girar la plancha levemente en la dirección en que quiere la onda. El peinado tabla no luce natural en toda cabellera.
Señas
Isorama Pérez Rojas, estilista Capelli Studio. C.C. La Cascada, Carrizal, estado Miranda Telf. (212) 383.0473 / 06.33