¿Si hay cáncer se extirpa toda la mama?
No necesariamente. Según el doctor José Francisco Ochoa, especialista del Centro Médico de Caracas y miembro de la Sociedad Venezolana de Cirugía Plástica Reconstructiva, Estética y Máxilofacial, la detección temprana de la patología y los adelantos en el tratamiento oncológico han cambiado esta situación. "Antes, prácticamente todas las pacientes con cáncer de seno eran sometidas a mastectomía radical o extirpación del seno. Sin embargo, los avances alcanzados en radioterapia y quimioterapia han permitido que hoy día muchos cirujanos oncólogos sólo tengan que extraer el tumor y la parte de la mama que lo rodea (procedimiento conocido como mastectomía segmentaria o tumorectomía), lo que reduce el impacto físico y psicológico sobre las afectadas. Además, el trabajo de las ONG's dedicadas a promover la prevención de este tipo de cáncer ha logrado aumentar el diagnóstico a tiempo de la enfermedad".
Un estudio médico realizado durante 20 años a más de 700 pacientes y publicado en The New England Journal of Medicine en 2002 confirma esta afirmación. "Nuestros resultados muestran que la supervivencia a largo plazo de las mujeres con cáncer de mama precoz que fueron tratadas con mastectomía segmentaria y radioterapia post operatoria fue prácticamente idéntica a la de las mujeres que se sometieron a una mastectomía radical", se lee en www.nejm.org.
El tamaño del tumor y su expansión a otros órganos determinan la extirpación o no del seno. "Algunas veces el cáncer es demasiado grande como para ser extraído por tumorectomía. En estos casos, es necesario extirpar la mama junto con los ganglios linfáticos de la axila que drenan el seno. Este procedimiento es llamado mastectomía radical modificada. Los resultados de la mastectomía en el cáncer de mama dependen de la fase del cáncer, del tamaño del tumor, y de si el cáncer se ha expandido a los nódulos linfáticos", reseña una guía publicada en www.nlm.nih.gov, portal de la Biblioteca Nacional de Salud de Estados Unidos.
Catorce venezolanas son diagnosticadas diariamente con cáncer de mama, según datos de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer. Consultar detalladamente con el oncólogo cuál es la mejor opción quirúrgica y de tratamiento es la recomendación primaria que hace el doctor Ochoa a cada una de ellas.
¿Para qué la reconstrucción mamaria?
No se trata de un asunto meramente estético y en ello insiste el doctor Gabriel Obayi, miembro de la directiva de la Sociedad Venezolana de Cirugía Plástica Reconstructiva, Estética y Máxilofacial, para quien la reconstrucción del seno a consecuencia de un cáncer es primordial en el proceso de recuperación integral de la afectada. "Cuando ocurre una mastectomía parcial o radical se produce la amputación de una parte importante del cuerpo femenino y, al verse al espejo, la paciente suele sufrir un choque emocional muy fuerte asociado incluso a una sensación de pérdida de su propia identidad como mujer. Por eso, el beneficio de la intervención reconstructiva es fundamentalmente psicológico, porque reduce la carga de deformidad que pesa sobre la imagen y autoestima de la paciente con cáncer".
De hecho, de acuerdo a un ensayo clínico publicado en el site de los Anales del Sistema Sanitario de Navarra, en España, está demostrado que la reconstrucción mamaria reduce trastornos post operatorios asociados a la mastectomía, como la depresión, la autoimagen negativa y la pérdida de interés sexual. "La mujer reconstruida suele obtener una sensación de apariencia física mejorada, con aumento de la confianza en sí misma y de la autoestima. La imagen corporal positiva también suele favorecer el interés por las relaciones sexuales. Dicho efecto es debido probablemente a la liberación de las inhibiciones sexuales, causadas por sentimientos negativos producidos por la mastectomía", se lee en www.cfnavarra.es.
¿Cómo pueden reconstruirse los senos?
Del tipo de mastectomía que se haya realizado, así como de la edad, características físicas y hasta contextura de la paciente dependerá la técnica y herramientas utilizadas por el cirujano. Actualmente en Venezuela hay disponibles varias opciones médicas para devolver la forma y el volumen al seno de la mujer.
1 Uso de implantes. "Las prótesis son grandes aliadas en nuestro trabajo -apunta el doctor Ochoa-, porque nos permiten darle a la mama un volumen mucho más adecuado, sobre todo en los casos de pacientes que no tienen masa corporal suficiente de donde tomar tejidos para trasplantar y colocar.
Hace tiempo que se despejó la duda sobre su seguridad. Un estudio muy grande realizado en Inglaterra demostró que las prótesis no tienen ningún tipo de incidencia en la aparición o reaparición del cáncer". "Los implantes se colocan bajo la piel y el músculo -agrega Obayi- y, a veces, hay que recubrirlos con colgajos si no hay suficiente tejido disponible en la mama de la mujer". Es el procedimiento más sencillo. La recuperación post operatoria puede tomar dos a tres semanas, pero la prótesis puede tener que cambiarse al cabo de unos años.
2 La colocación de colgajos. Si la paciente no cuenta con suficiente tejido en su propio seno que permita recubrir la mama, se trasplanta hacia el seno afectado un colgajo o tejido vivo extraído de otra parte de su cuerpo para darle forma y simetría, siempre de acuerdo al tamaño del seno sano. Además de los aledaños al seno (o locales) dos son los colgajos más utilizados: el del músculo dorsal ancho y el del abdomen o Tram. "El dorsal ancho es el músculo de la espalda -dice Ochoa. Lo que se hace es cortar un pedazo de ese tejido vivo (piel, grasa, músculo y vasos sanguíneos) y movilizarlo por debajo de la piel hasta el seno. Lo mismo se hace con el Tram. Se corta el músculo del abdomen y se moviliza hasta la mama, luego de lo cual se sutura a la paciente". Según los especialistas, la ventaja de esta técnica es que las posibilidades de rechazo del organismo son menores porque se está utilizando material de la persona, aunque la cirugía es muy minuciosa para garantizar que el colgajo "pegue" o se fije en el seno.
"Otra ventaja del Tram -apunta el doctor Obayi- es que al hacerlo le dejas el abdomen plano a la paciente, lo cual se convierte en un beneficio estético. Sin embargo, si una mujer ha tenido intervenciones previas como cesáreas u operaciones de vesícula, entre otras, no puede optar a esta cirugía, porque la circulación sanguínea está comprometida y podría afectar el éxito de la operación. En cuanto a desventajas, cuando se recurre al colgajo dorsal queda una cicatriz de 15 centímetros en la espalda que puede o no ocultarse bajo el sostén y además habrá una discreta limitación en el movimiento del brazo. La cicatriz que queda cuando se mueve el músculo del abdomen es más discreta y puede ocultarse con la línea del bikini".
Ambos médicos coinciden en que la recuperación post operatoria en este caso es más lenta y puede llevar hasta seis semanas. Así mismo advierten que si el tejido trasplantado no pega, no puede utilizarse nuevamente.
La American Cancer Society advierte, además, las limitaciones que tienen ciertos pacientes. "Debido a que se afectan los vasos sanguíneos, es posible que las mujeres que fuman y aquellas con diabetes y otras enfermedades no puedan someterse a estas operaciones", se reseña en una guía publicada en www.cancer.org.
¿Puede usarse la grasa corporal?
Sí. La técnica se conoce como lipoinyección y normalmente los cirujanos plásticos la utilizan para rellenar o dar forma a áreas del cuerpo como glúteos o rostro con fines estéticos. Aplicada a la reconstrucción mamaria, consiste en extraer grasa sobrante de alguna parte del cuerpo de la paciente mediante una liposucción e inyectarla en el área del seno que se desea reconstruir para darle forma y volumen. "Es una de las técnicas más recientes y creo que, a futuro, es la que más vamos a utilizar, porque es sencilla y efectiva, no requiere prótesis y la recuperación de la paciente es de sólo dos semanas, es decir, mucho más rápida -apunta el doctor Ochoa. Tiene tres limitantes:
Únicamente pueden inyectarse 250 centímetros cúbicos de grasa por vez (aunque al hacerlo es como si se estuviera colocando una prótesis de ese tamaño) y hay que ingresar a la paciente cuatro o cinco veces al quirófano para culminar la reconstrucción, porque entre 30 y 40% de la grasa inyectada es reabsorbida por el cuerpo. Además, sólo es posible hacer el procedimiento en aquellas mujeres que cuentan con reservas de grasa suficientes en su cuerpo. Las personas muy delgadas o las que están sometiéndose a liposucciones agresivas no pueden recurrir a esta técnica".
Ochoa asegura que la lipoinyección también es útil para contrarrestar los efectos secundarios del tratamiento oncológico. "Hasta hace poco se decía que las consecuencias de la radioterapia sobre los tejidos eran irreversibles y progresivas, pero se ha encontrado en la grasa gran cantidad de células madre capaces de contribuir en la regeneración de tejidos, por lo que a muchos pacientes que están recibiendo radioterapia se les están indicando sesiones de lipoinyección para revertir los daños en los tejidos".
¿Cuándo y cuánto esperar?
No hay consenso sobre el tema. Para los médicos, la reconstrucción inmediata es muy beneficiosa porque reduce el impacto visual y psicológico que supone la mastectomía, sea total o parcial. "A diferencia de una histerectomía -apunta el doctor Obayi- extirpar la mama impacta directamente la apariencia de la mujer, por lo que reconstruirla inmediatamente después de que el oncólogo extrae el tumor la ayuda a sobrellevar mejor la enfermedad, pues refuerza o protege su estado anímico. Además, la paciente entra una sola vez al quirófano y el cirujano reconstruye luego de que el oncólogo hace la mastectomía, lo que reduce el tiempo de recuperación".
Sin embargo, los especialistas hacen la salvedad de que la prioridad siempre será la superación de la enfermedad, por lo que en ocasiones aconsejan esperar unos meses. "Por lo general, las pacientes son sometidas a radioterapia después de la mastectomía, proceso que puede tener efectos negativos sobre el trabajo de reconstrucción que se haya hecho. La radiación puede encapsular la prótesis colocada o dañar los colgajos trasplantados, lo que obligará al cirujano plástico a intervenir nuevamente a la paciente para sustituir el implante o colocar un nuevo tejido", agrega Obayi, quien recuerda que cada caso es particular y que muchas pacientes reconstruidas inmediatamente soportan los efectos de la radioterapia sin problemas.
José Francisco Ochoa es más conservador. "Es preferible que la paciente haya culminado su tratamiento de radioterapia (y quimioterapia, si es el caso), sobre todo en los casos en los que se ha hecho una mastectomía radical y la reconstrucción se va a hacer con colgajos. Esto supone entre ocho y dieciocho meses de espera. Aunque puede parecer mucho tiempo, no pueden apurarse las cosas, porque la radioterapia y la quimioterapia pueden contraer los tejidos implantados. Y hay que recordar que cuando se reconstruye el seno con el tejido de una parte del organismo de la paciente, si ese tejido no prende o no 'pega' al trasplantarse se pierde y no puede volver a utilizarse, lo que significaría un retroceso".
Ochoa también recuerda que cualquier complicación en el post operatorio de la reconstrucción inmediata, puede retrasar el proceso oncológico. "Si no cicatriza bien, la paciente no podrá iniciar la radioterapia y la quimioterapia para vencer la enfermedad, que es lo más importante". Integrar a un psicólogo al equipo de trabajo para que acompañe a la mujer durante este proceso de espera es la recomendación del especialista. "La sensación de pérdida o mutilación de la afectada tiene que ser contrarrestada con ayuda profesional. Por eso los médicos deben hacerle entender a la paciente que su curación es un proceso y que la reconstrucción llegará y su recuperación completa también. En esto la familia y la pareja son fundamentales".
efcastillo@eluniversal.com