Mirar por la ventana y ver que estás en el aire sostenido por nada, puede detonar el temor
-Wadalberto Rodríguez, psiquiatra.
Confesiones públicas de la actriz Jennifer Aniston sobre el miedo que experimenta cuando se monta en los aviones, podrían desestimar la creencia de que esta sensación la viven exclusivamente novatos que viajan por primera vez.
La artista californiana, en cuya agenda de trabajo se imponen los traslados a diferentes países, ha asegurado: "Cuando la turbina cambia de velocidad, me espanto; y cada turbulencia me hace gritar y, luego, empiezo a llorar. Debo ser medicada, lo merezco".
No solo Aniston se cuenta entre los famosos que entran en crisis cuando llegan a los aeropuertos dispuestos a emprender itinerarios. El ex futbolista Dennis Bergkamp, llamado "El maestro holandés", y retirado en 2006, impuso una cláusula en sus contratos en la cual se garantizaba su traslado a los escenarios de juegos por vía marítima o terrestre. Nunca aérea.
La decisión del deportista se debió al rumor de una bomba en el vuelo que lo llevaría al Mundial Estados Unidos 94. Para el evento Francia 98, se trasladó en barco.
Sobre esas reacciones, el doctor Wadalberto Rodríguez, psiquiatra del Centro Médico Docente La Trinidad, explica: "Una vez encerrada en el aparato, la persona tiene la sensación de no controlar la situación, y entonces se incomoda porque, al desconocer la aerodinámica, carece de posibilidades para precisar el origen de algunos ruidos y determinar las razones de las maniobras que ocurren de forma natural durante la travesía".
Otros con miedo
René Pérez, vocalista de la agrupación Calle 13, artísticamente conocido como Residente, reveló hace semanas en el programa Estudio Billboard, del canal Fox Life, que su gran miedo nace al momento de montarse en un avión.
Los sobresaltos del intérprete de música urbana Residente no lucen distintos de aquellos que vapulean la calma del también cantante Melendi, quien en 2007 hizo que el vuelo 6401 Madrid-México de Iberia, se devolviera dos horas después de su despegue.
Aunque son varias las versiones en torno al incidente, el vocalista español ratificó en un encuentro con la prensa venezolana a propósito de su primer concierto en Caracas, que todo se debió a un ataque de ansiedad, natural del miedo que él siente a volar.
El especialista Rodríguez, quien dirige terapias para superar ese tipo de temores, alega que, por razones culturales, los hombres son más reservados cuando se trata de reconocer algún miedo. "Lo disimulan con humor o se las ingenian comenzando a beber dentro del avión. Lo hacen como un escape, buscando, en el caso del licor, el efecto sedativo, para así sentirse menos incómodos".
Por el contrario, "las mujeres son proclives, igualmente por razones culturales, a mostrar sus miedos con menos complejos. Además, es menos generalizado el consumo de licor de forma abierta en la población femenina".
Se llama aviofobia
Cuando en abril del año 2004 la vocalista Agnetha, del cuarteto musical ABBA, declinó viajar a Londres para celebrar el quinto aniversario del musical Mamma Mía!, ratificó lo que se comentaba, que muchas de las presentaciones de los suecos quedaron en programación por el miedo de la rubia a los aviones.
Wadalberto Rodríguez clasifica este temor entre las fobias. Una sensación que estima similar a las que alguien puede tener ante las arañas o a los espacios cerrados.
En el origen de la aviofobia, el psiquiatra da a conocer una explicación mixta: Por un lado, el temor a las alturas, y, por otro lado, al encierro en un aparato del cual, en caso de accidentes, el individuo cree que no tendría escapatoria.
Aunque las fobias obedecen, casi siempre, a un hecho no racional, generan reacciones físicas. Por ejemplo, las personas sienten olas de frío (o de calor) que recorren el cuerpo, erizamientos de los cabellos (piloerección) y taquicardias. También hay manifestaciones gastrointestinales: dolores de barriga, ganas de vomitar y suposiciones de que algo grave pasará.
Lo que vale la pena saber es que se trata de una condición "superable". A veces, sólo basta la autodeterminación; pero, en otros casos, se requiere de tratamiento psiquiátrico. "Los especialistas usamos medicamentos antidepresivos, a fin de que las señales de alarmas del viajero no se disparen".
Se emplea lo que el doctor Rodríguez llama terapia de tipo cognitiva conductual. El paciente es confrontado con las partes irracionales de su pensamiento, generadoras de ese enorme miedo. Sin embargo, no hay un solo modo de abordar la fobia. El tratamiento depende del perfil de cada persona. El experto aclara que, ya sea con psicoterapia de apoyo o con medicamentos, la situación mejora, pero la evolución está supeditada al afectado. "En psiquiatría no se mide el bienestar por el hecho de no sentir la incomodidad de una situación, sino porque, aún sintiéndola, la acción de la persona no se inhabilita".
¿Preferiblemente un viaje corto?
A pesar de que no se trata de su corriente de pensamiento, el psiquiatra Wadalberto Rodríguez apoya lo que sus colegas conductistas recomiendan: los viajes largos son preferibles a los cortos como terapia de superación del miedo a volar. Porque la persona se expone a lo que se conoce como el fenómeno de la extinción, el cual se manifiesta cuando se pasa mayor tiempo sometido a un estímulo negativo. "Así, comienza a perder fuerza la manera como lo percibes".
Compara el funcionamiento del fenómeno de la extinción con la exposición a un olor desagradable. Al principio, molesta; pero si el tiempo de exposición se prolonga, la molestia será menor. Argumenta: "Un viaje corto no permite la habituación, lo cual sí sucede ante un viaje largo".
Estos temores disparan sensaciones desagradables en la "amígdala del cerebro", las equivalentes a las "amígdalas de la garganta".
Las amígdalas del cerebro activan las sensaciones de peligro físico. Ocurre cuando, por citar un caso, la persona asocia pensamientos catastróficos tras observar una película de accidentes. "Al abordar un avión, en ese individuo se mueve la amígdala cerebral. Lo que debe pensarse es que estadísticamente el avión es el medio de transporte más seguro hasta ahora".
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