Déborah Castillo es una mezcla valiente de artista plástico y diseñadora de moda. Su trabajo como mujer creativa es integral y comprende desde performances e instalaciones hasta piezas de indumentaria de la clase más variopinta.
Cuando Déborah habla de su trabajo es clara y definitiva, no pretende confundir con reflexiones complicadas ni con propuestas demasiado intelectuales; un espíritu que se agradece y que, además, se nota en sus colecciones de moda.
Para sus seguidores fieles la ropa firmada por Castillo no es una novedad. Ya son legendarios sus ponchos, paraguas, carteras y chaquetas, un mix poderoso de talento y fuertes dosis de cultura urbana.
"La unión de moda y arte es la marca definitiva de mi propuesta. Las formas geométricas, el color, los conceptos básicos del espacio, el punto, la línea, el volumen... se trata de crear a partir de una idea donde el objetivo final es llevar la obra puesta". Una manera rápida de aproximarse a las piezas de Déborah es entender que sus vestidos, faldas y chaquetas son una especie de collage donde el color y los materiales reutilizables y no convencionales se transforman en las sedas más brillantes, en estampados orgánicos, en joyas tribales, en ropa que son prendas únicas llenas de carácter y humor.
Su educación como artista y su experiencia formativa en Inglaterra alimentaron su afán en la idea de utilizar el cuerpo como soporte de la obra de arte, en un ejercicio experimental en el que la investigación de textiles, la mezcla de estilos y el reciclaje se convirtieron en herramientas clave de un trabajo que va más allá de lo evidente.
"Desde adolescente intervenía mi ropa, maquillaba a mis amigas, arreglaba todo a mi manera, siempre he pensado que el estilo personal es la mejor manera de expresión individual. No me gusta el uniforme, la cosa en serie... Recuerdo que mi carácter de moda siempre evolucionó con todo lo que pasaba alrededor, con la ciudad donde vivía, con la música, con el arte, con el estilo de la gente que admiraba. Definir tu estilo es un arte, yo recomiendo expresarse con piezas vintage, mucho brillo y cortes clásicos".
Atrevida y usable. La colección Sassy, firmada por Castillo, es, en pocas palabras, ropa atrevida y usable. Vestidos, chaquetas y complementos que favorecen la silueta femenina sin traicionar ese espíritu distintivo con infinitas posibilidades de combinaciones. Allí están los mini vestidos de bandas elásticas, el color en alianzas estratégicas, la mezcla oportuna de texturas y, sobre todo, ese registro de pieza única. Los complementos son el elemento diferenciador que hace resaltar la pieza más básica, transformándola. Para Déborah Castillo la ropa es una manera de expresión en la que las tendencias son un mínimo detalle; se trata de vestirse con sentido común, con humor, con inteligencia y, sobre todo, diferente.