Cada vez es más frecuente ver en las salas de parto a la parturienta y su pareja acompañados por una mujer que habla en voz baja y serena o que en silencio ofrece un masaje. No se trata de una médica, una enfermera o una comadrona. En Venezuela se les conoce como Doulas o Facilitadoras del Nacimiento y para aquellas familias que eligen el parto natural para traer a sus hijos al mundo, forman parte fundamental del proceso.
Pero ¿quiénes son y qué hacen estas mujeres? Doula, se pronuncia dula, es una palabra de origen griego que define a una mujer experimentada en el nacimiento que provee apoyo práctico y emocional a la mamá antes, durante y después del parto. Su papel no contempla ningún tipo de intervención médica, no obstante hay estudios que demuestran que su presencia tranquila y paciente y sus consejos prácticos pueden facilitar el parto natural.
El libro Mimando a la madre, cómo una doula puede ayudarte a tener un nacimiento más corto, fácil y sano de Kennel, Klaus y Kennel (1993) presenta las siguientes cifras, que reflejan los beneficios de contar con el apoyo de estas sabias mujeres:
• Reducción de cesáreas en 50%
• Partos 25% más cortos
• 60% menos peticiones de anestesia epidural
• 40% menos uso de oxitocina sintética
• 30% menos uso de analgésicos
• Reducción del número de fórceps en 40%
Aunque las doulas tengan una presencia relativamente nueva en las salas de parto del mundo occidental, muchas sociedades no industrializadas conservan la tradición de ofrecer a sus mujeres apoyo continuo durante el parto. Lamentablemente, en nuestras sociedades, a medida que el nacimiento se fue trasladando a la seguridad de clínicas y hospitales, las mujeres perdieron este valioso ingrediente y han sido dejadas solas, desde el punto de vista emocional, en las salas de parto.
El apoyo de la doula comienza en las últimas semanas del embarazo, cuando la pareja entra en contacto con la persona elegida para acompañarlos. En sus primeras entrevistas la doula ayuda a la pareja a definir con claridad sus necesidades y deseos durante el nacimiento de su hijo. Basado en esos deseos, juntos elaboran un plan de nacimiento, donde la pareja expresa qué intervenciones médicas desea durante el parto y cuáles no, y qué tipo de trato prefieren para su bebé una vez que haya nacido. El plan de nacimiento es una guía importante para el personal médico y de enfermería que asistirá el parto y la doula se encargará de ayudar a hacerlo cumplir, siempre y cuando no haya dificultades.
La segunda etapa de su labor es durante el trabajo de parto. Generalmente ella recibe la primera llamada de la pareja y los ayuda a confirmar si se trata de un trabajo de parto en proceso o de otros síntomas que puedan haberlos confundido. De tratarse efectivamente del trabajo de parto, la doula da indicaciones para que la pareja dé la bienvenida al proceso en la comodidad de su propio hogar y los alienta a permanecer allí el mayor tiempo posible antes de trasladarse a la clínica o al hospital. Hacer buena parte del trabajo de parto en casa puede favorecer la dilatación rápida del cuello uterino, pues permanecer en un lugar íntimo y familiar ayuda a la mujer a sentirse más relajada.
Una vez en la clínica, y cuando comienzan las etapas más exigentes del trabajo de parto, la doula ofrece a la mujer y su pareja apoyo práctico: les sugiere posiciones que mitiguen el dolor y favorezcan la dilatación, ofrece a la mujer masajes que la ayuden a relajarse y otros "trucos" que ha ido aprendiendo durante horas de silencio y observación. Su presencia también es fundamental para que la pareja mantenga un estado emocional apropiado, que le permita hacer frente a las exigencias del trabajo de parto manteniendo su concentración, una actitud positiva y conexión interior.
Cuando finalmente la mamá sostiene en sus brazos a su recién nacido, la doula se ocupa de la importante tarea de facilitar el apego entre ambos y apoya a la nueva mamá para que comience a amamantar. En estudios realizados en Irlanda se comprobó que las mujeres que contaban con el apoyo de una doula durante su trabajo de parto, desarrollaban vínculos más estrechos con sus bebés y entre ellas había menos casos de depresión post-parto.
Por todas estas razones son cada vez más las salas de parto que les abren sus puertas a las doulas y hay cada vez más parejas que llevan un recuerdo perdurable de esas mujeres que los acompañaron amorosa y pacientemente durante el nacimiento de sus nuevas familias.
Coordenadas:
Buennacer: www.buennacer.com
Telfs: 0212 693.17.23
Auroramadre: www.auroramadre.com
Telfs: 0414 328.38.70
Aquamater: www.aquamater.com
Telfs: 0212 993.62.41