Ni la fama, el reconocimiento o el dinero son sus motivaciones. Su compromiso no es con las mayorías, más bien, canalizan su agradecimiento con la vida materializando su bondad en obras tangibles que resulten en beneficios para aquellos que, por razones diversas, no son tan afortunados. "El único símbolo de superioridad que conozco es la bondad", dijo una vez el compositor y músico alemán Ludwig Van Beethoven.
Las causas benéficas tienen tantos rostros como beneficiarios, de hecho, a nivel mundial son conocidas, sobretodo aquellas que adelantan las rutilantes estrellas del espectáculo internacional como Angelina Jolie, Madonna, Shakira o Juanes, por sólo mencionar a los más vistosos de Latinoamérica.
El Universal de México reseña en su portal digital que la actriz Hillary Swank accedió a cortarse el cabello en el show de Oprah Winfrey como parte de una campaña a favor de una organización que apoya a mujeres que padecen cáncer.
No menos creativo es el caso del actor George Clooney, quien se valió de su físico para "vender" sus besos en miles de dólares y ayudar así a la American Foundation for AIDS (Sida) Research. Una admiradora compró un beso de la estrella en 350 mil dólares. Curioso, pero efectivo.
Pudieran parecer casos lejanos o que sólo ocurren en las altas esferas sociales, sin embargo y por fortuna la región oriental también cuenta con ciudadanos de gran corazón, personas que aunque no gozan de gran vistosidad y popularidad, se han dedicado en cuerpo y alma a tender una mano a quienes más lo necesitan.
Aunque los protagonistas regionales de estas actividades altruistas no acaparan titulares por eventos osados como subastar sus besos o sacrificar melenas, su ayuda sin duda ha marcado la diferencia, y ha sido inspiración de muchos otros que, apáticos al principio, se han sumado a su propuesta de trabajar para hacer del mundo y especialmente de la región oriental un mejor lugar para vivir.
Marina de padrón Lucha férrea contra las drogas
La característica más resaltante de su semblante es la dulzura. Marina de Padrón es la figura principal de la Fundación Día de Rojo, que ya suma 24 años de existencia. La lucha tiene un fin claro y muy noble. Su trabajo se concentra en ayudar -desde el amor y el apoyo continuo- a las personas que han sucumbido al consumo de drogas. Para ella la droga es un látigo social. Marina, quienes la acompañan y su labor se han convertido en referencia obligada en materia de lucha contra las drogas en Anzoátegui. Este año la Fundación Día de Rojo encabezó la XXIV campaña "Dile no a las drogas".
Decorar espacios y usar vestimentas de color rojo -color emblema de la campaña- es la forma en que los ciudadanos manifiestan su apoyo al combate de las drogas. La Fundación Día De Rojo no se limita sólo a celebrar anualmente un día de batalla, sino que además brinda asistencia gratuita para rehabilitar y reinsertar a los individuos que -por voluntad o a través de sus familiares- llegan a ella buscando apoyo y ayuda. "Las drogas no distinguen estrato social, intelectual, racial o edad. La mayoría de los pacientes asistidos por el Centro de Orientación y Referencia para la Farmacodependencia Fundación Día de Rojo, son jóvenes de escasos recursos, pero el problema también ataca a los de mejor situación económica. Hemos ayudado a adultos mayores".
Marina -mientras reflexiona- dice que el apoyo familiar y profesional son invaluables, sin embargo, la voluntad del adicto a recobrar las riendas de su vida y salud, es fundamental en la recuperación.
Coordenadas: Calle I, Urb. Boyacá de Barcelona. Telf.: (0281) 271-25-62
Mariú Hernández Nobles compañeros
A pesar de formar parte de la Marina Mercante, Mariú está conectada de manera férrea a su lado más humano. Desempeñarse en un mundo principalmente de hombres no ha sido obstáculo para materializar su lado sensible, al proteger a los animales carentes de refugio y cuidados.
"Ellos no pueden expresarse, ni pedir ayuda", dice tajante. Ella es parte de la Fundación de Apoyo, Rescate y Cooperación Animal (Fundarca), una asociación sin fines de lucro cuya misión principal, además de salvaguardar animales en situaciones de abandono y peligro, es ofrecerles alimentación, vacunación y protección permanente, a través del programa de adopción de mascotas.
Mariú y los demás colaboradores adelantan un proyecto para la edificación de un parque ecológico, cuyo fin será ofrecer un espacio ideal para la convivencia justa y apropiada de las especies de la fauna silvestre y doméstica que así lo requieran.
"Queremos que cuente con instalaciones acordes y profesionales capacitados que se dediquen a realizar terapias médicas con animales para niños, jóvenes y adultos cuyo diagnostico así lo indique. También contará con atención veterinaria para tratar las especies que allí residan".
Mientras se materializa el plan, Mariú -quien llegó a salvar a una perrita de morir en medio de una tempestad en altamar- los refugia en su hogar. "Llegué a tener 52 perros y 17 gatos abandonados en mi casa". Amor sincero e incondicional en máxima concentración.
Coordenadas: Consultorio Huellas de Oriente, avenida Centurión, Barcelona. Telf.: (0416) 4931403 y (0426) 1819338