Siguiendo con la tónica de usar nuestro poder del pensamiento y la palabra a conciencia y para el bien, quiero comentarles sobre las críticas y las quejas.
Cuando nos criticamos o criticando a otros, con nuestras palabras o en nuestra mente, nos enfocamos en lo negativo. Si lo hacemos para buscar una solución, lo convertimos en positivo. Pero si sólo nos quedamos en la crítica, lo que hacemos es darle más fuerza. Lo que llamamos "crítica constructiva" puede ser útil si lo decimos en tono respetuoso, sin insultos, señalando la acción o conducta y no etiquetando a la persona. Como ya lo habíamos comentado antes: una cosa es decir este edificio está muy sucio, y otra es decir la gente aquí es sucia.
Expresar lo que no nos gusta es un punto de partida para resolver cosas, pero más importante aún es ir más allá para aportar ideas, buscar soluciones. En muchos programas de opinión, la mayor parte del tiempo se va en la crítica y la queja y son muy, muy pocos los aportes, las propuestas para hacer algo diferente. El que sólo critica y se queja, le deja todo el poder a los otros.
Las quejas te bajan la energía. ¿No te ha pasado? Si estás muy feliz por algo, y te llama una persona quejándose, negativa, es como si te envolviera con su nube gris pesada y pegajosa, y si le prestas un minuto de atención, ese entusiasmo y alegría que tenías se esfuma.
Eckhardt Tolle, conferencista muy famoso en estos días y escritor de varios libros ("El poder del ahora", "Una Nueva Tierra"), ha estado haciendo énfasis en la importancia de dejar las quejas. Relanzó una campaña que inició en 2006, Will Bowen, un pastor de una iglesia cristiana de EEUU:
Teresa Leon
26.07.2010
3:18 PM
Gracias Sara por tu comentario. Es verdad, un prudente silencio es mágico y poderoso ¡Un abrazo gracias por tu aporte!
Sara Lucila Romero Orellana
25.07.2010
3:27 PM
Lo importante es no andar critcando y aunque nos cueste es mejor decirle lo que uno piensa de aquellas personas y con un prudente silencio dejar que las cosas vayan cayendo por su propio peso.
Teresa Leon
20.07.2010
9:50 PM
Hola Rosa. Una cosa que podríamos hacer frente a una persona que se está quejando mucho es tomar consciencia de nuestro cuerpo, centrarnos en nosotros, y ver a esa persona como si estuviera en un monólogo, decirnos "esa es su película, no la mía"; si es posible, le dices algo breve con delicadeza para desviar el tema o salir del lugar. Aunque no siempre sea fácil, lo más importante es no "engancharse" en el drama del otro, respirar a otro ritmo. :-)
ROSA SÃNCHEZ
18.07.2010
12:49 PM
Me encantó esté artículo, ya que yo he criticado, siempre estos comentarios, porque a mi me enferman y ahora ya lo veo más claro el por qué, pero como salimos del paso con este tipo de personas??? mil felicitacines.....
CARMEN LEON
04.07.2010
7:24 PM
Hola a todos los amigos de Estampas, en especial a Teresa León. Me parece muy acertado este tema de Haz algo, no te quejes. Ella tiene mucha razón, cuando oimos cosas negativas, enseguida nos impregnamos como de una nube oscura. Lo mejor es no quejarnos... Qye el Señor los bendiga.
Teresa Leon
02.07.2010
12:01 PM
Gracias Graciela por escribir :-) qué bueno tu comentario, así otras personas también sabrán que pueden beneficiarse con las lecturas como esas. Que Dios te siga guiando a través de muchos medios. Un abrazote.
Graciela Pina
30.06.2010
7:29 PM
Mi vida es mas armoniosa desde que leí "Un Nuevo Mundo, Ahora" de Eckhart Tolle.
Mi primera profesión es la de traductora. Cuando estaba en la Escuela de Idiomas de la UCV, mi visión fue la de ser un puente entre personas de diferentes lenguas y culturas. Mi búsqueda espiritual desde adolescente y mi interés por ahondar en mi alma para sentirme más cerca de Dios me llevaron al campo de la psicología y del desarrollo humano. Me formé en la escuela de psicología Análisis Transaccional (AT) y tengo una certificación dada por la Asociación Venezolana y la Asociación Latinoamericana de AT. También tengo formación en Programación Neurolingüística (Master Practitioner) y soy Coach Organizacional (Anuv - Centro Unesco). Por años, estuve combinando la traducción con la facilitación de talleres y tras 17 años como traductora en los medios de comunicación (10 en El Universal), me he dedicado más a prestar un servicio con la idea de ser puente entre lo terrenal y lo espiritual. Por eso quise hacer este blog, con el que disfruto otro de mis placeres: escribir.
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