Darle a una pieza el nombre de una actriz, jugar con el adjetivo "exclusiva" y generar un mito entorno a ella son los ingredientes que al parecer han hecho del bolso Birkin, de Hermès, una leyenda "viviente" de la moda contemporánea.
En reseñas del mundo de la moda, se dice que para obtener un Birkin el comprador puede durar hasta dos años en una lista de espera. Otras notas señalan la numeración de cada pieza para llevar el control de quién la compra. Los medios entendidos nunca pierden la oportunidad de hacer público cuando un Birkin es vendido por cifras que rondan los 100 mil dólares.
La magia que encierra el bolso ha ocasionado que en Internet circulen historias de sobornos a vendedores de tiendas Hermès para obtenerlo, o noticias del espectáculo que mencionan cuándo una estrella de cine o TV aparece ante las cámaras con un Birkin colgado de su brazo.
Es un bolso con historia, digno de la cultura pop, pues su nombre lo debe a la actriz y cantante británica Jane Birkin, famosa en la década de los años sesenta, por haber realizado una escena cargada de sexualidad en el filme Blow-Up (1966), del italiano Michelangelo Antonioni.
La leyenda más difundida cuenta que en un vuelo de París a Londres, a mediados de la década de los años 80, Jean Birkin se topó con el presidente de la casa Hermès, Jean-Louis Dumas, quien observó que la actriz llevaba por cartera de viaje un sencillo bolso de paja. Dumas le preguntó el por qué y la ya consagrada británica respondió que hasta ese momento, no había encontrado una cartera adecuada para sus traslados en avión. Por esta razón Dumas invitó a la actriz a diseñar un bolso juntos y así nació la cartera Birkin.
Sin embargo, según señala la periodista de moda Dana Thomas en su libro Deluxe: How Luxury Lost its Luster (2007), la propia Birkin le narró que al momento del encuentro con Dumas, tenía un cuaderno de notas confeccionado por la firma Hermès. El cuaderno cayó al piso y Dumas lo tomó. El empresario regresó a la actriz con la libreta, pero con un bolsillo cosido en la tapa posterior. Luego de este episodio, Jane Birkin explicó a Dumas su dificultad para encontrar un bolso de viaje y le narró cuál sería su ideal. A los pocos días el prototipo del bolso ideal de Birkin, con los detalles expuestos por ella, fue enviado a la residencia de la actriz.
Los años han pasado y día a día la fama del "Birkin" crece. En 2006, la actriz y cantante "madre" del bolso declaró que éste la había sobrepasado: "Hace poco mi hija (la también actriz Charlotte Gainsburg) viajó de Inglaterra a Estados Unidos y al arribar a ese país los periodistas le preguntaron si ella era la hija del bolso".
La casa Hermès no sólo se ha valido del nombre Birkin para crear una pieza codiciada. La actriz y princesa de Mónaco Grace Kelly posó en una oportunidad para la portada de la revista Life con una cartera de Hermès y por ello la marca creó un bolso modelo Kelly.
Divino tesoro
El logotipo de la firma parisina Hermès es un pequeño carruaje halado por un caballo. Quizá un símbolo poco representativo de una casa productora de artículos para la pasarela, pero sin duda una estampa que recuerda el origen de la firma. Su fundador, Thierry Hermès, comenzó el negocio en un almacén de sillas para montar en 1837.
Hoy, mantiene el cuero y las hebillas en artículos de marroquinería, bolsos, cinturones, guantes, que ofrece a su distinguida clientela además de pañuelos, corbatas, perfumes, objetos para el hogar, relojes, joyas, papelería y prêt-à-porter masculino y femenino con "lujo natural y no artificioso u ostentoso", según declaró al portal dolcecity.com la Directora General de Hermés Ibérica, Beatriz González Cristóbal, cuando se inauguró una sede de esta firma en Barcelona.
La confección es completamente artesanal y lleva de 24 a 48 horas por unidad. Para ello se utilizan pieles naturales en una amplia gama de colores. También se hacen por encargo con piezas de plata, oro, platino y hasta diamantes.
En 197 puntos de venta en países como Francia, Gran Bretaña, Estados Unidos, Alemania, Suiza, Bélgica, Japón, Australia y España, el bolso Birkin es la estrella entre más de 14 líneas de productos que comercializa Hermès. Se trata de una pieza artesanal elaborada a mano, con un tiempo de confección entre 24 y 48 horas por unidad. Es producida en dos tamaños y trae un accesorio impermeable para colocar en los días de lluvia. Las piezas más pequeñas son más costosas que las de mayor tamaño. Están elaboradas con pieles de animales como avestruz, cocodrilo o culebra en una amplia variedad de colores, desde un estridente naranja, pasando por un rosado chicle, hasta un clásico blanco o un elegante negro. La calidad de la piel, así como el grosor, son difíciles de imitar. Un detalle inconfundible y característico es que el interior del bolso siempre es del mismo color que el acabado externo.
Para reconocer un bolso Birkin original se debe tener en cuenta que todas sus partes son cosidas. La marca de fábrica bordada o repujada por debajo de la tapa frontal es la frase Hermès París, Made in France. Una etiqueta cocida en el asa derecha indica el año de la creación para garantizar que el dueño conozca la condición y tiempo del bolso. El cierre interno es de cuero y está colocado paralelo al cierre principal de la cartera, jamás de forma perpendicular.
Un Birkin original no puede ser vendido en las tiendas Hermès por menos del 50% de su valor primario. En estos establecimientos, el precio base es de $5.000; aunque según el diseño y material, hay modelos valorados en $40.000.
Clientes exclusivos y habituales de Hermès pueden hacer una orden especial de un Birkin "único", indicando el tipo de cuero y metal para hebillas y sujetadores. Estas solicitudes son enviadas a la casa matriz en París dos veces al año. La entrega puede tardar entre un año y medio y dos años. Las partes metálicas como cerraduras, hebilla y sujetadores de las asas, son tratadas con oro u otros metales preciosos como plata o platino.
Según reseñó la revista Vogue, en el 2005 se vendió un modelo exclusivo de piel de cocodrilo en color negro y con hebilla incrustada en diamantes, por un monto de $65.000. Sin embargo, un Birkin sencillo, como los adquiridos en las tiendas, se consigue en páginas de subastas virtuales como e-bay por un poco más de $3.000.
Quién tiene un Birkin
Si por azar se está en un centro comercial o en un aeropuerto de una ciudad cosmopolita, y se ve a una mujer llevando un Birkin, lo primero que pasará por la mente es que se trata de una estrella del espectáculo o una personalidad del mundo de la moda o de la alta sociedad, pero sin lugar a dudas con los fondos suficientes para tener un Birkin. Por ello parte de su encanto es ser un objeto del deseo. Tenerlo denota estatus y buen gusto.
En el portal de Internet Wikipedia, por ejemplo, hay una lista de mujeres famosas fanáticas de los bolsos Birkin, o que al menos en alguna ocasión han sido vistas en público con un modelo del renombrado bolso. La mayor porción de esta lista se la llevan estrellas del espectáculo como las actrices Sandra Bullock y Portia de Rossi, la cantante Maria Carey, la cineasta Sofia Coppola, la productora y actriz de cine Jodie Foster, la flamante esposa de Tom Cruise, Katie Holmes o la controversial Lindsay Lohan; sin dejar por fuera nombres como Demi Moore, Nichole Richie o Sara Jessica Parker.
También figuran en este compendio presentadoras como las célebres Martha Stewart u Oprah Winfrey, las modelos Elle MacPherson y Kate Moss o la recién electa presidenta de Argentina Cristina Fernández de Kirchner. Victoria Beckham también está señalada entre las afortunadas poseedoras del bolso; en 2007 casi le roba el show a su esposo al presentarse con un Birkin color rosa en medio del campo de fútbol, el día que David Beckham debutó en Estados Unidos.
Entre las celebridades que han sido capturadas por el lente de los fotógrafos con un Birkin colgado del brazo figuran Ingrid Bergman, Ludmilla Tcherina, Victoria Beckham, Katie Holmes, Lindsay Lohan y Nichole Richie.
Una estrella
Tal es la fama del bolso Birkin que hasta el cine y la TV se han beneficiado de su nombre. En el capítulo de la serie Sex and the City "Coulda, woulda, shoulda" -algo como "Podría, quería, debería" en español- el personaje Samantha Jones se embarca en un juego de engaños para obtener un Birkin rojo: hace creer al vendedor de una tienda en Nueva York, que el bolso es para la actriz Lucy Liu, a quien Samantha recién había conseguido como cliente. Todo se descubre y por el engaño Samantha pierde su trabajo con Liu.
En la sexta temporada de la serie Gilmore Girls, el adinerado novio de la más joven de las Gilmore le regala a la chica una cartera Birkin rosada. Un detalle que no deja dudas de la prominencia social del personaje Logan Huntzberger.
El Birkin también ha tenido apariciones en otras series populares como Will&Grace o Gossip Girl.
En la última temporada de Los Sopranos, la doctora Jennifer Melfi (interpretada por Lorraine Bracco) recibe en su consulta al protagonista de la saga, Tony Soprano, con un bolso Birkin al lado.