Adriana Marín acaba de llegar de España. No llegó con las manos vacías, por el contrario. Los asistentes al Fitting Room en Madrid le abrieron las puertas para exhibir su propuesta en diseño de moda. Y es que la propuesta de esta merideña se salió de lo común y por eso entró con buen pie a un espacio como el que organizan los españoles para mostrar lo más actual en arte, moda y diseño, así que fue seleccionada entre más de 30 marcas para exhibir sus creaciones.
Unas 50 piezas tejidas fue el arsenal con el que se enfrentó a reconocidos diseñadores de España, Bélgica y Puerto Rico. No todos los días se ven vestidos totalmente tejidos a mano, con diseños que abren las posibilidades a nuevas tendencias. Incluso uno de sus vestidos sirvió para adornar el afiche promocional de la importante actividad, donde asistieron más de 2.500 personas.
Hoy, tras su retorno, nos habla acerca de la maravillosa experiencia que vivió en tierra ibérica.
¿Cómo fue que llegaron a España tus vestidos tejidos?
"Buscando en Internet me topé con la página del Fitting Room y envié fotos de mi trabajo. Y me escogieron".
¿Era la primera vez que participabas en algo así?
"Sí, la primera vez, la experiencia me encantó, estoy feliz de haber participado, eso me abrió muchas puertas allá y aquí".
¿Cuál fue la impresión hacia vestidos totalmente tejidos a mano?
"Que no habían visto propuestas así".
¿Cómo catalogas este primer acercamiento?
"En este primer acercamiento conocí muchísima gente interesante, fotógrafos, revistas, diseñadores y la gente fue muy receptiva hacia mi trabajo. También por el fitting encontré tiendas interesadas en vender mis piezas".
¿O sea que tus piezas ya se venden en España?
"Sí, como te digo, todo lo dejé en dos tiendas de España, solo me traje de vuelta dos vestidos".
¿Habrá otra invitación?
"Sí, fui invitada nuevamente al Fitting Room en septiembre, que esta vez será en Bilbao".
Agujas en mano
Adriana Marín es una merideña a quien siempre le gustó el diseño y la costura. Su trabajo se centró durante mucho tiempo en el diseño de vestuario para obras de teatro, videos musicales y cortometrajes. Hace un par de años inició su trayectoria como diseñadora, centrándose en piezas tejidas con dos agujas. "Los tejidos siempre me llamaron la atención, quizás por la textura y porque me parece muy moldeable, con el hilo se puedes hacer cualquier cosa. En algún momento empecé a tejer piezas solo para mí, y realmente nunca estuve conforme con lo que encontraba en las tiendas. De allí empezó mi idea de diseñar, empecé haciéndolo para mí, y bueno, ahora es mi trabajo".
Ese ejercicio de diseñar y tejer sus propios modelos sirvió para que sus amistades se interesaran en su trabajo. Pero lo atractivo de los diseños iba más allá. Los colores -catalogados como estrambóticos- eran quizás el punto más llamativo de todo el esquema. Ya no solo era diseñar vestidos tejidos sino la combinación de colores, además del detalle de las figuras geométricas que les colocaba. Sus estudios en Diseño Gráfico le permitieron inyectarle un aspecto artístico a toda su colección.
Entre la geometría y la esquizofrenia
Ya entre sus amistades Adriana Marín era conocida, tanto así que se atrevió a elaborar una colección para un desfile en la Feria de Diseño Exclusivo. A esta primera aventura la llamó Onda Triangular, basada principalmente en ese tipo de figuras geométricas. "Yo en la moda soy completamente autodidacta y no trato mucho de seguir las tendencias, aunque obviamente tengo mucha influencias de grandes diseñadores. Mis piezas trato de que sean atemporales y en esta colección la base principal eran los triángulos, yo soy muy geométrica, trabajo con formas básicas, asimetría y muchos cortes".
Una segunda idea de trabajo se le ocurrió a mediados del año pasado. Además de las formas geométricas se propuso agregarle otros elementos a una nueva colección que llamó Squiciofrenia 05, una serie de cinco vestidos inspirados en la esquizofrenia, y caracterizados por una mezcla de colores fuertes como el rojo, verde, morado o negro y que representaba una idea de lo que tiene una persona que sufre de la enfermedad. "Esta colección fue como una realización personal, siempre quise trabajar con la esquizofrenia, porque ha sido una fuente de inspiración para mí. Viéndola objetivamente, me parece una enfermedad fascinante, todo lo que sucede en la cabeza de la persona. Siempre quise hacer algo especial con este concepto, y bueno así surgió y ahora por fin lo pude realizar, y me agradó tanto que la gente fuera tan receptiva con esta colección".
Ahora una tercera colección está en boceto y que se aspira a que salga a mediados de año llamada Kaleidoscope. Esta nueva propuesta estará basada en las figuras y los colores que se pueden observar a través de un caleidoscopio. "En ella trabajaré con simetría de reflexión, colores vivos, muchos cortes en las piezas, también figuras geométricas, seguirá un poco la línea de la colecciones anteriores".
Sin intención
En su casa tiene un pequeño taller lleno de grandes madejas de hilo y lana. Agujas de casi todos los números y grosores. Son esos sus instrumentos de trabajo, los que son acompañados por la inspiración de esta merideña. Siempre imaginó sus vestidos en pasarela y eventos especiales. Hoy en día está cumpliendo sus sueños, sin embargo, y para su sorpresa muchos de sus diseños ya están usándose como prendas de moda, las cuales han relacionado con estilos de famosas como Lady Gaga.No era la intención de Adriana, pues siempre imaginó sus diseños paseándose por pasarelas y en ferias de diseños. Pero la moda es así y por ello espacios como el Fitting Room en Madrid le abrió grandemente la puerta.