Ahora que sabes que estás embarazada, sientes que debes cuidarte mejor. Vas a visitar más al médico, a descansar más, a comer sano... Pero no creas que tu vida va a variar tanto durante estos meses (cuando el niño nazca, sí). La gestación es un estado normal y, salvo en casos muy concretos, puedes continuar con tu actividad diaria habitual. Sólo tienes que evitar algunas cosas, no muchas, que pueden ser peligrosas para ti o para el bebé.
Un no rotundo al alcohol y al tabaco
En el caso del alcohol, hay que ser tajantes: ni una gota. "Antes decíamos que un poco de vino no era nocivo, pero el Colegio de Obstetricia y Ginecología Americano recomienda tolerancia cero, porque no se sabe a partir de qué cantidad se daña al feto", explica Leila Onbargi, ginecóloga española del Centro Teknon de Barcelona. El alcohol pasa al bebé a través de la placenta y puede provocar crecimiento fetal pobre, prematuridad o síndrome de alcoholismo fetal.
En cuanto al tabaco, también atraviesa la barrera placentaria y puede llegar a provocar bajo peso al nacer, prematuridad y problemas respiratorios en el bebé.
Mucho cuidado con la toxoplasmosis
Al principio del embarazo te harán análisis de sangre para comprobar, entre otras cosas, si has pasado la toxoplasmosis, una enfermedad causada por el parásito toxoplasma gondii. Si es así, tendrás anticuerpos y estarás inmunizada. Pero si no lo estás, debes saber que esta infección se trasmite por el contacto o la ingestión de sustancias contaminadas por el parásito, como excrementos de gato (evita limpiar la arena de tu mascota o trabajar en el jardín), carne cruda o semicruda y verduras y frutas mal lavadas. Normalmente ni te enterarías de que la has contraído, pero estando embarazada es peligrosa, sobre todo en el primer trimestre, porque puede afectar gravemente al feto. Para evitarla, lava bien la verdura cruda y pela la fruta. Evita también el jamón serrano.
Ojo con estas comidas
La leche y los quesos sin pasteurizar pueden contener listeria, una bacteria que puede causar partos prematuros, infecciones o abortos espontáneos durante el primer trimestre. Evita el camembert, el brie, el feta, el queso de cabra y los azules y la leche recién ordeñada.
En cuanto al pescado crudo (sushi, salmón, boquerones en vinagre...), es el hábitat ideal del anisakis, un parásito que no afectará al bebé, pero que te provocará molestias digestivas. En cuanto al pescado cocinado, no te arriesgues a pedirlo en lugares que no garanticen su frescura: podrías sufrir una gastroenteritis y, aunque no hay riesgo para el bebé, no es momento de pasarlo mal.
Tampoco consumas huevos crudos, ya que pueden portar la bacteria salmonella. No afecta al bebé, sino a ti: vómitos, diarrea, fiebre y dolor abdominal son los síntomas de la infección. Lava bien los huevos antes de cocinarlos y no comas salsas con huevo crudo, como la mayonesa, fuera de casa.
Por otro lado, hay alimentos que debes consumir sólo de vez en cuando y en porciones pequeñas. Es el caso de la sacarina y de la sal (sobre todo si tienes hipertensión). En cuanto al café, al té y a los refrescos con cafeína, puedes tomar uno o dos al día, pero no más, porque estos excitantes pasan al bebé a través de la placenta.
Ejercicio ¿sí o no?
El ejercicio está contraindicado si hay amenaza de parto pretérmino, sangrado persistente, placenta previa, preeclampsia o retraso del crecimiento intrauterino. Salvo en estos casos, mantener una buena forma física (pasear, nadar...) te ayudará durante la gestación y en el parto. Siempre, eso sí, que no hagas ejercicio más de media hora seguida y que no superes las 120 pulsaciones por minuto.
Y respecto al uso de fármacos...
La administración de medicamentos se ve radicalmente restringida, ya que llegan al feto a través de la placenta y pueden afectarle gravemente. Sus efectos no sólo dependen del producto en sí, sino también del momento en que es administrado (un mismo fármaco puede ser inocuo a mitad de embarazo y peligroso en el último trimestre). El período de mayor riesgo es el primer trimestre. Si padeces una enfermedad crónica, será el ginecólogo quien decida si seguir con tu medicación habitual. No te automediques.
dudas frecuentes
¿Pueden ponerme vacunas?
No pueden administrarte vacunas con virus vivos.
¿Puedo tomar laxantes o antiácidos?
No tomes ningún antiácido sin consultar al ginecólogo, En cuanto a los laxantes, están contraindicados.
¿Y algo para dormir?
Los somníferos y la valeriana están contraindicados.
¿Puedo viajar en el embarazo?
Salvo en los casos de riesgo, es preferible que en el primer trimestre evites los trayectos en avión y que en las dos últimas semanas antes del parto prescindas de viajar.