"El glamour es saber estar", es lo primero que suelta cuando se le pide que defina el objeto principal del libro con el que se estrena como autora. Y al verla, la frase se confirma y ella se vuelve su sinónimo. Su presencia se hace inevitablemente atractiva a los ojos de cualquiera que la advierte, y no porque atropelle con antipática suntuosidad, sino porque, al contrario, irradia una elegancia que le brota como si fuera parte de su esencia corpórea y que termina impregnando agradablemente el ambiente por el que pasa. De visita relámpago en el país, al encuentro con Estampas llegó ataviada con camiseta blanca, chaqueta gris, falda estampada a la rodilla, tacones no muy altos y un collar de cuentas que, por lo grandes, parecieran imposibles de llevar. Sin embargo, en su madura figura las prendas comienzan y terminan en su sitio, como si hubieran sido creadas para ella, aunque al final sea el garbo con el que las luce lo que hace que se muestren con soltura. Luego de conversar con ella, no es difícil decantar algunas máximas que cualquiera puede poner en práctica para lograr el garbo en el día a día. "Yo tuve que crear para mí un estilo práctico y fácil, pero siempre impecable, porque era empresaria de moda, pero también madre y esposa", dice como sumario. Quizás ése es su secreto: saber estar, como ella misma dice, pero, sobre todo, saber ser, que no es otra cosa que tener personalidad y voz auténticas. En otras palabras, tener estilo.
El glamour requiere dedicación
"Glamour no es una mala palabra. No pienses que vas a conseguirlo saliendo de compras. Glamour es el lujo en los pequeños detalles, es un estilo de vida. Y sí, le tienes que dedicar tiempo y esfuerzo. Hoy en día todo se ha vuelto informal, pero no por eso vas a dejar de ser glamorosa. Tienes que serlo hasta con una camiseta blanca. Es cuestión de cómo te arreglas. Si es necesario que te levantes media hora antes para estar más glamorosa, puede parecerte un sacrificio, pero al final quien sale ganando eres tú. El glamour es parte importante de la seducción. La gente confunde seducción con mostrar todo lo que tiene y no hay nada más alejado de la realidad. Una mirada, un gesto femenino, puede hacer a una mujer más seductora que una con la cintura o cualquier parte de su cuerpo expuesta. El glamour también incluye tu casa, tu hogar, todo lo que te rodea. Como vivimos en un ritmo estresante, tu hogar debe estar rodeado de cosas bellas y que te ofrezcan paz. Se trata de hacer un esfuerzo para sentirte mejor, es consentirte, es quererte".
Dale valor a lo auténtico
"El vestir es parte de la expresión individual y tiene que ver con sobresalir y ser original. Sin embargo, hoy la gente quiere parecerse a otra y eso no lo entiendo, porque lo más importante es ser tú mismo. Para muchas mujeres lo importante es que la prenda tenga el logo de una casa afamada, sin importar si le queda bien o si le gusta. Es la persona la que hace lucir el vestido y lo enriquece. La gente debe rescatar su propio carácter como herramienta fundamental para hacer la moda suya, para sentirse bien. La mujer venezolana fue de las más glamorosas de Latinoamérica. Hoy creo que debe apostar a ser ella misma, con el deseo de verse bien y lucir mejor, pero nunca pretendiendo ser o parecerse a otra. Hay que dejar de lado las bellezas clonadas. Hay que apreciar lo hermoso de las diferencias. Unas tenemos el pelo liso, otras crespo y debemos encontrar nuestro garbo en nuestra propia identidad. Esto no debe confundirse con ser un rebelde sin causa que no aprecia el vestirse para la ocasión o cuidarse. Ser auténtico es sacar de ti lo mejor que puedas ser".
Sientete cómoda
"La moda debe llevarse con comodidad. Uno debe sentirse bien dentro de su propia piel y con lo que lleva puesto. Cuando una persona no se siente a gusto con su indumentaria debe cambiarse inmediatamente. Hay que relacionarse honestamente con la moda adaptándola a la personalidad. Estar vestido de la cabeza a los pies con las últimas tendecias no es nada chic. Esa carrera por tener lo último es absurda, nunca tienes ni tiempo ni recursos para ganarla. De la última moda hay que tomar un acento que te acompañe y que se ajuste a tu estilo. Lo otro es ser consumista".
Educa el ojo
"La moda entra por la vista. Y creo que es importante que la mujer haga un alto, se detenga y empiece a educar sus ojos, que aprenda a apreciar, que lea, que observe y que se deje ayudar, ajustando siempre la moda y las tendencias a su propia personalidad y estilo".
Resalta tu feminidad
"Me gusta la moda que, destinada a la mujer, hace resaltar su feminidad y no la oculta bajo un estilo andrógino. Creo que es importante rescatar esa cosa femenina única que es tan bonita y diferenciadora, porque todas las mujeres tienen algo bello y sólo necesitan conseguir su propio estilo y aprender a comprenderse para resaltar, sin querer parecerse a otras ni competir con nadie".
La elegancia no se construye
"La elegancia es el resultado de una amalgama de virtudes que incluyen la prudencia al vestir, la personalidad y la habilidad para manejar los recursos disponibles. Una mujer elegante es aquella que conoce su cuerpo, su carácter y su estilo de vida y basándose en eso entiende lo que le queda bien y le saca provecho. La elegancia es un reflejo propio de tu personalidad y de la seguridad con la que llevas las cosas. Si pasas todo el día sobre unos tacones de 25 centímetros, en la noche parecerás un trapo. La elegancia no se construye con piezas sino con personalidad".
Enfócate con los detalles
"Siempre he sido una persona bastante parca en mi adorno personal, pero creo necesario incluir un detalle que llame la atención en tu apariencia. Si llevas unos jeans y una camiseta blanca muy sencillos, agrega un gran collar o una cartera que resalte. Eso sí, no te conviertas en un completo exceso. Cuando estás muy adornada de la cabeza a los pies, nada resalta y todo el look se convierte en un disfraz".
Aplica la económia del armario
"Haz shopping en tu propio clóset. Busca entre lo que tienes y mezcla lo viejo con lo nuevo porque puedes lograr otro discurso en tu vestimenta. Siempre encontrarás cosas buenas a las que puedes sacar provecho. Sin embargo, creo que cada seis meses es necesaria una revisión del guardarropa. Lo que no te sirva, no te pongas y no sea un clásico debe salir, porque ocupa espacio y te confunde a la hora de vestirte. Es mucho más difícil decidir bien con un clóset lleno de cosas inútiles que con uno que está bien organizado y tiene lo bueno y necesario".
Que nunca te falten estas prendas
"En el guardarropas de toda mujer hay cinco piezas imprescindibles: el vestido negro, un blazer robado del clóset del hombre, unos jeans que te queden como un guante, unos zapatos de tacón muy femeninos y un collar que puedas combinar y usar en varias ocasiones".
"Mis dos pasiones en la vida han sido la lectura de la historia y la moda -reflexiona Margarita Zingg sobre su vinculación con el universo del fashion. Desde pequeña siempre sentí un interés por los diseños. Mi hermana me decía Coco, porque en las clases de química lo que hacía era dibujar vestidos y lacitos en vez de escribir las fórmulas; y cada vez que salía a la calle me imaginaba cambiando el look y la ropa de las señoras a las que veía".
Zingg ingresó formalmente al mundo de la moda como empresaria a mediados de los años setenta, apoyando el talento del diseñador Hernán Suárez. "Con él montamos una tienda-taller en Barquisimeto y Caracas que se llamaba Bellocotton. Allí empezamos a crear piezas de diseño y la tienda se convirtió en una referencia. Cuando en Venezuela todo se importaba, nosotros fuimos pioneros de la moda prêt-à-porter hecha en el país, porque lo que se estilaba era que la gente fuese a su costurera".
A principios de los ochenta, la carrera de Zingg despega luego de que obtiene la licencia para manejar en Venezuela toda la línea de ropa de la casa Christian Dior. "Esa fue mi verdadera escuela, porque yo fabricaba acá la misma línea prêt-à-porter que se diseñaba en París, lo que me obligó a recibir cursos de técnica, de tela, de textura, de diseño y de negocio. En ese tiempo desarrollé mis habilidades como diseñadora, junto a mi socia María Mercedes Mancini, y se me abrió un mundo de oportunidades y conocimientos".
De hecho, gracias a su relación con la firma francesa (la cual duró hasta 1995), Zingg compartió con grandes personalidades, a la vez que desarrolló su propia marca. "Fui amiga de Halston, el más famoso diseñador estadounidense de los años setenta y ochenta. Es para mí el más importante talento de la moda americana de todos los tiempos, porque fue él quien empezó la vorágine de la industria de la confección en ese país". Gianfranco Ferré, Oscar de la Renta y otros más también se cuentan en su lista. "Margarita es una de las voces más calificadas de la moda nacional. Durante más de 25 años, esta mujer hizo y vivió la moda -dice Mario Aranaga, editor de la revista Estampas- con la fortuna de haber compartido con grandes profesionales de este mundo, de quienes aprendió el oficio. Por eso, sus palabras son verdaderas lecciones, tiene toda la credibilidad".
Aunque Margarita Zingg ya no vive en Caracas, es categórica: "Sigo vinculada con este mundo, porque para mí la moda no es un oficio. Es una vocación".
En resumen: vive con estas claves
1.- Sé honesta contigo y conócete. "Hay gente que tiene una fantasía de sí misma y luce cosas que no están hechas ni para su personalidad ni para su cuerpo. Debes saber con qué recursos cuentas y desde allí construir tu look".
2.- Cualquier cosa que hagas, hazla bien. "El refrán dice que la prisa es plebeya. Aun en estos tiempos de tanta velocidad, hay que tomarse las cosas con serenidad y con motivación interior".
3- Aprende a apreciar la moda y las tendencias, sin exceso. "Si ignoras completamente la moda estás perdida. Si la sigues a rajatabla, también. No se trata de ser víctima de la moda sino de tener carácter para saber llevar lo que se tiene".
4.- Compra con inteligencia. "Al invertir en moda hay que hacerlo pensando, más que en la marca y el lujo, en lo útil que puede serte y en lo bien que te hará lucir".
LECCIONES DE ESTILO EN 210 PÁGINAS
Como si de una colección se tratara, Margarita Zingg habla con entusiasmo de su más reciente proyecto. No fue silueteado en carboncillo ni está hecho con tul, cachemir o seda. Su nuevo diseño se volvió tinta y papel y se llama Glamour para llevar, el libro que en breve llegará a las estanterías del país bajo el sello Aguilar de la editorial Santillana.
Escrito junto al periodista Mario Aranaga, editor de esta revista, el texto se presenta como una guía de bolsillo con recomendaciones útiles para cualquier mujer que sienta interés por la moda cotidiana, basadas en la reconocida experiencia de Zingg en la alta costura y el prêt-à-porter y en la investigación periodística de Aranaga. "Durante 25 años, la moda fue mi oficio y yo interrumpí mi carrera abruptamente por una circunstancia personal. Este libro me ha permitido cerrar un capítulo muy bonito de mi vida. Para mí ha sido maravilloso reencontrarme con el pasado y descubrir un caudal de vivencias y aprendizajes únicos que puede serle útil a la gente que lo desee. Le pedí a Mario que me acompañara en esta idea, porque es un periodista que sabe del tema, lo interpreta de la manera justa y respeto su opinión".
Dos años de trabajo les llevó a ambos desarrollar este texto, presentado en capítulos con datos prácticos sobre distintos tópicos que van desde las piezas infaltables en el guardarropa hasta cómo hacer una maleta, cómo cuidar la piel o cómo vestirse para una entrevista de trabajo.
"Este texto refleja el estilo de mujer que propone y es Margarita Zingg -apunta Aranaga.
Un estilo que ha ido madurando con el tiempo, pero que, en esencia, sigue siendo el mismo: el de una mujer discreta, elegante, refinada y nunca altisonante".
Además de los conocimientos y testimonios vivenciales de los autores, el libro registra opiniones de importantes personajes del mundo de la moda como Oscar De La Renta, Carolina Herrera, Albert Elvaz (jefe creativo de la firma Lanvin), Ángel Sánchez y hasta Fredric Brandt, el dermatólogo pionero en el uso cosmético del Bótox, quienes fueron especialmente convocados para participar en el texto. "En la moda hay una gran cantidad de información momentánea -dice Zingg. Pero lo que en este libro está escrito va más allá de lo efímero, porque hay consejos clásicos imperecederos. Lo que queremos es darle herramientas a la gente para que encuentre su propio estilo y lo mejore convirtiéndolo en algo glamoroso".
"No estamos descubriendo el agua tibia -aclara Aranaga. Esta tendencia se inició hace unos años en Estados Unidos e Inglaterra gracias a las guías de estilo que editaron personalidades de la moda como Nina García (editora de moda de la revista Elle). Partiendo de esto, quisimos que gente con peso específico en nuestro entorno como Margarita Zingg pudiera ofrecer consejos sencillos y digeridos que ayuden a la mujer común. Los testimonios y las opiniones están colocados para servir de guía. Nunca para alardear gratuitamente".
Parte de lo recaudado con la venta de Glamour para llevar será destinado a la Fundación Pro Cura de la Parálisis, institución de la que Margarita Zingg es benefactora y miembro activo. "Esperamos que éste sea el primero de muchos libros. Nuestra opinión esta allí para quien quiera apreciarla", enfatiza Aranaga.