La mayoría lo sabe: limpiar el cutis es el primer paso en todo plan de cuidado diario para mantenerlo bello. Así como limpiamos la piel por fuera, es necesario depurar el organismo desde adentro, si queremos aprovechar al máximo los nutrientes de los alimentos y los tratamientos externos que nos ayudan a lucir bien.
¿Depurar de qué? De esas sustancias que producen efectos irritantes o dañinos en el organismo: las toxinas. El cuerpo humano se afecta por la acumulación de toxinas creadas por la fermentación y putrefacción de algunos alimentos, así como por la deshidratación. Igualmente, estas sustancias dañinas se generan debido a pensamientos negativos y las emociones desfavorables como las asociadas a la ansiedad y el estrés.
Entre las fuentes externas de toxinas están los tintes de cabellos y otros cosméticos, los tatuajes, el cigarrillo, el esmog, los pesticidas, los alimentos en general como las carnes rojas que tienen sus propias toxinas, el agua de grifo, las pinturas para paredes, los productos de limpieza del hogar y un largo etcétera.
Ojeras, barros y espinillas, celulitis, erupciones en la piel& todas estas cosas que nos afean son señales de toxicidad. También pueden serlo la retención de líquido, indigestión, dolores de cabeza y de espalda, cansancio frecuente, catarros, flatulencia, eructos y estreñimiento.
Beneficios
La desintoxicación es el primer paso para todo tratamiento de belleza. "De lo contrario es como poner cera a un piso sin limpiarlo antes", señala Rosalba Suárez, especialista en cosmetología natural, quien utiliza arcilla y plantas desintoxicantes para sus tratamientos faciales y corporales.
Suárez trabaja conjuntamente con la terapeuta Enid Silva Olivo, especialista en tratamientos de desintoxicación general como la hidroterapia de colon y el pediluvio iónico. "La limpieza profunda de colon dura una semana, inmediatamente después yo recibo al paciente para aplicar los tratamientos de belleza y los resultados son mucho más notables: la piel adquiere un color más saludable, un mejor brillo y mayor elasticidad".
Asimismo, la liberación de toxinas contribuye al rejuvenecimiento. "Muchas veces, a las personas que se han sometido a un plan depurativo antes de un tratamiento de belleza les comentan que se ven más jóvenes", agrega Suárez.
Vías de escape
El organismo tiene sus mecanismos depurativos naturales, el problema es que generalmente las personas viven con dietas inadecuadas, altos niveles de contaminación ambiental y pocas horas de sueño -muy necesarias para que libere lo que no le sirve.
"El cuerpo es una máquina sorprendentemente autodepuradora, pero su funcionamiento puede verse obstaculizado si se abusa de alimentos precocinados o procesados y/o con grasa, o si se come demasiada carne y productos lácteos, ya que todos ellos congestionan al organismo", señala Marie Farquharson, autora del libro Manual de Curas Depurativas.
Además de la piel, el cuerpo libera toxinas a través de los sistemas respiratorio, inmunológico, gastrointestinal, urinario y linfático. Algunos consejos:
Respire: generalmente, respiramos de forma superficial, con lo cual no expelemos todos los gases de desecho y tampoco introducimos el oxígeno suficiente para limpiar las células. Tome unas cuantas respiraciones profundas de forma consciente cada día.
Tome agua: ingiérala abundantemente. La hidroterapia incluye baños con sales, minerales y aceites esenciales que son excelentes para la desintoxicación.
Cepíllese el cuerpo: esto elimina las células muertas que obstruyen los poros, y estimula la circulación sanguínea y el sistema linfático -encargado de recoger los desechos del organismo-. También ayuda a eliminar la celulitis y da un mejor brillo a la piel. Use un cepillo de cerdas naturales, una esponja natural o un guante de crin para pasarlo suavemente por la piel seca, durante unos cinco minutos, antes de ducharse. Se recomienda hacerlo cada dos días.
Sude: haga ejercicios, dese baños de vapor y sude para eliminar las toxinas.
Dietas: hay numerosas dietas depurativas a base de frutas y vegetales.
Zumos e infusiones: algunos zumos o extractos de frutas y vegetales son excelentes depurativos, entre los más usados están los de zábila, uva y zanahoria. Las infusiones como la de menta también son muy recomendadas.
Relájese y mantenga una actitud positiva: en todo plan depurativo es importante que atienda sus emociones. Se ha comprobado que las llamadas emociones negativas (como la rabia) producen sustancias en el organismo que afectan su buen funcionamiento.
Cuando abstenerse
Hay ocasiones en las que no es recomendable emprender una desintoxicación profunda. Si está recibiendo algún medicamento debe consultar con su médico. El libro Tu plan depurativo, de Jane Alexander, señala: "Si no se encuentra bien o acaba de superar una enfermedad -aunque se trate de un resfriado o de una gripe- su cuerpo ya tiene trabajo suficiente y su sistema inmunitario estará bajo presión. Espere a estar plenamente restablecido para iniciar la desintoxicación".
Durante el embarazo, el período de lactancia o cuando hay problemas de glicemia es mejor abstenerse. No se cepille el cuerpo si observa salpullido o irritación, lo cual es común durante el proceso de depuración. También es posible que presente dolor de cabeza, náuseas, sensibilidad al frío, barros, espinillas y erupciones mientras se hace una depuración profunda.
Haga uso de su sentido común y de su intuición; y cuando sea el momento emprenda su plan de desintoxicación con el entusiasmo de saber que al liberar toxinas se energiza y rejuvenece.
teresaleon7@yahoo.com
TOXINAS A RAYA
- Evite los productos en aerosol ya que pueden provocar la inhalación de sustancias químicas.
- Nunca conserve los cosméticos más allá de su fecha de caducidad, pueden provocar infecciones.
- Evite siempre que pueda el uso de productos sintéticos para teñirse el cabello. Elija los naturales como la henna o la camomila.
- Como pasta de diente puede usar una muy sencilla y eficaz: la formada por sal y bicarbonato de sodio a partes iguales.
- El agua de rosas es un tónico facial excelente para la mayoría de las pieles.
- Como acondicionador capilar, bata cuatro huevos y añada una ración de ron; masajee la cabeza con esta mezcla y enjuague con agua fría.