1.- Marilin Monroe
Se le considera la rubia de las rubias. La santa patrona del peróxido bien llevado. Nacida en California el 1 de junio de 1926, su muerte, a los 36 años, la convirtió en icono irreemplazable de la sensualidad. Ella enseñó cómo casarse con un millonario, pero también decretó aquella frase de los hombres las prefieren rubias.
