Desde muy pequeños, nuestros padres nos han enseñado a compartir, ya sea con nuestros hermanos, primos o amigos. Para unos es fácil dar, para otros no tanto y, peor aún, hay algunos a los que les cuesta mucho recibir. La clave en la vida es encontrar el equilibrio entre el dar y el recibir.
Alguna vez use la parábola del infierno, en donde se veían grandes comedores, llenos de personas desesperadas que se veían hambrientas y delgadas, a pesar de que había abundante comida. Los comensales tenían atadas a sus brazos largas cucharas que impedían que el alimento llegara a sus bocas. Luego, en el cielo existía la misma situación, pero allí todos se mostraban relajados y bien alimentados, con la diferencia de que en el lugar se alimentaban los unos a los otros. Este es un ejemplo gráfico del dar y recibir, en donde cada uno se preocupa por el otro y recibe, a su vez, el mismo trato. A esta dinámica se le llama reciprocidad, que es una forma de construir puentes entre mundos aislados, ya que sin éstos estaríamos condenados a vivir en absoluta soledad.
Todos conocemos a esa persona que nos agobia con su deseo de ayudarnos permanentemente, dándonos regalos o consejos que no le hemos solicitado y que, además, no queremos, lo que refleja que, tal vez, sus ofrecimientos provienen más de su necesidad, que de la nuestra.
También conocemos, al menos, un par de casos de aquellas personas que nunca dejan de pedir y que convierten tal acción casi en una profesión, pues todo lo que hagamos por ellas nunca es suficiente. No falta el "amarrete", el que nunca da y, si lo hace, es con la mano cerrada, como si le doliera hacerlo, y, por último, está al que le cuesta mucho recibir, y que a cualquier acto de solidaridad o de aprecio a su favor, siempre responderá, gracias, pero yo puedo solo, y esto puede ser por falso orgullo, vergüenza, o miedo a parecer débil.
leydi licones
24.02.2010
8:23 AM
Quisierea me hiciera llegar información sobre el perdón aceptación y compartir, gracias
Mauricio Rivas
07.02.2010
3:19 PM
Muchisimas gracias a "El Universal" y a Maytte por estos hermosos artículos, la verdad no se imaginan cuanto ayudan...
Ahora que sabes que estás embarazada, sientes que debes cuidarte mejor. Vas a visitar más al médico, a descansar más, a comer sano... Pero no creas (...)
No, no me refiero al alto costo de los dispositivos ni mucho menos a nubes con (...)
Pienso frecuentemente en el momento histórico en el que nos toca vivir y me (...)
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