En algunos hogares, la decoración navideña se mantiene hasta el 02 de febrero, fecha en la que se celebra el día de la Virgen de la Candelaria, por lo que aún es tiempo para recibir las recomendaciones de cómo guardar estos adornos para que no se estropeen y así ahorrar tiempo y dinero para la próxima temporada. Y si lo hizo desde comienzos del mes de enero, sin atender a estas medidas, puede reempacar estos accesorios decorativos: unas pocas horas y una suma modesta de dinero en material adecuado conservarán su inversión.
1. Prefiera los contenedores plásticos. Aunque la tendencia es a almacenar los adornos en cajas recicladas de cartón, lo mejor es adquirir unas de plástico, pues aíslan de la humedad y evitan que entren animales u hongos. Si su presupuesto no le alcanza para adquirirlas, puede optar por las cajas plásticas plegables para archivar, que se expenden en tiendas para oficinas; séllelas bien para que no les entre polvo.
2. Identifique, con un marcador o etiqueta, cada una de los contenedores para especificar su contenido y mantener el orden. Es mejor si se clasifican los adornos por caja: lo eléctrico en una, lo de vidrio en otra, etcétera.
3. Si su clóset o trastero está abarrotado, además de identificar el contenido de las cajas, aplique un lazo rojo o verde para reconocerlas a simple vista.
4. Alto a la humedad. Si vive en una zona húmeda, puede no ser suficiente con utilizar recipientes de plástico: coloque bolsitas de gel de sílice para absorberla, deshumidificadores desechables o adquiera un deshumidificador eléctrico que protegerá todos sus enseres. Ventile periódicamente el lugar.
5. En cuanto a las bambalinas de vidrio, tenga la precaución de guardar sus cajas originales, para luego volver a colocarlas allí, pues se parten con facilidad. Si no las tiene o se dañaron, utilice cajas pequeñas -pueden ser de zapatos- para almacenarlas en grupos no mayores de seis, separadas con papel de burbujas. Proceda igual con las figuras del pesebre, sobre todo si son de cristal, porcelana o vidrio.
6. Guirnaldas y luces. Tanto las guirnaldas para el arbolito como las luces, por su extensión, suelen enredarse. Para evitarlo, envuelva cada tira con rollos de papel, unidos entre sí con cinta de embalaje; cierre cada extremo también con esta cinta. Luego puede meterlos en cajas, pero en el caso de las luces, no coloque muchas en la misma caja, para evitar que se rompan los bombillos.
7. Antes de guardar las luces del árbol, verifique que se encuentren en buenas condiciones. Si no encienden, es mejor repararlas en ese momento; sólo necesita tener a mano varios bombillos en buen estado. Como estas luces están conectadas en serie, cuando una de ellas se daña, las demás también se apagan de inmediato. Si enciende sólo una parte de la guirnalda, es porque está formada por más de una serie. Para determinar el bombillo o los bombillos dañados, puede sacar todos las luces de la serie que no enciende y probarlas una a una en un sócate de otro sector de la guirnalda. También es probable que alguna lamparita se haya aflojado simplemente, así que antes de reparar la serie, ajuste suavemente todas las luces.
8. Coronas a salvo. No las aplaste. Ellas se pueden apilar en cajas más grandes, pero es necesario envolver cada una con plástico de burbujas. Si no se envuelven, no se deberán apilar.
9. Adornos varios. Los objetos de madera, plástico o acrílico no corren tanto riesgo de partirse, pero es necesario protegerlos de las rozaduras. Envuelva cada uno en papel de seda blanco o en plástico de burbujas si necesitan más protección. En cuanto a las velas, verifique que la temperatura del lugar de almacenamiento no sea muy alta, pues podrán deteriorarse, derretirse o pegarse unas a otras. Los objetos valiosos deben envolverse con especial precaución y más aún si son tridimensionales. Empaquételos primero en papel de seda, luego cubra su silueta con goma espuma ligera o fieltro, ate esta cobertura con nylon e introdúzcalos en una caja con virutas de papel, madera o perlas de polietileno (anime).
10. Textiles. Empaquete los textiles en grupo -manteles, individuales, agarra ollas, cobertores-, pero en este caso puede recurrir a bolsas plásticas con cierre y no a cajas y guardarlos en la parte alta del clóset. No olvide lavarlos bien antes de almacenarlos, pues cualquier residuo de comida generará hongos y dañará el tejido.
11. Si su árbol de Navidad es de plástico, desármelo por secciones y vaya guardando en los envoltorios correspondientes -que suelen estar identificados por número- cada una de las ramas. Verifique que no se doblen.
12. Deseche. No amontone adornos deteriorados, arbolitos que ya llegaron al límite de su vida útil, guirnaldas con secciones partidas. Una excepción a esta regla son las luces, pues aunque decida adquirir una nueva para el próximo año -porque tiene secciones apagadas, quiere una más larga o se ha partido el cable- puede utilizar las lamparitas para sustituir otras en el futuro. Otra excepción son aquellos objetos deteriorados que tengan algún valor sentimental para usted, pero no los almacene antes de mandarlos a reparar.
"He aprendido que puedes aprender mucho de una persona por la manera cómo enfrenta tres situaciones simples. Un día lluvioso, la pérdida de su equipaje, y el enredo de las luces de Navidad". Fragmento de "He aprendido" de Maya Angelou, escritora estadounidense.