Quizá la seducción empiece por el sólo gusto de verlas ascender en copa. Luego, el divino cosquilleo en boca, adjetivado por el escritor André Dominé como "vivificante y erótico". A nosotras, las mujeres, las burbujas nos tientan poderosamente. Su efervescencia, su untuosidad& ¿cómo no rendirse ante su perlaje? y mucho más si se trata del champagne, el vino rey.
"El champagne es el único vino que hace a las mujeres hermosas& incluso después de haber bebido", solía decir Madame de Pompadour. Y es que desde Luis XIV -el Rey Sol- hasta los zares; desde Churchill hasta la casa real inglesa; desde el podio de la Fórmula 1 hasta las salidas a bolsa en Wall Street, siempre está presente el vino espumoso de la región vinícola más septentrional de Francia.
Y las mujeres hemos estado allí; de hecho, hemos transformado el vino. "Hoy compran viñedos, los dirigen, hacen vinos, catan. Mercadean botellas, recorren el mundo vendiendo marcas y añadas, deciden en las grandes subastas. Ellas, comprando, modificaron las tendencias de producción", afirma el conocedor Alberto Soria. Antes, sólo se bebía champagne en las celebraciones; ahora -cuando el bolsillo lo permite- se disfruta como aperitivo, y también abrió su espacio en la mesa.
En el caso del champagne es clara la influencia femenina en la decisión del consumo y eso se confirma con la reciente explosión del champagne rosé", destaca Sandro Francalacci Franca, Market Manager en Latinoamérica del grupo Moët Hennessy.
Las cifras asienten. Carlos Álvarez, gerente general de Tamayo&Cia, afirma que, en Venezuela, los consumidores de champagne son un 70% mujeres y un 30% hombres. Eso sí, aclaran Francalacci Franca y Álvarez: "Ellas lo beben, pero son ellos quienes lo compran".
EN CHAMPAGNE
La diversidad geológica y climática ha hecho de Francia uno de los países vinícolas más variados del mundo. Cada una de sus regiones vitícolas tiene su propia cultura del vino. En Champagne el nombre del producto va unido a una elaboración especial, en este caso la fermentación en botella, llamada también méthode champenoise o método tradicional.
Por sus diversos procesos, estrictamente regulados, la elaboración de este vino es una de las más complejas. El champagne ha logrado establecer como ningún otro su denominación de origen, a la que se asocian el máximo prestigio y los más altos precios.
Champagne -la zona vitícola francesa más septentrional-, roza la región donde las temperaturas medias no bastan para hacer madurar las uvas. Allí hace demasiado frío -el carácter notablemente ácido del champagne se debe a este clima límite-, pero la combinación de suelo, subsuelo y el arte de exposición al sol de las uvas aseguran su adecuada maduración.
Su Denominación de Origen se oficializó en 1927. Llevar una copa de champagne a la boca implica beber sólo uvas de Champagne; son vinos que sólo se elaboran en esa región. Ningún vino espumante, hecho en otro lugar, tiene la autorización para llevar este nombre en su etiqueta.
nombre de LEYENDA
No sólo beben champagne, pues las mujeres también han escrito su historia.
Está la de la valiente y visionaria Barbe Nicole Ponsardin (1777-1866), a quien se debe el prestigio y el éxito de unas de las más grandes casas de champagne. Ella se casó en 1798 con Francois Clicquot y enviudó siete años después. Tenía apenas 28 años cuando tomó las riendas del negocio familiar. Fue la primera mujer en la historia del vino en asumir la dirección de una casa de renombre. Y lo hizo durante 60 de sus 89 años de vida.
Barbe Nicole Ponsardin no sólo le dio continuidad al negocio. Ella convirtió a la calidad en estandarte temprano de su nombre; triunfó en la lucha por la limpidez del vino; inventó la mesa de mezclas -técnica del removido y el llamado pupitre horizontal- procedimiento que se hizo indispensable en la elaboración del vino; reinó en la exportación hacia los mercados lejanos (sus botellas se descorcharon en la Rusia de los zares y en las casas reales de Europa). Una mujer adelantada para su época que, no gratuitamente, fue llamada por sus pares como la "gran dama de La Champagne".
Viajar hasta su casa -la bodega Veuve Clicquot Ponsardin se encuentra en la ciudad de Reims, Francia-, es un itinerario con acento femenino. Se siente desde la propia entrada: en el cuidado de sus jardines, en los colores que predominan en la decoración, en los detalles.
El orgullo que uno advierte entre los pobladores de Reims (la ciudad del champagne tiene, además, cuatro lugares inscritos en la lista del patrimonio de la humanidad de la Unesco), es el mismo con el que me recibe la anfitriona de Veuve Clicquot, Melissa Gaillard. Durante la visita guiada expone con claridad el estilo de la casa:
"Nuestras parcelas están ubicadas en plenas laderas, gozan de un microclima privilegiado y de excelentes condiciones para la obtención de vendimias de calidad. El viñedo de Veuve Clicquot tiene una extensión de 286 hectáreas y proporciona entre 25% y 28% de las uvas utilizadas".
Las vendimias se inician cuando se ha alcanzado el óptimo equilibrio entre el azúcar y la acidez de las uvas.
El rendimiento de la viña está estrictamente limitado y la cosecha se efectúa a mano. "Nosotros separamos las variedades de uvas y las parcelas para conservar las características de cada terruño, hasta la fase de mezcla; además, prensamos directamente más de la mitad del total de las uvas", subraya.
Las tres principales variedades de uvas de la región de Champagne son pinot noir, pinot meunier y chardonnay.
Veuve Clicquot Ponsardin privilegia a pinot noir (42% de las superficies) y chardonnay (39%), más que al pinot meunier (19%). Esto también se advierte en la elección de la mezcla: "el estilo de Veuve Clicquot Ponsardin se define por un predominio del pinot noir y del chardonnay sobre el pinot meunier".
A esto se suma el tiempo de envejecimiento. Los vinos Vueve Clicquot Ponsardin se someten a una crianza de duración superior a la exigida por las leyes. "Nuestros champagnes sin año se conservan en las bodegas 30 meses como mínimo (la ley estipula un tiempo mínimo de crianza de 15 meses) y los champagnes de añada entre cinco y diez años (la ley estipula tres años como mínimo). Este tiempo de más les otorga un carácter diferenciador".
Cata con FLORIANE
En este relato siguen las mujeres. Una joven enóloga, Floriane Eznack, integra la familia Veuve Clicquot.
Me recibe trajeada de verano: pantalón blanco, camisa rosada y un chal que la arropa en elegancia. La miro y es inevitable asociarla con el champagne rosé de la casa. Esta mujer de uñas cortas y discreto maquillaje lleva cuatro años en Veuve Clicquot. Nació hace 29 años en el pueblo francés Angouleme; desde pequeña, su papá -un conocedor de vinos-, la invitaba a "jugar" con los vinos en adivinanzas a ciegas. Así cultivó su paladar que, años más tarde, afinaría en distintas casas de vinos.
Con ella degusté algunos de los vinos de la casa. El Veuve Clicquot Brut tiene cuerpo, redondeado por el toque de pinot meunier. Cerca de un tercio de chardonnay le confiere la elegancia y la finura necesarias para su equilibrio. "Tiene una nariz intensa y agradable, con notas afrutadas. En boca, destacan su armonía, su frescura y su estructura; buen aperitivo", describe Floriane.
El Veuve Clicquot Rosé Reserve -lanzado recientemente en Venezuela- presenta una nariz compleja y refinada. La boca revela estructura con una persistencia notable.
Veuve Clicquot Demi-Sec posee un precioso vestido de vivos reflejos dorados y burbujas finas y regulares. "La nariz es intensa, con un fondo de frutas maduras. La boca es redonda y suave, con una agradable frescura y una delicada acidez". Apetitoso, este champagne es perfecto para el momento del postre.
Veuve Clicquot La Grande Dame Brut (1998), es la cosecha de prestigio de la Casa; este vino rinde homenaje a Madame Clicquot. "La fuerza y la estructura son proporcionadas por el pinot noir (entre un 60% y un 65%) cosechado en nuestras mejores parcelas, al cual se funde con frescura y delicadeza entre un 35% y un 40% de chardonnay. Tiene una larga maduración en nuestras bodegas; sólo seis años después de la cosecha mostrará su carácter de añada excepcional en la copa". En nariz, este vino revela finura y complejidad. La boca, untuosa y sedosa, presenta estructura. El final es fresco y armonioso, con persistencia.
¿Cómo EVALUARLO?
Hay criterios que ayudan a saber si se está ante un mal o buen champagne. "Hay algunos parámetros para la preferencia: la duración en la boca, la finura, la frescura, la vinosidad y la complejidad aromática", explica François Hautekeur, enólogo de Veuve Clicquot. En detalle:
La apariencia visual de las burbujas. La apariencia visual de las burbujas. En los mejores, las burbujas son pequeñitas y flotan hacia arriba en una corriente continua. Si las burbujas son grandes y desperdigadas, es un vino de menor calidad. Si hay pocas burbujas, puede tratarse de un vino defectuoso.
La sensación en boca. Mientras más fino sea el vino, menos agresivas se sentirán las burbujas en el paladar.
El balance entre dulzura y acidez. Estos elementos están razonablemente equilibrados en un buen champagne.
La textura. Debe tener una textura algo cremosa, como resultado de su prolongado añejamiento en cubas cerradas
El final. Cualquier sabor amargo al final es señal de baja calidad.
¿Quiénes DESCORCHAN champagne?
Francia es uno de los primeros en el ranking de consumo. Estados Unidos, Reino Unido y Alemania son los mejores mercados para el champagne, seguidos por Suiza, Bélgica e Italia. "Para Veuve Clicquot los mercados más importantes son Estados Unidos, Reino Unido, Italia, Francia, Alemania y Japón. Sólo 10% de su champagne se queda en Francia", resalta el enólogo François Hautekeur.
Hay números interesantes en América: si se habla sólo de champagne, luego de Estados Unidos, los grandes consumidores son Canadá, México, Brasil y Venezuela. Si se suma al champagne todo lo que son vinos espumosos, Argentina apunta como un gran consumidor. Está también en la región el caso interesante de Guadalupe, en el Caribe, que tiene el consumo per cápita de champagne más alto del mundo: una isla con cerca de 400 mil habitantes y 1.600.000 botellas de champagnes bebidas anualmente.
Francalacci Franca, de Möet Hennessy agrega: "Las exportaciones para Latinoamérica han crecido en relación con las de 2007. Por su parte, el asiático no es un gran consumidor de esta bebida, con excepción de Japón que es el mercado más importante de consumo de lujo en el mundo.
Tamayo&Cia tiene más de 40 años distribuyendo Veuve Clicquot en Venezuela. Álvarez, de Tamayo, señala que 2006 y 2007 fueron años de mayor consumo de champagne. "El año pasado y éste registran una disminución; "sin embargo, éste es un nicho de mercado donde sus consumidores habituales se mantienen aun en condiciones económicamente adversas", afirma.
Modelo: Francis Rivas / Agencia L´altro Uomo / Vestuario: Mayela Camacho
Estilismo: Idelgar Diaz / Zarcillos: Viviane Guenoun / Anillo: Eduardo Martinez Haute Joaillerie
Pulseras: Grazziano en Iskia Las Mercedes / Locacion: Malabar Las Mercedes / Producción: María Carolina Ocque